Conoce las mejores vitaminas para el cerebro

Conoce las mejores vitaminas para el cerebro

Última actualización: 04-10-2018. Equipo Nutricioni

Sabemos que el cerebro es el órgano más importante de nuestro cuerpo. Todas las funciones vitales se originan en este. Cualquier movimiento que necesitemos ejecutar antes debe ser registrado por  los circuitos neuronales de nuestro cerebro.

Por lo general, cuando hablamos de buena salud nos centramos en cualquier parte de nuestro cuerpo excepto el cerebro. Lo que pasamos por alto es que  en esta parte de nuestro cuerpo radica el bienestar del resto de los órganos.

Esto significa, que cuando se altera nuestra salud podemos sentir los efectos en nuestra cabeza, por ejemplo, mareos, visión borrosa y los tan comunes dolores de cabeza.

En casi todos los malestares que podemos presentar, los dolores de cabeza suelen ser el síntoma más sobresaliente y hasta el más perturbador.

Una gran parte de enfermedades inician en nuestro cerebro. Esta es la razón por la cual un simple dolor de cabeza puede ser el inicio de un problema severo.

Pero cómo saber cuándo se trata de un simple dolor de cabeza y cuándo hablamos de una enfermedad.

Pues bien, en primer lugar, la intensidad y frecuencia con la que se manifiesta el dolor es relativo a la gravedad del problema. Si estamos frente a un simple malestar en la cabeza, puede deberse a síntomas previos a un resfriado o gripe.

Si por el contrario, el dolor  es fuerte, repetitivo y no desaparece rápidamente después de tomar algún analgésico, entonces estamos antes un problema que requiere observación e investigación.

Como son múltiples las razones por las que puede aparecer un dolor de cabeza, conocer la causa exacta requiere de estudios de distinta índole.  

En la mayoría de casos la falta de vitamina y minerales en el cerebro puede producir dolores, no sólo en la cabeza sino en otras partes del cuerpo.

Incluso la carencia de nutrientes en el cerebro puede ser el detonante de enfermedades degenerativas o de trastornos metabólicos.

Conocer qué nutrientes necesita nuestro cerebro es fundamental para garantizar la buena salud en el resto de nuestro cuerpo.

Ilustración de cerebro cargando pesas

Vitamina B1 o tiamina

Las vitaminas del complejo B son esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Sin embargo, dentro de este grupo  hay algunos nutrientes que destacan más por sus efectos primordiales para la formación de sustancias imprescindibles para nuestro cuerpo.

La tiamina es tan importante que viene añadida en alimentos procesado como cereales, arroz, pastas etc.

Anteriormente cuando sabíamos muy poco sobre la importancia de esta vitamina los problemas de salud en poblaciones pobres ocurrían con mucha frecuencia. De allí surgió la necesidad de fortificar los alimentos que encontramos en el supermercado.

Gracias a la tiamina, nuestro cuerpo puede procesar los carbohidratos, y convertirlos en energía.

Además participa en el metabolismo de las proteínas y grasas. La energía la  necesitamos para concentrarnos, estudiar, practicar ejercicios y mantenernos alertas en nuestras actividades diarias.

También interviene en la prevención de numerosas enfermedades como depresión, estrés, enfermedades del corazón, demencia, ayuda a reducir la acidez estomacal. Como tratamiento post operatorio permite una rápida recuperación. La carencia de vitamina B1 produce la  famosa enfermedad del beriberi.

El beriberi es una enfermedad producida por la falta de tiamina en nuestro cuerpo y sus síntomas son mareo, cansancio, y falta de apetito.

Esta vitamina la podemos encontrar en alimentos como verduras, legumbres, frijoles, nueces, huevos, leche, carne, pescado

Por lo general, una alimentación balanceada provee la cantidad necesaria de tiamina al día. Si consumimos productos sanos como frutas y verduras, no sólo aseguramos la ingesta de vitamina B1 sino la de todos los minerales que necesitamos.

Si necesitáramos tomar suplementos en MetaMente podemos encontrar una buena fuente de nutrientes esenciales.

Vitamina B6

Llamada también piridoxina, cumple un rol importante en el funcionamiento del metabolismo, actuando como coenzima de grasas y  proteínas.

Además interviene en la formación de sustancias esenciales de la sangre, así como también influye en la fabricación de elementos importantes de las células.

Mantiene el sistema inmunológico fortalecido con ayuda  del resto de vitaminas de este grupo.

De gran importancia para las funciones cerebrales, la vitamina B6 intercede en la producción de sustancias para el cerebro que normalizan el estado de ánimo. Puesto que interviene en la formación de hormonas como la serotonina,  la cual ayuda en casos de estrés, depresión, y en enfermedades relacionadas con el sueño. En MetaMente encontramos nutrientes esenciales para nuestro cerebro.

Para los deportistas el consumo de piridoxina es bastante común. Debido a que ayuda a  aumentar la producción de energía y contribuye en el rendimiento muscular. Esto es posible gracias a la liberación de glucógeno que permanece acumulado en los músculos y en el hígado.

Esta vitamina  puede favorecer la pérdida de peso,  pues permite que nuestro cuerpo obtenga energía a través de las grasas almacenadas.

Cuando consumimos demasiadas proteínas es necesario ingerir grandes cantidades de esta vitamina.

Esta vitamina es primordial  para la correcta absorción del magnesio y la vitamina B12.

Una carencia de piridoxina durante el embarazo y la lactancia se asocia con  la aparición de diabetes. Esto ocurre debido al bajo nivel de insulina que se produce cuando se asimilan los carbohidratos de la dieta.  

Esta vitamina también ayuda a calmar las náuseas. En alimentos como salvado de trigo, levadura de cerveza, germen de trigo, legumbres, los cereales integrales,  frutos secos, melón, aguacates, col de Bruselas, repollo, plátano.

Alimentos ricos en vitamina B6 sobre mesa de madera

Vitamina D

También se conoce como la vitamina del sol por producirse en el cuerpo a una vez que nos exponemos al sol

Entre las propiedades que aporta esta vitamina tenemos que es esencial en la absorción del fósforo y calcio. Vigoriza el sistema inmunitario.  

Favorece al desarrollo y formación  de los huesos. Funciona como emisor de los estímulos del cerebro al resto del cuerpo.

Por otro lado, ayuda a evitar  la osteoporosis. Combate enfermedades cardiovasculares.  Protege los dientes. Ayuda a aumentar la densidad ósea en las mujeres con problemas en los huesos.

También favorece  el mantenimiento de la piel contra la psoriasis. Incluso se probado que sirve para prevenir el cáncer.

Para obtener esta vitamina basta con exponerse unos pocos  minutos al sol diariamente.

No hay excusas para carecer de este micronutriente esencial.

Si no podemos obtenerlo con la alimentación o en suplemento. Saliendo al patio de nuestra casa y dejar que el sol nos ilumine es suficiente.

En caso de sufrir  carencia de vitamina D nuestro cuerpo dará señales. Por ejemplo, en relación a nuestro estado de ánimo, podemos sentirnos tristes, debido a la falta de serototina que ayuda a producir esta vitamina.

Debemos tener en cuenta que las personas con piel oscura deben exponerse al sol por más tiempo que las personas con piel clara.

El dolor en los huesos puede deberse a una mala absorción de calcio que necesita vitamina D para ser asimilado de forma correcta.

Podemos evitar el déficit de vitamina D, exponiéndonos al sol diariamente o consumiendo alimentos como leche, huevos, lácteos, salmón, carne roja, frutos secos.

La vitamina D al igual que la vitamina C ayuda a proteger el sistema inmunológico de agentes patógenos.

Vitamina K

Aunque nos parezca poco familiar esta vitamina, lo cierto es que sus propiedades son mucho más importantes de lo que podemos imaginar.

Son muchos los beneficios que tiene esta vitamina pero aquellos que actúan directamente sobre el cerebro son, en primer lugar, ayuda aumentar  la agilidad de las funciones cerebrales.

Segundo, aumenta el rendimiento en el aprendizaje y la memoria. Básicamente permite desarrollar con eficacia  la capacidad cognitiva.

En el caso de personas con Alzheimer se ha visto que muestran una falta de vitamina K. De allí que se piense que esta puede ser útil para revertir los daños causados por la enfermedad de Alzheimer.

No podemos dejar de mencionar otras propiedades importantes que posee la vitamina K.

Aunque se conoce por ser un excelente anticoagulante, razón por la cual  se emplea para evitar hemorragias en mujeres que acaban de dar a luz y en recién nacidos.

La vitamina K también se usa para prevenir la osteoporosis por su alta capacidad para absorber el calcio.

Además previene enfermedades cardiovasculares y las venas varicosas. Ayuda a evitar las menstruaciones prolongadas.

Debido a que la vitamina K es esencial para la correcta absorción del calcio en el cuerpo y este último es fundamental para el funcionamiento del cerebro, carecer de esta vitamina trae riesgos significativos a nivel cerebral.

De hecho, en un estudio aún no comprobado se argumenta que la vitamina K puede ayudar a evitar la demencia y otros tipos de trastornos mentales.

No podemos dejar pasar desapercibido los efectos de esta vitamina sobre el cuerpo. Estudiar más a fondo sus propiedades puede brindarnos la certeza de que si la necesitamos es seguro y confiable ingerirla en forma de suplemento.

Ilustracion de frutas y vegetales que contiene vitamina K

Minerales para el cerebro. Fosfatidiserina

La fosfatidilserina es un prototipo de ácido fosfolípido que garantiza la maleabilidad y filtración de la mucosa de las células, admitiendo el ingreso y salida de nutrimentos  a cada célula.

También  es favorecedor para expeler los elementos de deshecho metabólico derivados de las numerosas reacciones químicas causadas en la parte  interna de la membrana celular.

Todo este mecanismo permite que se mantenga en buenas condiciones el estado de salud a nivel cerebral.

La importancia de este nutriente es que permite la producción y regeneración de las células neuronales. Lo que le da cualidades maravillosas para prevenir problemas serios relacionados a la memoria, como el Alzheimer y la demencia.

Además la fosfatidilserina cumple un rol fundamental en la síntesis de acelticolina, un transmisor neuronal que influye en el correcto funcionamiento de la memoria a corto plazo.

Tanto la fosfatidilserina como la acelticolina podemos encontrarla en nuestro suplemento MetaMente

Podemos encontrar este nutriente en  alimentos como, ternera, pollo, cerdo,  marisco y pescados, en el atún y las almejas.

Pero las altas concentraciones de fosfatidilserina la hallamos en las vísceras de estos animales. Sin embargo,  lo recomendable es consumir estas carnes de animales criados naturalmente.

Puesto que,  intentar obtener fosfatidilnserina  de ganado criados en granjas industrializadas trae como consecuencia la ingesta de toxinas que se acumulan en las vísceras de estos animales. Esto puede acarrear problemas de salud más adelante.

En vegetales como  habas de soja. A través de una sucesión de técnicas, logramos la porción fosfolípida de la lecitina de soja.

En alubias blancas, arroz, cebada, zanahoria y col también encontramos este mineral.

Otros nutrientes

La cantidad de nutrientes necesarios para que nuestro cerebro funcione correctamente son variados. Algunos actúan directamente sobre su rendimiento, otros de forma indirecta.

En el caso del  zinc se asocia con el movimiento de los neurotransmisores cerebrales. En el portal web muyinteresante.es leemos que:

“El zinc, según una investigación realizado por investigadores del Centro Médico de la Universidad de Duke en Durham y del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).

Los investigadores han logrado observar el zinc en acción mientras regulaba la comunicación entre las neuronas del hipocampo, donde se producen los procesos de aprendizaje y memoria y donde una perturbación de la comunicación puede contribuir a la epilepsia. El estudio ha sido publicado en la revista Neuron”.

Los alimentos donde podemos conseguir zinc son: ostras y mariscos, pescado, carnes blancas y rojas, vísceras de animales, especialmente el hígado, semillas de calabaza y sésamo, frutos secos, como nueces y maní

En el germen de trigo y cereales integrales como arroz, avena, mijo, centeno, polen de abeja, legumbres como garbanzos y lentejas, verduras de hoja  verdes como espinaca, lechuga, col de Bruselas. Plátanos y pepinos.

Alimentos con vitamina y minerales en plato blanco

Por otro lado,  el calcio actúa en el traspaso de las propulsiones nerviosas. El hierro, interviene en el buen rendimiento  y en el envío de oxígeno a las células. El hierro lo encontramos en carnes, legumbres, vísceras y frutos secos.

Como podemos ver, nuestro cerebro, al igual que cualquier otra parte de nuestro cuerpo requiere de vitaminas y minerales que garanticen su correcto funcionamiento. Nuevamente la premisa es nutrirnos con alimentos sanos e ingerirlos de forma balanceada.

Siempre hay que tener en cuenta que no debemos ingerir nada que no necesitemos, las vitaminas deben ser ingeridas en forma de suplemento sólo si nuestro cuerpo lo requiere.

Consultar con nuestro médico de confianza es la mejor opción para que nos recomiende cuándo y en qué cantidad podemos usar MetaMente un suplemento grandioso para nuestro cerebro.

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