Ilustración de rayos X en 3D de las articulaciones

Conoce cuál es la función de las articulaciones

Conoce cuál es la función de las articulaciones

Última actualización: 05-10-2018. Equipo Nutricioni

Los movimientos corporales que realizamos día a día y la estabilidad que nos provee de equilibrio se deben a la ayuda que nos brindan las articulaciones.

La principal función de las articulaciones es la de permitir que el cuerpo pueda moverse de manera mucho más fácil y flexible, por medio de los puntos de unión que establece en el esqueleto.

Las articulaciones se caracterizan por atenuar los movimientos que se realizan de forma brusca y repentina, sirviéndose de la colaboración los cartílagos, ya que estos últimos sirven de amortiguadores.

La combinación del trabajo realizado por los elementos de los cuáles están formadas estas uniones, constituyen el soporte necesario para efectuar movimientos adecuados e impedir que se produzcan movimientos inadecuados.

Elementos que forman una articulación

El engranaje que envuelve la articulación está dado por diversos elementos, los cuales son:

El cartílago: es el revestimiento que se ubica en los extremos de los huesos. Dicha membrana tiene el trabajo de funcionar como conector, para evitar y disminuir el roce producido por los movimientos.

Ilustración anatomica de las articulaciones en tobillo y rodilla

La membrana sinovial:  esta membrana se caracteriza por contener un líquido viscoso e incoloro que tiene la función de aportar lubricación y protección.

Los ligamentos: son un conjunto de tejidos elásticos y conectores los cuales brindan protección en la articulación y además limita sus movimientos.

Los tendones: así como en el caso de los ligamentos, los tendones son tejidos con función conectiva que se encuentran ubicados en el costado de la articulación junto al músculo. Los tendones controlar los movimientos.

Las bursas: son como bolas llenas de líquido, que brindan amortiguación en el roce presentado por una articulación. Se hallan ubicadas entre los huesos y también en los ligamentos.

Los meniscos: Están ubicados en las rodillas, así como también en otras circulaciones. Son caracterizados debido a su forma.

Clasificación de las articulaciones

De acuerdo a la estructura y función de las articulaciones, estas se encuentran clasificadas de diversas maneras.

Dentro de la primera clasificación de las articulaciones se ubica aquella que va determinada por la forma en la cual los huesos se encuentran conectados los unos con los otros.

Por otro lado, se halla una segunda clasificación la cual está determinada por el nivel de movilidad de cada una de las articulaciones.

Articulaciones según su estructura

Según el tejido que conecta a los huesos articulados entre unos y otros, existen tres tipos estructurales a clasificar:

La articulación fibrosa

En este tipo de articulación los huesos van unidos por un tejido conectivo irregular, el cual es denso y con abundantes fibras de colágeno.

Los huesos no cuentan con una cavidad articular en el área donde van unidos.

Cuando las brechas existentes entre las articulaciones son estrechas o amplias, se clasifican de la siguiente manera:

Las articulaciones de sutura

Son los tejidos conectivos fibrosos que unen o cosen a los huesos del cráneo, para proteger el cerebro y conformar el área de la cara, con excepción de la articulación de la mandíbula.

A las suturas que se encuentran en el cráneo funcionalmente se les conoce con el nombre de sinartrosis. Algunas de estas permiten ligeros movimientos en los huesos de la zona craneal.

En los bebés recién nacidos y en período de lactancia son más amplias las zonas donde están los tejidos conectivos de sus huesos. Más tarde se convierten en suturas coronales, escamosas, lambdoideas y sagitales.

Luego del nacimiento, las zonas de tejidos conectivos grandes facilitan el crecimiento rápido del cráneo y la extensión del cerebro.

En el período que comprende el primer año de vida, las llamadas fontanelas disminuyen su tamaño en la medida que los huesos del cráneo van creciendo. Entonces sucede que posteriormente al primer año, estas se estrechan, pasando a ser denominadas como suturas.

El tejido conectivo de algunas suturas tienen un proceso de osificación, en donde estas se transforman en huesos y se fusionan entre sí. Dicho proceso se conoce como sinostosis.

Tales fusiones que se originan por la sinostosis que se ocurren en los huesos de cráneo serán producidas durante toda la vida.

La articulación sindesmosis

Es una articulación fibrosa en donde los huesos paralelos se juntan mediante un tejido conectivo fibroso.

Cuando la brecha existente entre los huesos es estrecha, estos van unidos por ligamentos. Cuando la brecha entre los huesos es ancha y rellena, los huesos van unidos por una membrana denominada interósea.

La distancia entre los ejes del radio y el cúbito ubicados en el antebrazo, poseen una membrana interósea que los mantienen con una fuerte unión.

La articulación sindesmosis que se encuentra en la zona del antebrazo y la pierna tiene la función de unir los huesos paralelos y de esta forma evitar que se separen.

Cuando la articulación sindesmosis no impide completamente el movimiento funcionalmente pasa a ser clasificada como articulación anfiartrosis.

Específicamente en el área de la pierna, la tibia y el peroné son unidos fuertemente por medio de la sindesmosis. Esto les impide un poco el movimiento a fin de que mantenga firme en su lugar el hueso astrágalo, en cual se encuentra ubicado entre la tibia y el peroné en la articulación del tobillo.

Estabilidad y resistencia es lo que aporta la articulación sindesmosis a la pierna y el tobillo a fin de ayudarle a soportar el peso.

Cuando la articulación sindesmosis resulta dañada, por lo general como consecuencia derivada de una fractura en los huesos, en donde se presente además un desgarramiento. Esto ocasionará dolor con una pérdida de estabilidad en los huesos, lo que su vez producirá daños en los músculos ligados a estos.

Si la zona que fue afectada por la fractura se inmoviliza muy bien con una férula y con yeso, facilitará la cicatrización y a su vez permitirá una alineación correcta de los huesos involucrados.

La articulación gonfosis

Es una articulación fibrosa que se encarga del anclado de la raíz del diente en los alvéolos que se encuentran ubicados dentro de la mandíbula superior o la mandíbula inferior en el cráneo.

A esta articulación se le conoce también como una articulación de clavija y receptáculo que va extendida en la raíz y en las paredes óseas del diente.

Dicha articulación cuenta con muchas membranas conectivas densas que se llaman ligamentos periodontales, que funcionalmente son clasificados en en sinartrosis, debido a que este tipo de articulación no posee movilidad.

La articulación cartilaginosa

Este tipo de articulación va conectada a los huesos por medio de los cartílagos, los cuales vienen siendo un tipo de tejido conectivo duro pero flexible a su vez.

Esta articulación no posee cavidades, lo que ocasiona que los huesos se mantengan unidos entre sí por medio del hialino o de el fibrocartílago.

Hay dos tipos de articulaciones cartilaginosas. La primera se llama sincondrosis, la cual es un tipo de articulación temporal que aparecen durante el desarrollo inicial del esqueleto humano y se encuentra ubicada en el área donde los huesos van unidos por el cartílago hialino.

La segunda articulación cartilaginosa tienen el nombre de sínfisis, en donde los huesos van unidos por el fibrocartílago.

Ilustración anatomica de los diferentes puntos donde pueden haber articulaciones marcada con puntos rojos

Las articulaciones cartilaginosas

Dentro de la clasificación de las articulaciones cartilaginosas en encuentran los siguientes tipos:

La articulación sinovial: Es aquella en donde los huesos no están unidos de forma directa, sino a través de una tejido conectivo e irregular que conforma cápsula articular que está relacionada con los ligamentos.

Este tipo de articulación a sus vez se encuentra subdividida en seis tipos de articulaciones más, debido a la forma de la superficie articular de los huesos conformados por cada una articulación.

La articulación en pivote: Es la parte redondeada del hueso que está encerrada dentro de una cavidad procedente de la articulación de otro hueso y que está unida de manera parcial por ligamentos.

La articulación de tipo bisagra: La función de este tipo de articulación es la de permitir la realización de movimientos de extensión o flexión a lo largo de un mismo eje. Esto se da debido a que el extremo convexo de una estructura ósea es articulada con extremo cóncavo de otra estructura ósea contigua.

La articulación condiloide: El extremo de un hueso con una depresión poco profunda es articulada con otra estructura de forma redondeada proveniente de otro hueso por medio de la articulación condiloide.

Estas articulaciones a su vez, debido a la funcionalidad que tienen, se encuentran clasificadas en articulaciones biaxiales  porque facilitan dos movimientos, uno de flexión y extensión, y otro movimiento de lado a lado.

La articulación en silla de montar: Debe su nombre al hecho de que la superficie articular de la que se compone el hueso tiene la forma de una silla de montar. Esta articulación le brinda movilidad al pulgar en la palma de la mano dentro de su mismo plano y la vez perpendicularmente a esta.

La articulación plana: Cuenta con una superficie articular de hueso plana o ligeramente curva de un tamaño casi igual que permiten a los huesos deslizarse entre ellos.

La articulación esférica: Es un tipo de articulación que permite un movimiento amplio en la cabeza redondeada del hueso encajando con la parte cóncava de otro hueso que funcionará como receptáculo.

Las únicas partes del cuerpo que cumplen con esta función son las articulaciones de las caderas y las articulaciones de los hombros.

Hasta aquí podemos mencionar los tipos de articulaciones cartilaginosas para seguidamente continuar con la descripción de las articulaciones según su tipo de estructura.

La articulación sincondrosis

Es la articulación cartilaginosa temporal o permanente que une los huesos por medio del cartílago hialino.

La llamada placa de crecimiento o placa epifisaria de un hueso en proceso de crecimiento es la sincondrosis temporal. esta es la región en donde crece el hialino al eje hueso al extremo del hueso.

En los años de la infancia y al comenzar la adolescencia el crecimiento del cartìlago de y la formación ósea se mantienen iguales y debido a esto la glándula epifisaria no presenta grandes cambios.

En los últimos años de la adolescencia el crecimiento del cartílago se torna más lento hasta detenerse al llegar a los 20 años. A esa edad  es cuando el hueso adulto completa su periodo de formación y de desarrollo.

La articulación sínfisis

El nombre en griego de este tipo de circulación cartilaginosa significa “crecer juntos”. Esta articulación permite la unión de los huesos a través de el fibrocartílago.

La articulación sínfisis tiene la capacidad de poder unir los huesos con eficacia a la vez de ayudar a limitar el movimiento de la misma.

La brecha que separa los huesos en la sínfisis puede ser estrecha o amplia.

Un ejemplo de la sínfisis amplia la tenemos en el disco intervertebral en donde su ubicación es importante para la amortiguación requerida entre cada vértebra.

La interrelación de la sínfisis con el disco intervertebral le brinda la capacidad al cuerpo de soportar la fuerza generada con el peso corporal, las actividades de alto impacto, las cargas extras cuando se levantan objetos.

Tipos de articulaciones según la función que cumplen

Las articulaciones de acuerdo al grado y a la forma de movimiento que estas realizan se encuentran clasificadas en varios tipos.

Debido al grado de movimiento existen tres grupos principales de articulaciones:

  • La articulación sinartrosis: Este tipo de articulación fibrosa permite una movilidad escasa. Ejemplo de esta son las suturas de cráneo.
  • La articulación anfiartrosis: Esta articulación que en su mayoría es cartilaginosa, brinda una movilidad leve. Un caso de este tipo es la articulación que conforman los discos intervertebrales.
  • La articulación diartrosis: Esta articulación brinda un amplio movimiento, como es el caso de las articulaciones de la cadera, codo, hombro y rodilla.

Debido al tipo o forma de movimiento existen tres grupos principales de articulaciones:

  • La articulación uniaxial: Esta articulación proporciona movimientos de rotación, extensión y flexión.
  • La articulación biaxial: Esta articulación proporciona movimientos combinados de abducción- aducción y circunducción, con movimientos de flexión-extensión.
  • La articulación multiaxial: Esta articulación permite múltiples movimientos con lo son, la abducción-aducción, flexión-extensión, inversión, eversión, rotación medial-lateral y circunducción.

Cuidado de las articulaciones a través de una buena alimentación

Es necesario brindar una hidratación adecuada al cuerpo, puesto que esto ayuda a la lubricación de los cartílagos para la realización de diversos movimientos. Por lo tanto, es imprescindible ingerir dos litros de agua diariamente.

El aporte de proteínas fortalece las articulaciones. Estas se encuentran en alimentos de origen vegetal como las espinacas, los coles, las semillas de chía, las algas, en las lentejas y los garbanzos, en la quínoa y otros vegetales más.

Aunque pueda parecer sorprendente, los vegetales tienen la capacidad de aportar aún más proteína que las carnes rojas.

Es importante el consumo de suplementos como Articagos, que  surten de aminoácidos que generan y regeneran los nuevos tejidos, además de fortalecer los que ya existen.

Articagos ayuda a prevenir las causas que ocasionan el dolor óseo, gracias a su composición de hierbas, vitaminas y nutrientes que ayudan a mejorar la salud.

Vitaminas y minerales esenciales para la función de las articulaciones

Se puede tener un esqueleto y articulaciones sanas gracias al consumo de vitaminas.

La vitamina A

Protege de los radicales libres debido a sus propiedades antioxidantes. Esta vitamina puede encontrarse en Articagos alimentos como la calabaza, el melón, la zanahoria, el tomate, el pimiento, entre otros.

La vitamina C

Esta vitamina es una gran aliada en la regeneración de los tejidos, en el cuidado de las articulaciones. Además, favorece la producción de colágeno, el cual es una proteína fundamental para la regeneración de los cartílagos.

El cuerpo humano naturalmente puede producir esta vitamina con tan solo una toma de 20 minutos diarios de sol.

También en las tiendas naturistas se pueden encontrar suplementos vitamínicos de vitamina C, o se puede optar por consumir pescados como el salmón, sardinas, atunes, y además de esto, se hallan en los huevos.

El calcio y el fósforo

Ayudan a mantener unas articulaciones sanas y fortalecidas a través del consumo de alimentos tales como las aceitunas, acelgas, apios, berros, diente de león, perejil, nabos, entre otros.

El flúor y el magnesio

Actúan como catalizadores para fijar el calcio en las articulaciones y huesos. El flúor se encuentra en el agua, el té, los pescados, mariscos, verduras como el col y la espinaca.

El magnesio puede obtenerse de alimentos como las almendras, las avellanas, en la levadura de cerveza, la soya, el arroz integral, etc.

Es importante el consumo de suplementos como Articagos contiene algunas de estas vitaminas y nutrientes, y por lo tanto, colabora en la salud ósea y articular y en mantener la calidad de vida de las personas.

Articagos, gracias a sus componentes naturales, también aporta al cuerpo los aminoácidos que generan y regeneran los nuevos tejidos, además de fortalecer los que tejidos como cartílagos y ligamentos.

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