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¿Cómo saber si tienes cáncer? Breve guía para alertarnos

¿Cómo saber si tienes cáncer? Breve guía para alertarnos

Última actualización: 11-02-2019 por Editor Walther.

Cómo saber si tienes cáncer es una de las preguntas que cobra una gran importancia en este momento en que cuando se diagnostica ya hay un crecimiento acelerado y tratarlo se hace algo complicado.

Y aunque sabemos que lo ideal es actuar antes que algún grupo celular comience a tener crecimientos anormales, es importante dar a conocer algunos síntomas que pueden ponernos en alerta.

La mejor prevención es el llevar una vida saludable, con una dieta balanceada y rica en nutrientes esenciales, con la práctica de ejercicios periódica y manteniendo un pensamiento tranquilo y reposado, con el descanso pertinente.

Y aquí ha sido una de nuestras metas principales, el dar a conocer múltiples aspectos de las patologías que nos permitan evitarlas llevando una buena manera de vivir.

Énfasis que ponemos en la alimentación y en el aporte que nos brindan los suplementos alimenticios naturales.

Como es el caso del Frambuesa Anticrón, que es un preparado completo de alimentos ricos en antioxidantes, vitaminas y minerales, que evitan el daño a los tejidos y la degeneración de éstos al cáncer.

Pero hablar de síntomas se impone, ya que el cáncer, de cualquier parte de nuestro cuerpo, puede verse enmascarado al inicio y darnos señales para detectarlo.

Y todos sabemos lo importante que es un diagnóstico precoz en la actualidad que tanto se ha logrado con respecto a la sobrevida del paciente que sufre de cáncer.

Es que en los años 70 ya se empieza a observar un aumento en el porcentaje de supervivencia que ha hecho que hasta la actualidad se haya logrado un avance de hasta 3 veces más esas cifras de sobrevida de los años anteriores a esa década.

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Es necesario dar a conocer síntomas

No es solamente que el cáncer se refleja una vez que ya se ha desarrollado, también existen síntomas que nos pueden alertar y buscar ayuda para el descarte de esta patología.

Muchas veces no acudimos al médico o ne le damos importancia a signos precoces, y debemos saber que es solo el diagnóstico temprano lo que nos promete mejorar las condiciones de vida y enfrentar la enfermedad en forma acertada.

Un estudio realizado en Londres por la Cancer Research UK, reveló que más de la mitad de los británicos habían padecido signos que pudieran indicar la presencia del cáncer, pero que solo el 2% de ellos acudió al médico para el descarte (*).

La razón, según algunos investigadores es, además de la falta de importancia a los síntomas, que las personas sienten que están haciendo perder tiempo al médico y gastos al sistema de salud.

Una creencia errada ya que una vez instalada la enfermedad, la erradicación del cuerpo es complicada y los gastos que genera la enfermedad a la salud pública son importantes.

Por eso, siempre es necesario advertir que es mejor prevenir de alguna manera antes que buscar ayuda más tardíamente.

Bajo ningún aspecto queremos generar sintomatologías de hipocondría en las personas, pero es necesario captar la atención popular con la finalidad de que hagamos diagnósticos precoces e iniciemos tratamientos tempranos.

Populares medios de comunicación han dado a conocer alrededor del mundo una serie de síntomas que pudieran alertar y que al hacerse persistentes, la persona busque ayuda y orientación médica para estudiarlos.

Recalcamos, si hay persistencia de algunos de los síntomas que vamos a exponer, serán tomados como señales de alarma y se impone la búsqueda de ayuda médica.

Síntomas que hay que tomar en cuenta

Cualquier clase de cáncer, en cualquier parte de nuestro cuerpo, puede dar síntomas que son inespecíficos pero que alertan.

Una pérdida de peso, una fatiga constante, un dolor sordo y persistente, son para llamar la atención.

Veamos una serie de ellos que actualmente es posible encontrar en muchas publicaciones de la red.

Pérdida de Peso:

Hay que tener en cuenta que esta pérdida de peso importante puede ser observada en muchas otras enfermedades que no son el cáncer.

Ya con una pérdida del 5 al 10% del peso corporal en un período de 6 meses a un año, hay que buscar ayuda profesional.

Enfermedades como las digestivas crónicas, las enfermedades bronco obstructivas crónica, las pancreáticas y metabólicas como la diabetes, pueden cursar con importante pérdida de peso.

El cáncer, por su parte, puede manifestar este síntoma sin alguna razón aparente, sin otra sintomatología agregada.

Es la llamada pérdida de peso inexplicable de hasta 5 Kgs o más en poco tiempo y sin manifestaciones clínicas.

Claro que dependiendo del cáncer existen pérdidas de peso más importantes que otras, por ejemplo, las tumoraciones en pulmón, en el páncreas y en estómago o esófago, tienden a dar mayor pérdida de peso que en otras tumoraciones.

Muchas veces el paciente recurre al médico por estar perdiendo masa corporal sin estar haciendo dietas ni estarse ejercitándose, lo cual le llama mucho la atención.

Recordemos que las células de crecimiento rápido utilizan grandes cantidades de energía y de nutrientes para crecer y dejan a otras funciones y órganos del cuerpo sin materia prima ni combustible para mantener sus tejidos normales.

¿Cansancio y fatiga persistente?

Otro de los síntomas también relacionado con la pérdida energética que sufre el organismo cuando se comienzan a desarrollar tejidos cancerosos de rápido crecimiento, es la fatiga, el cansancio a pequeños y medianos esfuerzos.

Cansancio a pequeños esfuerzos:

Aunque en muchos cánceres no ocurre desde el principio, como en los sanguíneos, esta sintomatología al presentarse es señal de que algo malo está desarrollándose.

El paciente lo refiere como un agotamiento excesivo ante tareas que normalmente no le tomaban mucho esfuerzo como caminar, lavar los platos, mover algún objeto.

Este cansancio no pasa con el descanso y pudiera estar íntimamente ligado a sangramientos ocultos con la consecuente pérdida de sangre, aparición de anemia y por ende, la baja oxigenación de los tejidos.

De por sí se observa al principio de las afecciones cancerosas sanguíneas, ya que estas traen implícita la anemia por baja producción de glóbulos rojos.

Pero igualmente en el cáncer de colon, estómago y vejiga, se evidencia por la perdida de sangre.

La fatiga intensa que ocurre en esta patología se describe como acentuada en la mañana al despertar, impidiéndole a la persona realizar actividades simples como hacer la cama, vestirse e incluso, subir o bajar escaleras.

Hay que tomar en cuenta que existen patologías, sobre todo las relacionadas con el mal funcionamiento cardíaco, que presentan este síntoma en forma evidente.

Lo diferente es que aquí es progresivo, tal vez en forma lenta al daño cardíaco, y que puede aparecer o intensificarse con los esfuerzos cualquier hora del día.

Es parte importante de la clínica de las insuficiencias cardíacas.

Estos cansancios se mitigan bien con administración de sangre y con el aporte de nutrientes para dar energía, vitaminas y minerales necesarias para la producción sanguínea.

Aquí el producto Frambuesa Anticrón es muy beneficioso.

Mujer joven con fiebre, recostada en sofá mirando el termómetro

Cambios de temperatura que llegan a fiebre

Si existe un crecimiento maligno se generarán cambios inmunológicos de defensa por regla general, lo que implica una serie de trastornos relacionados con el proceso inflamatorio.

Dentro de esos signos y síntomas está el aumento de la temperatura corporal que puede producir crisis de fiebre que duran poco tiempo o algunos días.

Fiebre:

Este aumento de temperatura que pudiera ser fiebre según la cantidad de grados centígrados a lo que se eleve, aparece durante algunos días en forma recurrente y cede sin necesidad de tomar antipiréticos.

Es una situación inestable, que va y viene  y que según los estudiosos se relaciona más con los cánceres de la sangre o de las vías linfáticas.

Así que es frecuente en linfomas y en leucemias, pudiendo ser un síntoma tardío en crecimientos que ocurren en otros órganos.

Como vemos que esta señal está ligada a reacciones inmunes, es muy probable que aparezca acompañada de otra sintomatología como reacciones alérgicas o parecidas al resfriado común.

Casi todos los pacientes con cáncer experimentan este síntoma febril en alguna etapa de la enfermedad o como consecuencia del tratamiento anticanceroso; pero nos es muy significativo cuando aparece en etapas iniciales sin otra sintomatología asociada.

Muchos estudios clínicos han especificados que la fiebre es un síntoma habitual en aquellos cánceres que ya han emigrado, es decir, que ya han formado metástasis, y por lo tanto es factible observar otros síntomas más.

De todas maneras, la presencia de fiebre en algún ser humano está relacionada con enfermedades o factores que desencadenan una respuesta inmunológica con inflamación, como dijimos.

Por lo que cual sea la causa es necesario ser investigada y determinar qué es el daño que en ese momento está ocurriendo en el organismo para que exista una respuesta inmune.

Pérdidas de sangre en forma contínua

Son muchos los síntomas que pudieran estar haciéndonos pensar en el cáncer, aunque ya sabemos que muchos de ellos no son exclusivos de éste.

No hablamos aún del dolor porque no debemos esperar a ir al médico ante cualquiera de los signos que estamos exponiendo aquí, aun sin dolor.

Pero cuando éste aparece ya es señal de avance del cáncer y su detección ya no será temprana.

Uno de los síntomas más llamativos y que hay que tomar muy en cuenta son las pérdidas de sangre en forma espontánea, entre ellas, las urinarias, las respiratorias y las digestivas.

Sangramientos:

Un simple sangramiento inusual, espontáneo, es probablemente parte de la sintomatología del cáncer, sea en etapas tempranas o tardías.

Como hemos dicho, un sangramiento que no tienen otra sintomatología asociada debe ser investigado en forma inmediata.

Existen sangramientos silenciosos como los que ocurren en las heces producto de infecciones parasitarias o por gastropatías erosivas, pero estos, igualmente deben ser estudiados, ameritan tratamiento y el lógico descarte de la afección cancerosa.

Recordemos que no es extraño ver la involución de una gastritis crónica o de una úlcera gástrica en lesiones cancerosas, lo cual es muy preocupante.

La verdad es que un sangrado es muy llamativo para cualquier persona, por muy poca sangre que sea.

Un sangramiento vaginal, un digestivo, unas orinas coloreadas y hasta sangramiento que sale del pezón, son situaciones tan llamativas que muy pocas veces las dejamos pasar.

Esta pérdida de sangre que puede ocurrir nos lleva a que se vaya instalando una anemia en forma crónica con el consiguiente cansancio y fatiga que ocasiona la poca oxigenación de los tejidos.

Así que casi nunca esta situación se presenta sola, también puede haber otros agregados.

Algunas señales en la piel son de cuidado…

Son muchas las razones por las que pueden llegar a parecer las manchas en la piel, la mayoría de ellas por daños que hace la exposición al sol y por el envejecimiento como proceso normal.

Ya hemos dicho muchas veces que manteniendo una dieta correcta podemos evitar la aparición de manchas por la edad, de hecho, el consumo de suplementos dietéticos con componentes anti envejecimiento ayuda a mantener la piel sana.

El Frambuesa Anticrón contiene frambuesa, que es una fruta que ayuda a que la piel se mantenga con buena coloración y protegida de los rayos del sol.

Y es que una de las alarmas que observa la persona en forma inmediata son la aparición de manchas o lesiones en la piel que tanto cuidamos.

Cambios de coloración en la piel:

No solo determina que es un signo de alarma par el cáncer de la piel; una lesión o cambio de coloración puede hacernos pensar que existe un cáncer en alguna parte del organismo,.

Estos cambios incluyen el oscurecimiento de la piel, llamado también hiperpigmentación; la coloración amarillenta de piel y mucosas que aparece cuando hay trastornos biliares o hepáticos, cuyo único signo muchas veces es este.

Los enrojecimientos tipo eritema, que tal vez puedan deberse a sangrados espontáneos que vemos en las leucemias y en otros tipos de cáncer de la sangre.

Y además también debemos ver que puede haber crecimientos exagerados o anormales del vello por ejemplo, o de pelos en otras zonas que anteriormente no tenían.

Ya en relación al cáncer de la piel, las verrugas o lunares que comienzan a crecer o a dar señales diferentes como enrojecimiento, dolor, inflamación, o cambios de color, tienen que ser tomadas muy en serio.

Si hay cambios en nuestros hábitos…

Por lógica sabemos que cuando algo no está funcionando bien con órganos como los digestivos y los urinarios, se producen cambios en la manera de drenar los desechos al exterior, lo que conlleva a cambios de hábitos.

Y no solo para la eliminación de desechos, también pueden haber cambios en la alimentación, como con el apetito y la cantidad de alimentos que se ingieren.

Cambios en la función digestiva y urinaria:

Un síntoma que debe ser tomado en cuenta es el cambio en cualquier hábito en el cuerpo, y nos referimos a los hábitos de evacuación, urinarios y hasta de la alimentación.

Es posible que al comenzar a instalarse una constipación o estreñimiento por ejemplo, algo esté ocurriendo en las paredes intestinales y debe ser evaluado.

Esto sería la base para que estemos alertas ante la aparición de períodos de diarrea alternados con períodos de estreñimientos.

O que se instalen evacuaciones diarreicas como hábitos de rutina o que las mismas deposiciones cambien de color o de tamaño.

Igualmente la presencia de sangre en las heces como dijimos antes.

Síntomas frecuentes digestivos como hinchazón, exceso de gases, náuseas o vómitos, pérdida del apetito; imposibilidad de seguir comiendo por llenura después de poca cantidad de alimento ingerido, son de alerta.

Lo mismo ocurre con la orina, si hay cambios en la micción, si se vuelve nocturna o aumenta la cantidad de veces o hay incontinencia debida a que la vejiga se llena con poca cantidad.

Ya muchos sabemos los síntomas que ocasiona por ejemplo el cáncer prostático en relación a la frecuencia de la micción, igualmente el cáncer de vejiga.

Y tampoco podemos dejar pasar síntomas como el dolor urente al orinar, así sea leve; ni las llamadas molestias que se puedan dar al momento de vaciar la vejiga.

dolor por estreñimiento, Hombre mayor que sufre de dolor abdominal mientras está sentado en la cama en su casa

El dolor como parte del alerta

Hemos querido dejar para el final este síntoma porque es una señal inequívoca de ayuda médica.

Ningún dolor persistente por muy poca intensidad que tenga debe dejar pasarse por alto sin al menos intentar buscar la explicación.

Dolor persistente:

Un alerta es cuando aparece un dolor persistente, que no calma con analgésicos comunes pero que cede espontáneamente por breves períodos; que no alivia con el reposo ni está relacionado con el ejercicio, o alguna patología evidente.

Se ha descrito como un dolor que a pesar que no es muy intenso al principio solo cede con analgésicos fuertes.

Se ha demostrado que el cáncer de ovario, el de estructuras cerebrales, el de huesos, el de testículos y los que se dan a nivel intestinal, dan tempranamente síntomas de dolor con las características antes expuestas.

Igualmente es común observar en las afecciones de la vejiga urinaria, la aparición de dolor con la micción sin que existan cambios en las características de la orina.

Hay que tener presente que el dolor es un síntoma bastante incapacitante, le quita el deseo de trabajar y la iniciativa a cualquier persona.

Puede llegar a afectar cualquier espacio de la vida del paciente, que se ve incapacitado para realizar sus labores, que le impide comer y hasta dormir; que le mantiene con estados de ánimos distímicos, con irritabilidad y negatividad.

Esta sintomatología afecta a la familia en general y debe ser tratada desde el principio con cautela, ya que puede significar el crecimiento canceroso.

Es verdad que ya cuando hay crecimiento tumoral evidente, el dolor será parte de los síntomas de la enfermedad, por eso, si aún no se tienen hechos que nos expliquen el porqué de su aparición, es momento para buscar un diagnóstico precóz.

Otros síntomas importantes también

Pero no son solo estas señales las que nos ponen en alerta pues existen otras que aunque no son específicas de la aparición del cáncer, siempre hay que tenerlas presentes.

Heridas que no sanan:

Tal vez sean más como señales del cáncer de la piel, pero heridas que se tardan en sanar, que no cicatrizan, que tienden a crecer, pueden ser señales del cáncer.

Igualmente si tenemos lesiones persistentes en zonas como el pene y la vagina debe descartarse la posibilidad del cáncer.

En la boca también es frecuente que se presenten lesiones que no sanan como signos iniciales del cáncer.

Tumoraciones glandulares:

Este es otro síntoma y signo que debe tenerse mucho en cuenta pues la aparición de aumento de volumen en las zonas ganglionares, en cuello, axila, ingle, y otras zonas más, es señal suficiente para estudiar y descartar algún crecimiento canceroso.

Y no solo porque representan el crecimiento tumoral linfático en sí, también es que debido a las migraciones desde otras partes del organismo, las vías utilizadas son las linfáticas, así que nos pueden estar hablando de cánceres iniciales en mama, en pulmón y otras áreas más.

Dificultad para la deglución:

En ocasiones solo una dificultad par tragar alimentos que se ve intensificada a la ingesta de líquidos incluso, nos puede estar hablando de crecimientos anormales en zonas como la orofaringe e incluso el esófago.

Tos persistente o ronquera:

No solo es señal de algún crecimiento anormal en pulmones, también la tos con carraspera y con ronquera, nos está hablando de afecciones traqueales, faríngeas y laríngeas.

Una vez detectado el síntoma, la ayuda médica

Definitivamente ante la pregunta de cómo saber si tienes cáncer, la respuesta es observación y conocimiento de nuestro cuerpo como parte de los cuidados que tengamos para estar fortalecidos ante las enfermedades.

Si sabemos cuáles son nuestros hábitos, los factores de riesgo que tenemos y que debemos cambiar, así como las debilidades de nuestro organismo, es más fácil ponernos alertas ante cualquier manifestación clínica.

No nos cansaremos de repetir que ante una patología de tan complicada naturaleza como es el cáncer, cualquier acción que hagamos para mantenernos sanos es vital.

Corregir nuestras dietas, aportarle elementos fortalecedores como los suplementos dietéticos con antioxidantes y con estimulantes de nuestro sistema inmune como los que contienen el Frambuesa Anticrón, entre otros.

Comenzar a practicar ejercicios cardiovasculares y ejercicios para el control de emociones, mejorar la respiración y para lograr el descanso.  

Ser responsables con nosotros mismos implica el cuidado previo para evitar afecciones, el estar pendientes de nuestros cambios y sintomatologías corporales sin caer en neurosis o hipocondrías, y en no dejar a un lado la ayuda terapéutica.

Solo si el médico al que consultamos por la persistencia de algunos de estos síntomas, sugiere que no existe ningún factor de preocupación y explica el por qué se están dando, podemos quedarnos tranquilos.

De lo contrario, los estudios diagnósticos se imponen y la orientación médica será la encargada de ir dándonos las pautas para actuar ante estos eventos.

Insistir en que la medicina actualmente ha aumentado la sobrevida de los pacientes con cáncer gracias a un adecuado diagnóstico inicial y a las campañas para alertar a la población, nos debe llevar a difundir sin alarmar; esperamos que así sea.

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