¿Cómo recuperar la flora intestinal?

¿Cómo recuperar la flora intestinal?

Última actualización: 24-08-2018. Equipo Nutricioni

Generalmente cuando nos hablan de enfermedades cardiovasculares, problemas de colesterol, hipotensión o hipertensión, solemos preocuparnos y, por ende, tener el mayor cuidado posible.

Sin embargo, ¿alguna vez has pensado en tu flora intestinal?, ¿te preocupa el estado en que se encuentre? O simplemente, ¿sabes que puede deteriorarse?

Lamentablemente, no es un área de nuestro organismo al que le prestemos la suficiente atención; hay que tomar en cuenta los problemas que se pueden desencadenar a raíz de una flora intestinal deteriorada.

Antes que nada, debemos saber qué es la flora intestinal, y es muy simple: en nuestro organismo habitan una cantidad inmensa y muy variadas de bacterias con carácter benéfico; aproximadamente existen hasta 2.000 tipos distintos.

Quizás te parezcan demasiados tipos, y es que algunos no son tan famosos como otros, pero todas tienen funciones que favorecen nuestra vida intestinal.

Entre las bacterias más importantes o más famosas, podemos conseguir en BioBacflor una serie que incluye Bacillus coagulans, Bifidobacterium bifidum, Lactobacillus rhamnosus y más.

Es aceptable que exista una confusión y debido a ella, no compete realmente una preocupación pero es importante saber que la flora intestinal NO se relaciona específicamente con procesos digestivos.

Inclusive, el hecho de presentar o percibir algún problema digestivo es uno de los menores problemas que puede ocasionar un deterioro en la flora intestinal, sobre todo si ocurre una pérdida masiva de esta microbiota intestinal.

Flora intestinal deteriorada: un verdadero problema de salud

Aunque no parezca, ser portador de una flora intestinal que se encuentre deteriorada significa un verdadero problema de salud, pues la escala de afectación es considerablemente alta.

Una manera simple de entender el problema es ser consciente de que, en caso de que desaparezcan las bacterias que son benéficas, el espacio o el lugar que ocupaban será rellenado por microorganismos patógenos.

Generalmente esta sustitución de bacterias benéficas por patógenos se debe a un cuadro clínico que representa un desequilibrio y se denomina disbiosis intestinal.

La disbiosis intestinal grave suele aparecer luego del uso prolongado de antibióticos; sin embargo, realmente no importa la cantidad, la disbiosis intestinal se presenta con el uso simple de un antibiótico, la diferencia son los grados.

No obstante, no todos los microorganismos que podrían ocupar estos lugares son precisamente patógenos, sino nos crees, consulta con tu médico el uso de BioBacflor.

En caso de disbiosis intestinal, recomendamos BioBacflor, pues este puede aportar una cantidad increíble de microorganismos igual de benéficos que mata o daña a aquellos malignos.

Posibles consecuencias de una flora intestinal deteriorada

Las consecuencias comienzan a percibirse sobre todo en las personas que, de manera continua y persistente, presentan problemas o deterioro en ella.

Algunas de las consecuencias podrían ser las siguientes:

  • Pone en una complicada situación al sistema inmunológico, lo que se traduce en una mayor vulnerabilidad ante cualquier tipo de infecciones, ya sea gracias a virus, bacterias, hongos o parásitos.
  • Supone una reducción con respecto a la absorción de los distintos nutrientes, especialmente en vitamina C o minerales como el potasio.
  • Aunque no lo creas, el aumento de peso o la obesidad suele ser una consecuencia muy frecuente en estos casos.
  • Permite o facilita el desarrollo de ciertas enfermedades como diabetes, autismo, síndrome de intestino irritable, cáncer y cualquier otra enfermedad con carácter inflamatorio del área intestinal.

Ante ciertos problemas implícitos, que pueden parecer de menor grado, como la diarrea o la disentería, recomendamos BioBacflor pues derrota a los responsables patógenos de estas condiciones de salud.

¿Cómo es ésto posible?

La respuesta no es tan complicada si tomamos en cuenta las funciones generales de la flora intestinal, y es que la mayoría de las bacterias que en ella habitan hacen demasiadas cosas por nuestro organismo.

Entre los beneficios más notables podemos conseguir los siguientes:

  • Permite, con mayor facilidad, la metabolización de los carbohidratos.
  • Tiene gran influencia en la creación y administración de las hormonas en general.
  • Ciertos químicos que intervienen en nuestras defensas inmunes o neurotransmisores como la serotonina se desarrollan gracias a estas bacterias.
  • Igualmente, están implicadas en la producción de muchas vitaminas.

De acuerdo con lo anterior, nos queda explicarte ciertas como que, en caso de desaparecer la flora intestinal, no seríamos portadores de, por ejemplo, la vitamina K.

Debido a que en los recién nacidos, la flora intestinal no se encuentra completamente desarrollada (no es hasta aproximadamente los 2 años que se completa), es común que se le proporciona unas gotas o inyecciones que contengan esta vitamina.

La obesidad o el sobrepeso que se ocasiona debido a la pérdida de la flora intestinal, sucede puesto que existen bacterias que se sitúan en el tracto gastrointestinal, las cuales tienen como objetivo metabolizar las grasas.

Otra de las actuaciones de ciertas bacterias que se encuentran la microbiota intestinal es el aporte con respecto a las señales de saciedad; igualmente, bloquean la intervención de las enzimas encargadas de la producción de lipolisis.

Estas señales se deben específicamente a una hormona que se denomina leptina y que se desarrollan gracias a las bacterias benéficas de nuestro organismo.

A falta de bacterias, sobrepeso

Una manera más sencilla de entender lo que se dijo anteriormente y de porqué se produce sobrepeso a falta de flora intestinal es que, en vista de la ausencia de la flora intestinal, los efectos más comunes son realmente concretos:

  1. El tiempo que durarías en sentir saciedad se incrementa, por ende, no pararías de comer tan fácilmente.
  2. Debido a un error con respecto al equilibrio de energía, tu organismo reacciona de manera que transformaría absolutamente todas los carbohidratos en grasa.

Además, aquellas dietas que se basan en azúcares refinados significan una gran desventaja puesto que, además de aumentar el peso por el simple hecho de ser, también tienen efectos sobre la flora intestinal.

Al disminuir en gran escala la flora intestinal, sumado a malos hábitos nutricionales, pondrás en marcha un círculo vicioso, lo cual solo te llevará a sufrir de obesidad.

Por ello, si lo que estás buscando es bajar de peso, lo más recomendable es que aprendas cómo recuperar la flora intestinal.

Pero espera, hay más…

Además de las grandes posibilidades de sufrir trastornos alimenticios, también debemos informar que a falta de flora intestinal y, por ende, de bacterias, nuestro sistema inmunológico se verá realmente afectado y debilitado.

El sistema inmunitario se ve beneficiado por bacterias como Lactobacillus acidophilus, la cual se encuentra de manera natural en el tracto intestinal, sin embargo, la podemos conseguir también en BioBacflor.

Es posible que lo sepas, y si no es así, te contamos que gran parte de las bacterias y microorganismos que se sitúan en nuestro cuerpo lo hacen gracias a los alimentos que consumimos.

Las bacterias se colonizan en el intestino, sin embargo, para poder llegar allí, deben pasar primero por el filtro de estómago.

Normalmente, este proceso ocurre sin ningún tipo de problema, siempre y cuando se tenga una buena salud de la flora intestinal; si por el contrario, se encuentra mermada o deteriorada, pronto se iniciarán las infecciones intestinales.

También existe una condición que suele aparecer con gran frecuencia tras el deterioro de la flora intestinal, se denomina SIBO y no es más que el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino del delgado.

Nuevos huéspedes

Podemos calificar el hábitat donde conviven las bacterias como un espacio generalmente de paz, pues entre ellas se reconocen y parecen llevarse bien, a pesar de que el espacio es muy reducido.

Es cierto que entre ellas no existen demasiados problemas, puesto que habitan este lugar en nuestro organismo desde el inicio de nuestra vida.

Sin embargo, en aquellos casos donde entran y se habitúan nuevas bacterias, distintas a los tipos que frecuentemente y de manera natural se encuentran en la flora intestinal, el resto de ellas las eliminan.

Ocurre una especie de batalla, donde las bacterias de los tipos habituales o las “viejas” intentan defender su territorio de nuevos huéspedes.

Gracias a esta batalla campal, las bacterias ayudan o facilitan en gran parte el trabajo de nuestro sistema inmunológico.

Cuando hablamos de nuevos huéspedes, nos referimos exactamente a aquellas bacterias malas o dañinas. Tenemos una gran ventaja, y es que nuestras bacterias buenas saben reconocerlas.

BioBacflor es perfecto para fortalecer la flora intestinal en este sentido, pues crea e integra bacterias saludables que combaten ante las bacterias malas o dañinas que intentan formar parte de la colonia.

Síntomas de una flora intestinal deteriorada

Los síntomas de una flora intestinal deteriorada se basan en problemas de carácter digestivo, generalmente muy comunes.

Entre los síntomas que se perciben con mayor frecuencia nos encontramos con los siguientes:

  • Diarrea muy frecuente.
  • Hinchazón o inflamación en el área abdominal.
  • Gases o eructos.
  • Al momento de ir al baño, se perciben cambios en los hábitos.
  • Contrario a la diarrea, podemos sufrir de estreñimiento.
  • Olor desagradable (distinto al habitual) en las heces fecales.
  • Dolor o fuertes cólicos intestinales.
  • Incremento en las infecciones. Ésto se debe a que, a falta de bacterias que colaboren con el trabajo inmunitario, se presenta un debilitamiento de nuestras defensas.

¿Cómo fortalecer la flora intestinal de manera natural?

Los procesos metabólicos que desarrolla la flora intestinal se ven afectados al igual que nuestras bacterias luego de haber sido tratados con medicamentos, ya sean antibióticos o de cualquier otro tipo.

Este problema se debe a que los antibióticos tienen como objetivo eliminar o destruir las bacterias; no obstante, los antibióticos no saben distinguir entre las patógenas y las necesarias, eliminando a su paso las buenas y las malas.

Ante cualquier tipo de agresión, el intestino se encuentra prácticamente en peligro debido a la destrucción de innumerable bacterias, gracias a los antibióticos.

Nuestra mejor recomendación es que, posterior a un tratamiento, prolongado o no, con medicamentos (especialmente antibióticos) se ingieran alimentos que contengan probióticos.

Otra excelente recomendación son los suplementos como BioBacflor, que colabora proporcionando microorganismos vivos (probióticos) que son de gran beneficio para nuestra salud en general.

Los probióticos actúan de manera similar a una barrera protectora, la cual mantiene sus efectos en contra de los microorganismos invasores o “nuevos huéspedes”.

De esta manera, nuestro sistema inmunológico también se ve beneficiado.

Al mismo tiempo, ocurre un estímulo con respecto a los jugos digestivos, lo que beneficiará el proceso de absorción de los nutrientes.

Otra muy buena recomendación es agregar a nuestra dieta una gran cantidad de fibra mientras que, a su vez, se reduzcan las grasas consumidas, así como también los azúcares.

Alternativas para fortalecer y recuperar la flora intestinal

Existen casos en los que la flora intestinal se encuentran en un punto verdaderamente grave de deterioro, es allí cuando debemos acudir a un doctor, pues la mejor solución es optar por una limpieza intestinal.

Por otro lado, los lactobacilos también juegan un papel importante en el fortalecimiento y la recuperación de la flor intestinal.

Los lactobacilos actúan creando un medio ácido en el intestino, lo que repele a gran parte de las bacterias invasoras; además, se detiene el desarrollo y la proliferación de las mismas.

BioBacflor es rico en lactobacilos, produciendo especialmente Lactobacillus plantarum el cual posee la capacidad de producir sustancias que lo ayudan a mantenerse y sobrevivir en el tracto intestinal.

Alimentos para recuperar la flora intestinal

Para asegurarnos del buen funcionamiento de nuestra flora intestinal y nuestro organismo en general, recomendamos mantener una dieta equilibrada.

Sin embargo, sugerimos agregar especialmente a nuestra dieta habitual alimentos fermentados, frutas y verduras que sean ricas en fibra.

A continuación te mencionaremos alguno de los alimentos más beneficiosos al momento de restaurar o recuperar nuestra flora intestinal.

Búlgaros o kéfir

Éste es un producto de leche, muy parecido al yogur líquido; generalmente se utiliza la leche de cabra, pero la de vaca también funciona. También posee de granos fermentados, y suelen tener un parecido a los granos de arroz.

El beneficio de esta comida recae especialmente en su abundancia en lactobacilos.

La manera más sencilla de preparar este alimento es, primeramente, lavando los granos con agua potable y dejarlos reposar en un envase de cristal.

Posteriormente se le agrega la leche, cualquiera que hayas escogido, y debes dejarlo reposar por un día completo; ésta será una excelente fuente de probióticos.

Igualmente, recomendamos que este alimento se consuma en ayunas, pues así podrás notar efectos más positivos.

Yogur

A la mayoría de las personas les encanta el yogur, y muchas veces lo consumen sin siquiera saber el gran beneficio que aporta a nuestro organismo.

Este producto lo podemos conseguir especialmente enriquecidos con lactobacilos.

Al igual que el yogur, puedes agregar a tu dieta otros productos similares como la leche y el queso de cabra, los cual también poseen un muy alto contenido de probióticos.

Microalgas

Quizás no te parecen apetitosas pero debemos darte la buena noticia de que, realmente, no tienen ningún sabor.

Una de las más famosas es la espirulina, esta puede ser consumida de dos formas: vivas o deshidratadas.

Si las comes vivas, puede que el alimento o bebida con que las combines cambie de color pero nunca de sabor; si por el contrario, las comes deshidratadas, el sabor será un poco más fuerte. Pero no es desagradable.

El consumo de estos probióticos ha manifestado un incremento en la cantidad de lactobacilos y  bifidobacterias en en el tracto digestivo.

Sopa de miso

Realmente, el miso es famoso por ser utilizado como un regulador digestivo, especialmente es la medicina tradicional de Japón.

A pesar de que en Japón la sopa de miso es fundamental en las dietas, éste plato se ha internacionalizado gracias a su carácter probiótico, rico en lactobacilos.

Además de los muchos ingredientes que se le puede agregar, la base de esta comida es el centeno fermentado; debe añadirse una cucharada de agua caliente.

Chocolate negro

Sí, sí, sí. El chocolate, específicamente el negro, siempre y cuando se encuentre puro y de muy buena puede ser, incluso, más benéfico que los productos lácteos en cuanto a probióticos se refiere.

No es un sustituto de los productos lácteos. Sin embargo, es un muy buen auxiliar o acompañante.

Además, no solo posee propiedades probióticas sino también prebióticas. Los alimentos prebióticos no generan microorganismos vivos, sino más bien, proporcionan sustancias o complementos energéticos para beneficiar a las bacterias.

Pepinillos

Existen personas que prefieren sacarlos de cualquier comida que esten consumiendo, ya que el sabor es un poco peculiar y amargo, sin embargo, cometen un grave error.

Con el paso del tiempo puedes acostumbrarte al sabor, y es que los beneficios como fuente probióticas son tantos que es preferible no deshacernos de ellos.

Tempura

La tempura son granos de soya que se encuentran fermentados.

Puede consumirse incluso sustituyendo a la carne; produce sensación de saciedad lo que la hace perfecta para nuestra dieta.

Además de ser una excelente fuente probiótica, la tempura también posee vitamina B12.

Existen muchas formas de consumir estos granos, especialmente recomendamos añadirlas en sopas, cocinarlas acompañadas de especias o agregarlas a ensaladas.

Verduras fermentadas

Como ejemplo de verduras fermentadas, podemos recomendarte el Kimchi, el cual se basa en la preparación de vegetales fermentados, sazonados especialmente con jengibre y ajo.

El ajo, al igual que la cebolla, también son excelentes para equilibrar tu flora intestinal, por lo que te recomendamos agregarlos a todos tus preparados.

Otro gran ejemplo de verduras fermentadas es el escabeche tradicional, si no lo conoces, te invitamos a que averigues como prepararlo, pues es muy sencillo y delicioso. Se basa en la conservación de ciertos vegetales en vinagre.

El chucrut también entra en esta lista de verduras fermentadas, y es que esta se trata o se basa en la col blanca y/o el repollo. Es perfecto para nuestra dieta gracias a su gran cantidad de lactobacilos y bifidobacterias.

Té Kombucha

En acuerdo con lo mencionado anteriormente, no solo son beneficiosas las verduras fermentadas sino también las bebidas fermentadas.

El té Kombucha es una bebida bastante popular en muchos países asiáticos; el sabor es un poco ácido, y su elaboración se basa en un té (cualquiera) endulzado y fermentado, mediante una colonia de microorganismos, especialmente bacterias y levaduras.

Aceite o té de menta

Esta bebida es un excelente remedio natural, pues no solo colabora con el equilibrio y la restauración de la flora intestinal, sino que también actúa eliminando las bacterias invasoras o aquellas que son perjudiciales para nuestra salud.

Efectos parecidos posee BioBacflor por lo que es excelente para ingerirlo en compañía de cualquiera de los alimentos mencionados, especialmente del té de menta.

La menta tiene muchos otros beneficios para nuestra salud; además de ser fuente probiótica, también tiene efectos positivos como antidepresivo, lo que significa una disminución en la ansiedad.

Hábitos culinarios para cuidar nuestra flora intestinal

Todos los remedios y recomendaciones que te hemos hecho son excelentes si te preguntas cómo recuperar la flora intestinal, sin embargo, no solo basta con una buena alimentación.

A continuación te daremos una serie de buenos hábitos que puedes adoptar al momento de cocinar y comer, pues son de gran ayuda para mantener una buena salud intestinal:

  • Lava con sumo cuidado las frutas y verduras antes de consumirlas.
  • Recomendamos consumir la fruta con su piel. Si no es de tu agrado, lo mejor es que las laves incluso al quitarles la piel.
  • Agrega a tu dieta productos ecológico o de origen biológico.
  • Evita en lo posible las frituras, de lo contrario, cambia el aceite.
  • Lo mejor es cocinar de una forma saludable, ya sea al vapor, a la plancha, entre otros.
  • Evita comer alimentos que se hayan pasado de cocción o quemado.
  • Asegúrate de cocinar bien las carnes.
  • Limita los condimentos.
  • Disminuye o evita el uso de azúcar, sustituye por miel.

Sigue cada uno de nuestros consejos, pero recuerda mantenerte en contacto con tu médico en caso de percibir algún problema intestinal.

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