¿Cómo está conformado el sistema inmunológico?

¿Cómo está conformado el sistema inmunológico?

Última actualización: 27-12-2018. Equipo Nutricioni

El cuerpo humano con su compleja estructura es incomparable. Comprende un conjunto de cuatro sistemas cada uno independiente de sus funciones. Por ejemplo, el sistema cardiovascular bombea la sangre a todo el cuerpo a través de las venas.

Este sistema cardiovascular, a través del corazón funciona como un motor de bombeo que impulsa la sangre a través de los ductos como las venas y las arterias. De ésta forma se mantiene el cuerpo con vida, con la principal fuente líquida de fluido sanguínea.

De tal forma, también el cuerpo humano presenta al sistema digestivo conformado por estómago, páncreas, hígado e intestinos que tiene como principal función digerir los  alimentos, que al ser absorbidos en el cuerpo son transformados en energía.

Ahora bien, un tercer sistema importantes que se presenta también es el sistema respiratorio. Está comprendido por partes como la nariz, garganta y pulmones los cuales tienen el objetivo de transportar el oxígeno a la sangre y al cuerpo humano.

Tales órganos de estos tres sistemas antes mencionados, son contribuyentes de manera significativa y aportan elementos para el funcionamiento de un cuarto sistema denominado sistema inmunológico. Tiene funciones específicas tan importantes como los otros.

En tal sentido, el sistema inmunológico se encuentra representado en tejidos y órganos. Se encarga de evitar el ingreso de enfermedades infecciosas en el cuerpo humano. Actúa como escudo de protección contra los virus.

El sistema inmunológico está conformado de una gran variedad de células y proteínas. Su trabajo es el de reconocer microorganismos y materiales extraños. Si éstos  ingresan al cuerpo el sistema inmunológico lo reconoce, reacciona y los combate.Ilustración 3D de células del sistema inmunológico que atacan un virus del VIH.

¿Donde se ubica el sistema inmunológico?

Como se indicó anteriormente, el sistema inmunológico está representado en tejidos y órganos. Estos necesitan estar protegidos contra toda una serie de microorganismos ajenos al cuerpo humano. Por tanto, el sistema inmunológico está en todas partes del cuerpo.

En consecuencia, todas las partes del cuerpo tiene que estar protegidas de microorganismos. Sin ese escudo protector el cuerpo humano se mantendría en todo momento fuera de lo normal y se estuviera en presencia de un cuerpo enfermo.

El sistema inmunológico es eficaz cuando responde oportunamente ante amenazas de materiales extraños que ingresan al organismo. Este sistema concentra su existencia más importante en funciones tales como en la sangre, timo, huesos, y anginas.

Así como también, este sistema tiene presencia relevante en los órganos blandos como ganglios, médula ósea, bazo, pulmones, hígado y los intestinos.

La piel, aunque tiene unos cuantos componentes del sistema inmunológico también es potencia en protección. Cuando existe una infección se envía un mensaje al organismo desencadenando células defensivas a grandes cantidades para atacar el sitio infectado.  

De tal forma, que un cuerpo humano sano,  libre de enfermedades, es característico de un sistema inmunológico que funciona bien. Quienes tienen problemas en éste sistema, comúnmente son susceptibles a infecciones y es principal problema de salud.

¿Qué función tiene el sistema inmune en el cuerpo humano?

Es característico de cualquier sistema presentar la naturaleza de sus funciones. Es decir, el hecho para qué el sistema existe y cuál es su objetivo principal. Dentro de la estructura lógica y científica el Sistema Inmune posee  2 principales funciones:

1.- Distinguir e identificar sustancias: ésta acción del sistema inmune se conoce como la defensa conocida como antígenos, que atacan sustancias extrañas al cuerpo.

2.- Responder en contra de cuerpos extraños:  éstos pueden ser micro-organismos que causan enfermedades infecciosas, órganos o tejidos transplantados de otro individuo, o posibles tumores en cualquier parte del cuerpo.

La reacción del sistema inmune es la de responder y de rechazar órganos trasplantados, y puede proteger a una persona de un presunto cáncer. El adecuado funcionamiento de este sistema es el de proveer protección contra enfermedades infecciosas.

El cuerpo humano está en evidencia y es vulnerable en muchas ocasiones por una alta variedad de microorganismos infecciosos existente como bacterias, virus y hongos. Algunas de estas infecciones que son atacadas por el sistema inmune, se pueden mencionar:

1.- Infecciones relativamente comunes y normalmente no muy serias: tal es el el caso del virus de la gripe que cada año son provocadas por una gran variedad de trastornos respiratorios.

2.- Infecciones menos comunes y más serias: por mencionar algunas, aquellas conocidas como las que pueden provocar infecciones a nivel del hígado, evidenciada por la enfermedad de la hepatitis o infecciones a nivel cerebral conocida como la encefalitis.

3.- Infecciones por bacterias más comunes: como streptococo que se sitúa en la garganta. Así como también infecciones de la piel como el impétigo y el conocido dolor por la inflamación de oído definido como la otitis.

4.- Infecciones por bacteria de nivel muy serio: cuando afecta la cubierta del cerebro como la enfermedad de la meningitis o cuando afecta los huesos conocida como la enfermedad de la osteomielitis.

Algunas de éstas infecciones ya mencionadas por hongos virus o bacterias, son combatidas por el sistema inmunológico. Éste es responsable de defender al ser humano contra estos microorganismos invasores y de eliminarlos, favoreciendo la recuperación necesaria.

Es importante tener un sistema inmunológico en óptimo funcionamiento. La anomalía de un sistema inmune no puede eliminar los agentes extraños. En este caso la intromisión de los factores externos incide a la infección y si no es tratada a tiempo la persona muere.

A menudo, existen infecciones que atacan a las personas no muy seguido y sin consecuencia. Hay otros casos, en que las infecciones pueden ser muy seguidas, y tienen consecuencias, las cuales pueden ser provocadas por un agente inusual.

Elementos del sistema inmunológico

Dentro del sistema inmunológico se encuentran un gran número de órganos involucrados, que son representados o denominados como órganos linfoides. Generan el crecimiento, el desarrollo y la liberación de tipos de glóbulos blancos conocidos como linfocitos.

Para la estructura de éste sistema de defensa es importante describir e identificar, las diversas partes que la conforman para su correcta comprensión, es por ello, que a continuación se mencionan de la siguiente forma:

1.- Elementos conductores, los vasos sanguíneos y los vasos linfáticos: representan vital importancia por los órganos linfoides. De tal manera que transportan los linfocitos hacia y desde diferentes partes del cuerpo humano.

2.- Elementos productores, los órganos linfáticos: cada órgano linfoide desempeña una función en la producción y la activación de los linfocitos. Los órganos linfoides son conocidos y ubicados en el cuerpo humano de la siguiente manera:

Glándulas adenoides:, se encuentran ubicadas en la parte posterior del conducto nasal.

Médula ósea: es un  tejido suave y esponjoso que se encuentra ubicado en las cavidades de los huesos.

Ganglios linfáticos: son pequeños órganos con una característica especial en forma de un grano de frijol. Se encuentran situados por todo el cuerpo y se conectan a través de los vasos linfáticos.

Vasos linfáticos:  Red de canales de distribución que se encuentran por todo el cuerpo.  Transportan linfocitos hacia los órganos linfoides y el torrente sanguíneo.

Placas de Peyer: se trata de un tejido linfático ubicado en el intestino delgado.

Bazo:  es un órgano característico del tamaño de un puño. Su ubicación se centra en la cavidad abdominal.

Lóbulos timo: comprende dos lóbulos que se unen por delante de la tráquea, justamente detrás del esternón.

Las amígdalas: comprende dos masas ovaladas en la parte posterior de la garganta.Closeup de boca abierta mostrando amigdalas inflamadas por amigdalitis.

¿Qué componentes posee el sistema inmunológico?

Dentro del estudio del sistema inmunológico se ha extraído una serie de componentes interesantes para conocer sus características.

A continuación se identifican una serie de células responsables de atacar a las sustancias o materiales extraños:

Los linfocitos B: se definen como células especializadas del sistema inmunológico a las cuales también se les conoce como células B. Tienen como función primordial generar anticuerpos denominados inmunoglobulinas o gammaglobulinas.

Estas células se desarrollan en las células primitivas ubicadas en la médula ósea. Se encuentran en la médula ósea, nodos linfáticos, bazo, ciertas áreas del intestino, y en menor extensión en el fluido de la sangre.

Los linfocitos B se activan cuando  existe presencia de un material extraño y produce antígenos.  Reacciona activando otros tipos de células llamadas células plasmáticas. Éstas producen los llamados anticuerpos.

Los anticuerpos consiguen su camino por el fluido sanguíneo, distribuyendose por todo el cuerpo. Su destino principal es en las secreciones respiratorias, secreciones intestinales, y hasta en las lágrimas.

Linfocitos T: también conocidos como células T inmunológicas. Éstas no producen anticuerpos. Se generan de las células madre ubicadas en la médula ósea. Sus funciones son atacar directamente antígenos extraños como virus, hongos, tejidos trasplantados.

Una segunda función es la de actuar como reguladores del Sistema Inmunológico. En el timo, sucede que los linfocitos inmaduros se desarrollan a linfocitos T maduros. El Timo es esencial para este proceso.

Es importante identificar que cada linfocito T reacciona con un antígeno específico. Así como cada anticuerpo, reacciona con un antígeno específico. De tal forma que, los linfocitos T tienen moléculas en la superficie que son como anticuerpos que reconocen antígenos.

Existe una gran variedad de linfocitos T  que pueden reaccionar contra virtualmente cualquier antígeno. Es de resaltar que éstos también varían con respecto a su función.

Por lo que en primer lugar existen linfocitos T destructores que eliminan al micro-organismo.

Estos linfocitos T destructores protegen al cuerpo de bacterias definidas y virus que sobreviven y se reproducen en las células del cuerpo. Los linfocitos T destructores tienen de igual forma la particularidad de reaccionar a tejidos extraños en el cuerpo.

Ejemplo de esto es un riñón trasplantado. La actuación de Los linfocitos T destructores es migrar al sitio de la infección o al tejido trasplantado. Cuando éstos llegan, los linfocitos T destructores se fijan en el sitio y lo destruyen.

En el segundo lugar de variedad se tiene a los  linfocitos T de ayuda, los cuales cooperan a los linfocitos B a producir anticuerpos y ayudan a los linfocitos T destructores en el ataque a microorganismos.

Los linfocitos T de ayuda colaboran en la función de los linfocitos B, generando una rápida producción de anticuerpos. Los linfocitos T de ayuda de igual forma favorecen la función de destrucción eficaz a los linfocitos T destructores.

Los linfocitos T supresores hace que desaparezcan los linfocitos T de ayuda. Esta tarea se realiza con la finalidad de que los linfocitos T de ayuda sigan actuando luego de la infección.

Fagocitos: son también células especializadas  del sistema inmunológico. El objetivo fundamental es ingerir o matar microorganismos. Se desarrollan de igual manera de células madre en la médula ósea.

Al sufrir el proceso de maduración éstas se dirigen a todos los tejidos del cuerpo. En especial atención se ubican en la sangre, bazo, hígado, nódulos linfáticos y pulmones.

Los fagocitos practican diversas funciones altamente importantes en el cuerpo contra infecciones. Salen del fluido sanguíneo y se mueven hacia los tejidos y al sitio de la infección. Al llegar al sitio de la infección, se comen al microorganismo extraño..

Cuando el fagocito ingiere al microorganismo, se inicia una serie de reacciones químicas dentro de la célula que resultan en la muerte del intruso. Ésto se hace más fácil cuando cuando al agente extraño está cubierto de anticuerpos o complementos.

Complemento: posee 18 proteínas que accionan de manera ordenada para ayudar en la defensa contra infecciones y las que producen inflamación. Muchas de las proteínas del complemento las produce el hígado, y otras las producen ciertos fagocitos.

Para algunos casos, los microorganismos primeramente deben combinarse con anticuerpos para poder activar el complemento. Como en otros casos, los microorganismos pueden activar el complemento sin la ayuda de los anticuerpos.

Al activarse el complemento puede realizar funciones de defensa contra infecciones. Una de las proteínas del complemento cubre a los microorganismos para que puedan ser ingeridas con mayor facilidad por los fagocitos.

De la misma forma, el complemento también puede mandar señales químicas para atraer fagocitos a los sitios de infección. Por tanto, al estar el sistema en la superficie de algunos micro-organismos, puede abrir la membrana de la célula, y extinguirla.

¿Qué son los anticuerpos?

Los anticuerpos son moléculas de proteína. Hay anticuerpos moleculares que unen, como al virus del polio, otros que específicamente apuntan a la bacteria que causa la difteria, y otros que son compatibles con el virus de paperas.

Las moléculas de los anticuerpos actúan al reconocer a los microorganismos extraños. Se unen físicamente al intruso y  proceden a iniciar una compleja cadena de reacciones involucrando a otros componentes que destruyen al microorganismo.

Ilustraciones 3D de virus y anticuerpos, campo de células con receptores, Sistema inmunitario humano, ataque al virus, ataque del virus a las células.

Para reconocer a nivel químico de los nombres de las proteínas de los anticuerpos,  estos se denomina como inmunoglobulinas o gamaglobulinas. Existen cinco (05) grandes clases de anticuerpos o gamaglobulinas, las cuales se mencionan a continuación:

Inmunoglobulinas G (IgG): nacen en grandes cantidades y pueden viajar del fluido sanguíneo a los tejidos. Se trata de la única clase que ingresa la placenta y le suministra inmunidad de la madre al recién nacido.

Inmunoglobulinas A (IgA): se generan cerca de las membranas mucosas. Su objetivo es hasta posicionarse en las secreciones como las lágrimas, bilis, saliva, mucosa, donde protegen contra infecciones en el tracto respiratorio y los intestinos.

Inmunoglobulinas M (IgM): se trata de los primeros anticuerpos que se forman en respuesta a las infecciones.  Por lo tanto son importantes para proteger durante los primeros días de una infección.

Inmunoglobulinas E (IgE): éstas actúan en reacciones alérgicas.

Inmunoglobulinas D (IgD): según los investigadores se encuentra en estudio ya que aún no se entiende por sus funciones.

En gran  medida los anticuerpos protegen al ser humano contra las infecciones de distintas formas. Los anticuerpos permiten la activación de un grupo de proteínas complemento para exterminar directamente a las bacterias y virus.

Los anticuerpos cubren las bacterias permitiendo que éstas sean más fáciles de ingerir y eliminar por los fagocitos. Las acciones de los anticuerpos previenen que los microorganismos ingresen a tejidos del cuerpo donde logran causar infecciones fuertes.

Los trastornos del sistema inmunológico

Los trastornos, o cambios en el sistema inmunológico ocurren cuando éste no funciona bien, por lo que puede producir una serie de enfermedades. El cuerpo puede ser víctima de alergias y la hipersensibilidad a ciertas sustancias.

Es a bien recordar, que el sistema inmunológico desempeña un objetivo fundamental en el proceso de no reconocer órganos o tejido trasplantado, por lo que también es evidenciado un trastorno inmunológico debido a ese cambio de tejidos u órganos.

De tal forma, que viéndose desde ese punto de vista, los trastornos al sistema inmunológico pueden evidenciarse también en las siguientes patologías:

Enfermedades autoinmunes: reflejadas en seres humanos y descritas como diabetes juvenil, artritis reumatoide y anemia.

Trastornos de inmunodeficiencia: referidas y conocidas como el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) e inmunodeficiencia combinada grave (IDCG).

Para las enfermedades autoinmunes, como la diabetes, la esclerosis múltiple o la artritis reumatoide, son el resultado de un mal funcionamiento del sistema inmunológico del organismo.

En estas patologías, los linfocitos T, las células que coordinan la respuesta inmune contra virus y bacterias, atacan a las células del propio organismo en vez de protegerlas. Los investigadores han descubierto la administración de un nuevo medicamento.

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ProEnergía por su fórmula beneficia en mejorar la memoria, equilibrar el azúcar en la sangre y para ayudar al sistema inmunológico. Esto contribuye en gran forma a mantener bajos los niveles de azúcar en la sangre.

En el caso de las enfermedades autoinmunes, como la diabetes, ProEnergía es una opción que le permitirá el buen funcionamiento del sistema inmunológico. Le permitirá sentirse mejor estabilizando los niveles de azúcar en la sangre.

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