¿Cómo aliviar los bochornos de la menopausia?

¿Cómo aliviar los bochornos de la menopausia?

Última actualización: 30-08-2018. Equipo Nutricioni

Durante la etapa adulta la mujer vive el ciclo menstrual cada mes y su cuerpo y su psique se preparan cada mes para un posible embarazo. Cuando se aproxima la menopausia la mujer vive síntomas que producen las alteraciones hormonales como los bochornos.

El estrógeno y la progesterona al disminuir en el torrente sanguíneo obliga al cuerpo y a la mente a adaptarse a un nuevo ritmo de vida.

El equilibrio metabólico se afecta cuando el ciclo menstrual es interrumpido. Se inicia la etapa de la vejez y el organismo utiliza las reservas de nutrientes y energía que ingiere. Los órganos internos amoldan su funcionamiento a la nueva condición metabólica de manera paulatina.

Cuando transcurren al menos cinco años de la llamada premenopausia el organismo funciona nuevamente de forma balanceada. La temperatura corporal se estabiliza. El estado de ánimo se equilibra y las relaciones sexuales se retoman. Por lo general el estado de estrés y depresión desaparece.

Existen especies vegetales que han sido descubiertas en su composición química como sustitutos de los estrógenos y progesterona. Estas plantas son llamadas fitohormonas y completan las reacciones metabólicas que no pueden llevar a cabo los sistemas del cuerpo por ausencia de las hormonas

Los años previos a la menopausia deben estar plenos de una buena alimentación, una rutina cotidiana de actividades físicas y un estado de salud promedio.

El conocimiento de los procesos que desarrolla el cuerpo de la mujer durante esta etapa de la vida aclaman la ansiedad. Además, disminuyen el efecto de los síntomas físicos y psíquicos propios de ella.

La alteración de los niveles de progesterona y estrógenos causa los bochornos que trae la consecuente sudoración excesiva. Por lo general esto sucede en las noches, afectando el descanso físico y la relajación mental.

La memoria disminuye de capacidad y el sistema nervioso se altera por la sobreexcitación por sobredosis de estímulos.

Es común que los síntomas físicos se acompañen de una sensación de aislamiento por descenso de la autoestima. Esto ocasiona el alejamiento de las actividades colectivas y el rechazo de toda oportunidad de sobresalir.

Una dieta rica en antioxidantes ayuda a mejorar la estabilidad de las funciones cerebrales permitiendo a la mujer confrontar la menopausia como un proceso natural del cuerpo humano.

Las hormonas femeninas: estrógeno y progesterona

El sistema endocrino reúne un conjunto de órganos llamadas glándulas que producen sustancias químicas llamadas hormonas que controlan todos los procesos vitales.

La mayoría de las glándulas se encuentran por igual en los hombres y mujeres. En el caso de las mujeres las hormonas femeninas son secretadas por los ovarios.

Las hormonas femeninas se llaman estrógeno y progesterona y son hormonas de tipo esteroide.  Como todas las hormonas de este tipo se encargan de regular el metabolismo y proteger de las enfermedades y lesiones.

Los niveles de cada una de estas hormonas varían, después de la pubertad, dependiendo del ciclo menstrual.

Al igual que la mayoría de los esteroides se forman a partir del colesterol. Son de tipo lipídicas lo que les permite atravesar la membrana celular y unirse a los llamados receptores para ser transportadas a lo largo del torrente sanguíneo.

Entre esos receptores se encuentran la vitamina A y la vitamina D que establecen enlaces con las hormonas para llevarlas por todo el cuerpo.

Las hormonas femeninas tienen la tarea de controlar el funcionamiento del aparato reproductor femenino en cada una de sus procesos orgánicos. Estas hormonas se producen desde que la mujer es un feto y no ha nacido.

Sus funciones principales se relacionan con la fecundación, la gestación y el parto; sin embargo, no son sus únicas funciones.

Fuera del aparato reproductor los estrógenos cumplen las siguientes funciones:

  • Ayudan a la fijación del calcio en los huesos.
  • Controla el nivel de colesterol en la sangre y disminuye la presión arterial.
  • Mejoran la función de los neurotransmisores o cual aumenta la calidad del sueño y mantiene estable el estado de ánimo.

La progesterona es una hormona femenina que se produce durante la gestación de los óvulos en el ovario. Activa la maduración de los óvulos que son las células sexuales femeninas, además participa en el desarrollo del útero y los senos.

Esta hormona femenina prepara el endometrio (membrana interna del útero) para recibir al cigoto producido por el posible proceso de fecundación. Cuando la mujer está en período de ovulación los niveles de progesterona aumentan.

Si se presenta el embarazo la placenta se encarga de secretar esta hormona femenina.

Enfermedades producidas por las alteraciones de las hormonas femeninas

Ya conocidas las hormonas femeninas es importante conocer algunas de las patologías que se pueden desarrollar si sus niveles no son estables y normales.

Malestares durante el embarazo, distintos síndromes, enfermedades metabólicas, incompleto desarrollo del aparato reproductor femenino, trastornos en la piel, depresión crónica y males cardiovasculares.

En el caso de la fertilidad esta se ve afectada por las alteraciones hormonales. En lo que se refiere a las enfermedades metabólicas, las fallas hormonales pueden ser causa o efecto.

La piel, el cabello y las uñas se afectan cuando alguna de las hormonas femeninas se produce en niveles fuera de lo normal.

Una de las consecuencias que pasa desapercibida ante la baja de los niveles de estrógeno en la sangre se refiere al cambio radical que tiene la vida sexual de la mujer.

La pérdida de la lubricación íntima y la aparición de dolencias en los ovarios y en el útero representan gran incomodidad durante el encuentro íntimo y genera problemas de pareja.

Entre los síntomas más comunes del desorden hormonal en las mujeres se encuentra el aumento de apetito, debido a los altos niveles de ansiedad. Consecuentemente hay un incremento del peso corporal.

El acné y la falta de sueño o insomnio también son producidos por el estrés y la ansiedad. La fatiga que produce la falta de descanso altera la rutina personal, familiar, laboral y de estudio.

Todo lo dicho deja clara la importancia de acudir a endocrinólogos, ginecólogos y médicos internistas. Estos, apoyados en profesionales de la psicología podrán referir un tratamiento adecuado para regular nuevamente los niveles hormonales.

El ciclo menstrual

La mujer al llegar a la pubertad alcanza la maduración de sus células reproductivas, los óvulos. En ese momento se presenta la menstruación como resultado del llamado ciclo menstrual.

Durante cada mes el cuerpo femenino vive una serie de cambios que se inician con el desarrollo de los folículos ováricos presentes en la corteza de estas glándulas.

Cuando los folículos liberan los óvulos se inicia la segunda fase del ciclo menstrual llamada ovulación. Cada uno de los dos o tres óvulos salen del ovario hacia las trompas de Falopio.

Durante siete o diez días los óvulos recorren el camino hasta llegar al útero. Allí esperan ser fecundados por uno o más espermatozoides.

Este proceso de estadía en el útero activa el recubrimiento del endometrio que es la membrana que recubre internamente el útero. Proteínas, grasas y tejido conjuntivo se mezclan para formar una corona que está dispuesta a recibir al cigoto si el óvulo es fecundado.

La tercera fase del ciclo menstrual se cumple tras la espera del encuentro entre las células sexuales. Los últimos siete días del ciclo se resumen en la expulsión progresiva del óvulo, los espermatozoides o sus residuos y la capa que recubre el endometrio. Esta etapa se conoce como menstruación.

A nivel social el ciclo menstrual representa la posibilidad de que toda mujer pueda reproducirse. Es común que las civilizaciones vean esta capacidad como un deber y no como un derecho que tiene la mujer de ser madre.

Por lo general, las relaciones sexuales se inician en períodos cercanos a la menarquía, sean previos o posteriores.

El desarrollo anatómico de la mujer, el aumento de los senos, el nacimiento de vello púbico y el aumento de medidas en las caderas y muslos se relacionan directamente con la actividad sexual femenina.

A lo largo de casi treinta años, en promedio, se repite el ciclo menstrual estableciendo rutinas orgánicas para sobrellevar los diferentes niveles hormonales durante el mes.

Entre los cuarenta y los cincuenta años sobreviene la menopausia como consecuencia de la disminución de la secreción de hormonas femeninas (estrógeno y progesterona). Es en este período que el ciclo menstrual se hace irregular hasta desaparecer por completo.

Evidentemente la ausencia absoluta de las hormonas sexuales ocasiona alteraciones en el metabolismo femenino tales como el insomnio, los cambiantes estados de ánimo y los bochornos.

La menopausia

El cuerpo humano a través de las glándulas endocrinas y exocrinas regula su funcionamiento gracias a la acción controladora de las hormonas que ellas secretan. El metabolismo mantiene su equilibrio mientras los niveles hormonales no sufran alteraciones significativas.

Muchas enfermedades crónicas se desarrollan cuando el exceso o falla en el trabajo de alguna glándula se hace constante.

Los mecanismos biológicos del cuerpo humano le permiten atravesar las cuatro etapas de su desarrollo con cambios relacionados con la actividad metabólica. De esta forma el neonato se transforma en niño, que posteriormente será el púber, que alcanzará la adultez y continuará hacia la vejez.

El ciclo menstrual se inicia en la pubertad y continúa durante la adultez. Sin embargo, en los últimos años de esta fase las hormonas responsables de las funciones sexuales en el cuerpo femenino dejan de producirse ocasionando la menopausia.

En su definición médica la menopausia es el momento en el cual cesa la producción de óvulos fértiles y por ende finaliza la posibilidad de embarazo.

Este proceso tiene características biológicas, psicológicas y sociológicas que lo convierten en un hito en la vida de las mujeres. En cuanto a sus caracteres biológicos la desaparición de las hormonas femeninas produce dolor en los senos, debilidad en los huesos, fallas en el control del colesterol.

Además de resequedad en el tracto vaginal, lo que entorpece las relaciones sexuales y cambios bruscos de la temperatura corporal. Conocidos como bochornos. Estos producen sudoración excesiva que afecta las horas de descanso y la rutina diaria.

En cuanto a las características psicológicas de la menopausia, la incomodidad generada por los síntomas físicos produce la sensación de ansiedad, aislamiento e irritabilidad.

El manejo del estrés cotidiano se ve empañado por la depresión que ocasiona la pérdida de la capacidad reproductiva.

En lo sociológico la menopausia se enfrenta en las culturas occidentales como un momento de tristeza debido a que la feminidad se considera dependiente de la capacidad reproductora.

De esta forma una mujer que ya no puede procrear es vista como inútil,, incluyéndose en este concepto errado la belleza y la vida sexual como parte de los elementos que componen a una mujer después de perder el ciclo menstrual.  

El bochorno como efecto de la menopausia

El organismo cuenta con un mecanismo regulador de su temperatura. Según los especialistas ésta debe permanecer entre los 35°C y los 37°C. Cualquier alteración de estos valores se consideran síntomas de enfermedad.

Ante los cambios climáticos del ambiente externo, en su interior el cuerpo humano busca el equilibrio. Esto quiere decir que cuando en el exterior hace mucho calor los sistemas internos reducen su actividad para generar menor temperatura.

Durante las horas de descanso o sueño nocturno la temperatura corporal baja debido a que la actividad óseo-muscular se reduce al mínimo.

De igual forma, durante el ciclo menstrual, después de la ovulación, las mujeres perciben un aumento de más de medio grado de temperatura. Este regresa a la normalidad después de finalizar la menstruación.

El hipotálamo es el órgano encargado de controlar la temperatura corporal. Para esto utiliza la concentración de sales y el PH del cuerpo.

Cuando es necesario aumentar el calor dentro del organismo la circulación aumenta, a través de las contracciones musculares involuntarias (temblor).

De igual manera los poros de la epidermis se contraen levantando los vellos (piel de gallina). Lo cual crea una capa de aire caliente que disminuye la pérdida de temperatura.

El sistema endocrino a través del hipotálamo aumenta la producción de TSH en la hipófisis la cual a su vez incrementa la producción de tiroxina. Activando la producción de calor en todas las células.

Cuando el cuerpo necesita bajar la temperatura las glándulas sudoríparas secretan sudor que se evapora sobre la piel refrescándose. La sangre arterial que transita por la capa superficial de la piel se enfría al contacto con el aire, por esto ocurre el enrojecimiento de algunas áreas como las mejillas.

Al llegar la menopausia aparecen los bochornos que se definen como el incremento repentino de la temperatura en el rostro y en la parte superior del cuerpo.

Este síntoma puede venir acompañado de náuseas, mareos, dolor de cabeza, sudoración excesiva y taquicardia. La causa directa de los bochornos es el descenso de los niveles de estrógeno producidos por los ovarios.

Sugerencias para sobrellevar los bochornos de la menopausia

La relación entre esta hormona femenina y las alteraciones de temperatura se deben a que los estrógenos equilibran el metabolismo. Es decir, al disminuir la cantidad de estrógeno los sistemas de control de la temperatura corporal decaen.

A pesar de que la menopausia es su origen, los bochornos pueden aparecer como consecuencia de tratamientos del cáncer como quimioterapias y/o hormonoterapias.

Para aliviar el bochorno ocasionado por la menopausia se hacen las siguientes recomendaciones. Estas deben adecuarse a la rutina personal de cada mujer, a sus costumbres culturales y las condiciones climáticas de su entorno:

- Evita los factores que inician el bochorno tales como el cigarrillo, la cafeína, el alcohol, los alimentos picantes, las bebidas calientes, los saunas y las pastillas para adelgazar.

  • Disminuye la cantidad de grasa contenida en la dieta diaria. Con esta medida lograrás dos propósitos de manera simultánea, la disminución de peso y la restricción del procesamiento metabólico de los lípidos.
  • Utiliza diversas capas de ropa para que puedas desprenderte de cada una según la temperatura ambiental. Evita las telas pesadas y gruesas y las sintéticas, dando prioridad al algodón y al lino.
  • Para contribuir a la regulación térmica corporal lleva contigo un envase con agua fresca para tomar.
  • En la habitación, para mejorar las horas de sueño, utiliza el ventilador o el aire acondicionado. Viste la cama con sábanas de algodón ya que absorben el sudor y secan pronto. Con el objetivo de descansar en mejores condiciones toma una ducha fría antes de dormir.

Además de todas las recomendaciones hechas anteriormente la más importante se refiere a la paciencia. Esta se debe desarrollar toda mujer que se encuentra en el proceso de menopausia.

Si se asume como un evento normal o natural bajarán los niveles de ansiedad, el sistema nervioso no sufrirá los embates del estrés. Además, se acostumbra más rápidamente a las nuevas condiciones hormonales.

Suplementos naturales para aliviar los bochornos

A principios del siglo XX las empresas farmacéuticas comenzaron la búsqueda de plantas medicinales en las tradiciones de las civilizaciones antiguas. En cada uno de los continentes surgieron listas de especies vegetales que se usaban para el tratamiento de gran cantidad de afecciones.

Cuando se trata de disminuir los efectos que causan las alteraciones hormonales en el organismo, los especialistas se refieren a los fitoestrógenos. Contenidos como principio activo en algunas plantas.

La soya es una planta originaria de China y desde hace más de dos mil años se consume como fuente de vitaminas B, C y E. Suplementos naturales como Apoyo de las Mujeres aprovechan igualmente el potasio, hierro, magnesio y zinc que contiene esta planta.

La soya está compuesta por tres tipos de sustancias bioactivas, los flavonoides, las saponinas y los fitoestrógenos. Los síntomas que produce el déficit hormonal de la menopausia son atenuados por las isoflavonas de la soya.

Se recomienda una dosis de 40 gramos diarios en cualquiera de sus presentaciones naturales o combinadas en suplementos como Apoyo de las Mujeres.

A nivel mundial el ñame salvaje se usa para tratar los síntomas del climaterio.  Los bochornos pueden ser aliviados con la ingesta de esta planta proveniente de Norteamérica.

Complementos naturales como Apoyo de las Mujeres utilizan los tubérculos de esta planta trepadora para combatir la falta de deseo sexual propio de la menopausia.

Estas especies vegetales se combinan con otras menos conocidas como Cohosh negro, Dong Quai y el cardo bendito para que Apoyo de las Mujeres combata las alteraciones físicas y anímicas.

El regaliz, también usado como condimento en la cocina, agrega el efecto antioxidante a estos suplementos disminuyendo el efecto del envejecimiento celular.

La salvia es conocida como la planta de la mujer debido a que colabora con su salud en las distintas etapas de la vida. En lo que se refiere a la menopausia su alto contenido de fitoestrógenos la convierten en un soporte ideal.

Los bochornos son tratados con la salvia en infusiones. El resultado ha sido que disminuyen en intensidad y frecuencia.

Además de este beneficio la salvia, incorporada en los complementos naturales como Apoyo de las Mujeres, actúa como antiinflamatorio. Sobre todo ante problemas del sistema otorrinolaringológico.

La salvia cumple también una función antibiótica al evitar la proliferación de colonias bacterianas en la boca. La mente también se beneficia con el consumo de la salvia ya que incrementa la capacidad de memoria y la concentración.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *