Ilustración de un estomago prendido en llama

Colitis ulcerosa: ¿enfermedad digestiva o autoinmune?

Colitis ulcerosa: ¿enfermedad digestiva o autoinmune?

Última actualización: 05-11-2018. Equipo Nutricioni

La colitis ulcerosa es una enfermedad del tracto digestivo que afecta de manera específica el intestino grueso sin embargo en algunos casos se ven afectados otras partes del cuerpo.

Por otro lado los estudios indican que esta enfermedad se origina en un desorden del sistema inmunológico.

Para empezar a hablar de la colitis queremos hacer una pequeña introducción en el funcionamiento del sistema digestivo para poder comprender mejor las implicaciones de la colitis en la salud.

Las afecciones del sistema digestivo son muy comunes en la sociedad actual ya que en nuestro día a día mantenemos hábitos alimenticios y rutinas poco saludables.

No obstante, no solo los alimentos que consumimos son los responsables de las enfermedades digestivas.

En muchos casos estos problemas se originan en los desequilibrios de otros órganos o sistemas del cuerpo.

A continuación hablaremos de la digestión, los hábitos, los alimentos, estilos de vida saludable y aprenderemos acerca de la colitis ulcerosa, enfermedad que afecta el  sistema digestivo y que puede convertirse en una condición permanente.

Ilustración del funcionamiento de los organos

La digestión y los órganos que intervienen en ella

Los órganos del sistema digestivo intervienen de manera activa en la asimilación y la nutrición de nuestro cuerpo.

Estos órganos son, en orden: boca, esófago, estómago, intestino delgado, intestino grueso también llamado colon, el recto y el ano.

La totalidad de estos órganos son huecos por dentro y están recubiertos internamente por una membrana llamada mucosa.

También en el interior de algunos de estos órganos encontramos una capa muscular que es la que ayuda a estimular el movimiento y el tránsito de los alimentos a través del tracto digestivo.

El hígado y el páncreas son dos órganos del tipo macizo los cuales podemos considerar que forman parte del sistema digestivo y juegan un papel  fundamental en la digestión.

La boca es la cavidad por donde los alimentos entran en el cuerpo y empiezan su viaje para cruzar el aparato digestivo, se ayuda en este punto de los dientes y la lengua.

Contiguo a la boca encontramos las glándulas salivales, las cuales producen la saliva que al mezclarse con los alimentos ayuda a facilitar la masticación y la deglución de los mismos.

Después podemos encontrar el esófago, un conducto que mide alrededor de 25 centímetros y que  empieza en la faringe y va hasta el estómago.

El esófago está conformado por dos capas de músculos las cuales ayudan en el movimiento peristáltico, relajación y contracción, permitiendo que el alimento avance por el tubo digestivo.

Cuando termina el esófago, empieza el estómago en donde se acumula el alimento y sucede la descomposición de los alimentos gracias a la acción de los ácidos estomacales y las enzimas digestivas.

Ilustración de la anatomía del cuerpo humano y de los organos digestivos

Intestinos y órganos digestivos sólidos

El intestino delgado empieza en donde termina el estómago y termina en el intestino grueso.

Es un conducto que disminuye su diámetro en la medida de que se va acercando al tramo final ubicado en la válvula ileocecal.

Es la sección del aparato digestivo en donde se realiza la absorción de los nutrientes de los alimentos y su aprovechamiento para todas las funciones orgánicas.

Esta filtración se realiza a través de unas vellosidades que recubren todo el tubo intestinal y aumentan la capacidad de absorción.

El intestino grueso empieza en la válvula ileocecal y termina en el recto. Mide hasta 160 centímetros y también se va estrechando en su diámetro en la medida en que se acerca al recto.

Está dividido en varias partes: ciego, colon ascendente, colon transverso, colon descendente, colon sigmoideo y recto.

El ano es el orificio por donde se expulsan los desechos producto de todo el proceso de la digestión y está formado por dos esfínteres que ayudan a controlar la expulsión de las heces al exterior.

Otros órganos que podemos considerar muy importantes en la digestión son el páncreas y el hígado.

El páncreas es un órgano produce los jugos pancreáticos y segrega hormonas como la insulina ayudando a la labor metabólica de los azúcares mientras que el hígado excreta bilis y es el órgano por medio del cual el cuerpo se desintoxica de sustancias nocivas.

El proceso de la digestión es fundamental para mantener el cuerpo saludable y se puede mejorar.

Día a día la comunidad científica nos sorprende con nuevos descubrimientos, entre ellos encontramos SúperBio, fórmula que puede ayudar a reparar y corregir cualquier tipo de problema relacionado con la asimilación de nutrientes y otros desordenes digestivos.

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El proceso de la digestión y las enfermedades que lo atacan

Los alimentos que consumimos y que necesita nuestro organismo para mantenerse en buen estado necesitan ser transformados en moléculas más pequeñas.

Esto es fundamental para que los nutrientes de estos alimentos puedan ser absorbidos de manera óptima.

Los nutrientes llegan a la sangre y de allí a todos los órganos del cuerpo para realizar todas las funciones vitales.

Por ejemplo el pan o los vegetales, tal como los consumimos, son imposibles de digerir.

La digestión ayuda a que nuestro cuerpo pueda usar los nutrientes que hay en los alimentos y sean transformados en energía y a su vez sirvan de alimentos en la formación de nuevas células.

Algunas enfermedades del tracto digestivo son:

La gastritis que consiste en un exceso de jugos gástricos en el estómago.

La intolerancia o alergia a algún alimento es producida por la falta de producción de cierto tipo de enzimas digestivas, por ejemplo la intolerancia a la lactosa.

Los problemas de absorción de nutrientes también están relacionados con la producción de enzimas o insuficiencia en las sustancias que actúan en la descomposición de los componentes de ciertos alimentos, por ejemplo los celiacos.

Los problemas del colon son todas las enfermedades que atacan al intestino grueso y que provocan un mal funcionamiento del mismo. Colon irritable, colitis ulcerosa y diverticulitis, entre otras.

Existen también las enfermedades relacionadas con los problemas de órganos anexos al sistema digestivo, como lo son el hígado recrecido o la pancreatitis.

Las enfermedades ocasionadas por virus, bacterias o parásitos y provocan diarrea o vomito.

Para mejorar y evitar los problemas digestivos, encontramos que los lactobacilos son, por excelencia, los mejores suplementos de cualquier dieta.

Estos superalimentos los podemos encontrar en el yogurt y en otros productos procesados y también en SúperBio, una fórmula completa y totalmente natural que ayuda a reducir los trastornos digestivos. Pruébala.

Ilustración de las caderas de una mujer rodeada por una llama. Ardor en el estomago.

Colitis ulcerosa y sus causas

La colitis ulcerosa es una de las enfermedades del tracto digestivo que necesita más cuidados y atención especializada para evitar complicaciones y desenlaces fatales.

La colitis ulcerosa es una enfermedad de tipo crónico en donde el recubrimiento interno del intestino grueso y el recto se inflaman provocando úlceras.

Esta enfermedad tiene dos características: aparece de manera periódica y  los síntomas no se manifiestan de forma repentina.

Una  de las causas de esta enfermedad está relacionada con el sistema inmunológico, sin embargo no se ha confirmado del todo esta relación.

La explicación a esta  conexión entre digestión y sistema inmune reside en que el sistema inmunológico al intentar combatir algún virus o bacteria reacciona de manera anormal y ataca las células del tracto digestivo.

Se cree que la dieta y el estrés influyen en el desarrollo de esta enfermedad pero se ha establecido que no son los causantes.

La colitis empieza a manifestarse  en la zona del recto y aunque puede permanecer en esta zona también puede extenderse hacia otras zonas del intestino como el colon, llegando a invadir la totalidad del intestino grueso.

En algunos casos la enfermedad puede presentarse en otros órganos como el hígado y también en ojos,  piel o articulaciones.

Esta enfermedad afecta a todos los seres humanos sin importar la edad o el género, pero se ha podido establecer un pico entre las personas entre 15 y 30 años y un segundo pico entre 50 a 70 años de edad.

Diagnóstico, complicaciones y factores de riesgo

Para diagnosticar la colitis se realizan una serie de exámenes radiológicos y de imagen, también se debe realizar endoscopia con biopsia.

Parte del tratamiento se enfoca en aliviar y controlar la inflamación y evitar que se vuelva a repetir e intensificar. Pero esto depende de la gravedad de cada caso y del lugar en donde se halla la colitis.

En casos extremos se decide realizar la cirugía sin embargo un punto clave en la mejoría del paciente está en el seguimiento de la enfermedad y en el actuar a tiempo cuando se presentan los síntomas.

Algunas de las complicaciones que se podrían presentar son: la aparición de un orificio en el colon, perforación, la deshidratación severa y cualquier enfermedad hepática.

Cuando el paciente observe inflamación en los ojos o en las articulaciones o cambios en venas y arterias debe acudir inmediatamente al médico.

Cualquiera de estos síntomas puede ser indicio de complicaciones y comprometer la salud del paciente, de allí la importancia de permanecer bajo vigilancia médica constante.

Los pacientes con colitis ulcerosa que llevan más de 10 años padeciéndola  están en riesgo de desarrollar cáncer de colon.

Algunos factores de riesgo a considerar en la aparición de la colitis ulcerosa están:

Antecedentes familiares de colitis. Se corre un riesgo mayor de padecer la enfermedad  si existe un pariente cercano, hermano, padres o hijos que la han padecido o la padecen.

Enfermedades del  sistema inmune. La causa identificada de manera más clara es la que la relaciona con el sistema inmune, por lo tanto, cualquier trastorno de este sistema puede desencadenar la colitis.

La población de origen judío es la que tiene el mayor riesgo de sufrir colitis.

Mujer con la mano en el estomago representando problemas gastrointestinal

Síntomas y tipos de colitis ulcerosa

Los síntomas de la colitis ulcerosa van a depender  de la zona y del grado  en que se encuentra la enfermedad.

Los síntomas más habituales son: dolor en la zona abdominal, cólicos, fiebre, diarrea, sangre en las heces, dificultad para defecar a pesar de la urgencia, pérdida de peso sin razón aparente, fatiga, entre otros.

En el caso de algunos niños con problemas de crecimiento la colitis ulcerosa  se puede presentar con síntomas leves.

Los tipos de colitis se clasifican según la zona en donde se enfoca la enfermedad.

Proctitis ulcerosa. Es la más leve de los tipos de colitis y la inflamación está ubicada en la zona más cercana del ano presentándose sangrado rectal.

Proctosigmoiditis. En este tipo de colitis la inflamación aqueja  el recto y el extremo inferior del colon. Los síntomas son diarrea, sangre en heces, dolor y cólicos abdominales y la imposibilidad de defecar.

Colitis izquierda. La inflamación se encuentra desde el recto hasta el colon inferior pasando por el colon descendiente y va acompañado de diarrea con sangre, cólicos del lado izquierdo y pérdida de peso.

Pancolitis. Este tipo de colitis afecta en la mayoría de casos todo el colon y los síntomas son muy graves, diarrea con sangre, dolores intensos, fatiga y pérdida de peso muy significativa.

Colitis ulcerosa aguda. Esta es la más severa afecta todo el colon y provoca intensos síntomas, cólicos, sangrado, fiebre y no permite al paciente comer.

Debemos consultar al médico si se presentan algunos de los siguientes síntomas: dolor abdominal, sangramiento fecal, fiebre, diarrea que persiste y que no reacciona al medicamento.

SúperBio es la fórmula probiótica más completa y segura para mejorar tu salud intestinal. Está elaborada con lactobacilos de primera calidad que beneficiarán tu salud. Pruébala.

Alimentos que contienen gran cantidad de vitamina B9

Hábitos para mantener una buena salud intestinal

  • Mantener los horarios de las comidas es vital para la buena salud digestiva. Los alimentos se deben consumir de manera fraccionada y no ingerir de manera copiosa después de un largo ayuno.
  • Es muy importante que en las meriendas incluyamos alimentos con fibra tales como las frutas frescas, los vegetales crudos y los cereales integrales. Estos alimentos benefician la salud de todo el sistema digestivo evitando la sobrecarga de trabajo.
  • Los alimentos como la leche y el yogur mejoran no solo el tránsito del alimento por los intestinos sino que además disminuyen la sensación de pesadez y la inflamación de los mismos. Estos alimentos contienen probióticos, los cuales son ricos en microorganismos que ayudan a repoblar la flora intestinal.
  • Evita los dulces y azúcares, las grasas, el tabaco y el alcohol en exceso puesto que irritan las vías digestivas.
  • El consumo de agua es vital para el funcionamiento del organismo en general pero también ayuda a mantener una buena digestión. La cantidad de agua diaria a consumir es de 8 vasos diarios.
  • Prefiere los alimentos preparados al vapor o al horno y evita las salsas, los picantes y los platos condimentados en exceso.
  • Evita los refrescos, las bebidas azucaradas y con cafeína, puesto que sus ingredientes estimulan la producción de acidez en el estómago.
  • Disminuye la ingesta de alimentos flatulentos como el brócoli y las coles.
  • El ejercicio es una práctica saludable para la digestión. No solo favorece el tracto intestinal sino que además libera las tensiones y el estrés que pueden promover molestias digestivas.

La salud digestiva influye directamente en la calidad de vida que queremos tener.

En SúperBio puedes encontrar el suplemento de lactobacilos y probióticos más completo y natural para que puedas vivir plenamente y sin molestias estomacales o intestinales. Pruébalo.

Lactobacilos para la salud digestiva

Muy seguramente hemos escuchado hablar de los productos enriquecidos con lactobacilos pero a ciencia cierta no tenemos muy claro que son los lactobacilos. A continuación te explicaremos qué son y sus múltiples beneficios para la digestión.

Los lactobacilos son microorganismos que habitan en nuestro sistema digestivo y que favorecen toda la labor intestinal principalmente mejorando la flora intestinal.

Los lactobacilos ofrecen beneficios que van desde el equilibrio de la flora intestinal hasta el estímulo positivo del sistema inmune. Las propiedades más populares de los lactobacilos son:

  • Proporcionan equilibrio en toda la flora de los intestinos.
  • Mejoran la digestión.
  • Restablecen los desórdenes intestinales por causa de medicamentos.
  • Lo pueden tomar los niños y bebés
  • Ayudan a reducir las diarreas.

Y no solo benefician la salud digestiva sino que también efectos positivos en la salud general mejorando la capacidad del sistema auto inmune y aumentando las defensas.

Los alimentos ricos en lactobacilos son los yogures y se recomienda tomar tres o cuatro veces a la semana.

Las recomendaciones para incluir los lactobacilos en la dieta es tomar un yogur con un lactobacilo diferente cada dos semanas.

Lo que aconsejan los expertos es no consumir dos tipos de bacilos al mismo tiempo para que no compitan entre sí.

Los lactobacilos actúan en los intestinos promoviendo el equilibrio de la flora intestinal, esta flora en niveles normales ayuda al organismo a protegerlo de cualquier microorganismo dañino.

También contribuyen a reducir la inflamación, el dolor y el estreñimiento.

Los lactobacilos tienen la capacidad de adherirse a las paredes de los intestinos y así impedir que patógenos se alojen allí.

Otro beneficio de los lactobacilos es que corrigen la constipación, la diarrea y la colitis. Puedes decirle adiós al acné, el mal aliento, a la candidiasis y otras infecciones vaginales si comienzas a ingerir lactobacilos en tu dieta diaria.

Algunos de tipos de lactobacilos

Las bacterias beneficiosas son las que mantienen a raya a las malignas. Aunque existe una gran cantidad de lactobacilos, en este artículo hablaremos de tres, rhamnosus, acidophilus y casei.

Lactobacilo rhamnosus. El uso más apropiado para este lactobacilo es en los casos de enfermedades como la bursitis, o cualquiera en la que se produzca inflamación.

Procede de una cepa que es beneficiosa pero que no se debe administrar en personas con el sistema inmunológico débil.

Este bacilo lo podemos encontrar en algunos productos que han sido fermentados de leche y en algunos yogures, produciendo ácido láctico y aportando equilibrio en la flora intestinal.

Lactobacilo acidophilus. Esta variedad la podemos encontrar en la boca, en los intestinos y en la vagina.

Este microorganismo está especializado en fermentar los lácteos, específicamente la leche de la cual absorbe la lactosa y la metaboliza en ácido láctico.

Mantener niveles normales de este bacilo en tu cuerpo te puede proveer de una defensa extra frente al desarrollo incontrolado de agentes perjudiciales.

La producción de vitamina B6, vitamina K y ácido fólico se incrementan durante la digestión cuando existe el lactobacilo acidophilus en nuestro organismo.

Lactobacilo casei. El lactobacilo casei estimula la producción del lactobacilo acidophilus, generando un efecto positivo doble en nuestra salud. Tiene la capacidad de vivir en condiciones variables de pH, produce la amilasa, enzima necesaria para procesar los carbohidratos.

Este lactobacilo puede utilizarse en el tratamiento de la diarrea en los niños y actúa tanto, sobre los síntomas como en la reducción de los efectos secundarios.

Lactobacilo plantarum. Este tipo de lactobacilo es necesario en la dieta de las personas que padecen trastornos del colon ya que actúa en las mucosas intestinales. Evita la inflamación y la aparición de la enfermedad del colon irritable. Al igual que otros lactobacilos convierte la lactosa en ácido láctico.

Probióticos

Los probióticos son un tipo de producto que contiene nutrientes que ayudan a mejorar la salud a partir de la ingesta de bacterias que son beneficiosas para el organismo.

Algunos probióticos contienen lactobacilos y los más populares son el kéfir y el yogur y otros los encontramos en forma de suplementos, cápsulas, óvulos y bebidas.

Los probióticos están disponibles para diversos tipos de desajustes como las infecciones vaginales y en  casos en donde el organismo necesite mejorar la capacidad del sistema inmune.

Si bien la colitis ulcerosa no tiene su causa en un problema digestivo de manera directa, si existe la posibilidad de mejorar la calidad de vida del paciente con esta enfermedad.

Nuestra salud puede verse beneficiada sustancialmente si comenzamos a cambiar nuestros hábitos alimenticios e incluir lactobacilos y probióticos en nuestra dieta diaria.

En SúperBio encuentras todos los beneficios de estos nutrientes, pruébala.

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