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Climaterio y menopausia: dos etapas, varios tratamientos

Climaterio y menopausia: dos etapas, varios tratamientos

Última actualización: 27-12-2018 por Editor Glismir.

Climaterio y menopausia son dos momentos que pueden tornarse traumáticos para la mujer. Por ello, es recomendable afrontar estas etapas con valiosa información sobre tratamientos que le ayudarán a contrarrestar sus efectos físicos y psicológicos.

Recuerde que climaterio es el lapso de tiempo cuando se va de una vida reproductiva a no reproductiva. Es decir, es un momento de transición y de cambios importantes en el organismo.

Este se divide en tres momentos: La premenopausia, que es donde se inician los síntomas hasta la menopausia. La menopausia luego de doce meses de amenorrea seguida; y la postmenopausia, que dura entre cinco y diez años posterior a la menopausia.

Mujer mayor tomando té de una taza blanca pequeña

Las edades de estos eventos son muy variables, teniendo como promedio los 50 años de edad, es decir que puede ocurrir con normalidad entre los 35 y 55 años.

Cuando ocurre antes de los 40 años  se considera temprana y sobre los 52 años tardía.

Son varias las causas que influyen en el tiempo de manifestarse los síntomas. Entre los más importantes están: la herencia, donde las mujeres de origen europeo las tienen más temprano. Y el tabaco también adelanta su aparición.

Con menos incidencia pero que influye también se encuentra el estado civil, categoría laboral, obesidad, uso de anticonceptivos, entre otras.

Con respecto a la menopausia, esta sobreviene al detenerse el ciclo ovárico. Este se interrumpe por el agotamiento de la reserva foliculina,  o sea, cuando se agotan los folículos fundamentales.

Cuando bajan los estrógenos ocurre una pérdida del retorno negativo sobre el hipotálamo y las gonadotropinas. Estos ciclos tienen mucho que ver el desequilibrio entre la gonadotropina y el estradiol.

Climaterio, menopausia y enfermedades crónicas

Es importante resaltar que muchas de las enfermedades crónicas que manifiestan las mujeres afloran por debilitamiento en la pelea contra agentes estresores. Por ello, el control del estrés es importante para prevenir algunas afecciones.

El climaterio y la menopausia son considerados entre los procesos psicofisiológicos causada de forma endocrina. Esto es inducido por el estrés y algunas manifestaciones fuertes de éste.

Entre estas manifestaciones resaltan la irritabilidad, dolor de cabeza, alteración del sueño, necesidades de tranquilizantes, ansiedad, depresión, entre otros.

Esto evidencia la necesidad de eliminar o por lo menos limitar los estresores psico fisiológicos y físicos. Siendo los más complejos los psicofisiológicos debido a sus múltiples implicaciones.

Por ende, el diagnóstico de estos elementos causantes de estrés por el especialista deberá hacerse bajo la óptica sistémica, estudiando al individuo y al medio ambiente donde hace vida.

Al lograr esto, se disminuye el riesgo de decesos en la etapa del climaterio y un alto porcentaje de mujeres llegarán llegar a la edad de la menopausia.

Esto justifica las modificaciones clínicas y su repercusión psíquica y social que suceden en este momento de la vida para su atención.

Con referencia a esto, el médico enfrenta problemas de salud que no son sólo biológicos o psicológicos únicamente. Se observa una mezcla compleja de elementos psíquicos, físicos y sociales.

Esta etapa de la vida es abundante en expresiones de los elementos nombrados anteriormente. Esto justifica la atención que debe dársele a este momento de la vida, sobre todo en atención primaria.

Por ello, a continuación se explica algunos los cambios y repercusiones de algunos de estos elementos.

Importancia de los aspectos psicosociales y sexuales

Estos trastornos son de suma importancia. Por lo general, la menopausia se asocia a cambios de carácter y de emociones afectivas como llanto fácil, ansiedad, incomunicación, necesidad de comprensión y apoyo.

La depresión es el síntoma más frecuente y está asociado a trastornos del metabolismo del triptófano por disminución de estrógenos.

Esto se debe a que los estrógenos acrecientan el cortisol sérico, afectando la triptofancicloxigenasa que cambian el hidroxi triptófano en serotonina. Al faltar esta última produce la depresión.

Es frecuente que esta etapa de la vida, los hijos ya sean mayores y no estén en el hogar. Esto le da a la mujer la sensación de no tener misión ni un rol que la motive.

En esta etapa de la vida, también es importante la comparación, como referencia, que hace la mujer con respecto a su estándar de vida anterior donde se desenvolvió.

Con esto, ella misma contrasta su capacidad mental, belleza, capacidad física entre otras.

De este proceso, surge una disminución de su autoestima, así como también preocupaciones laborales y económicas.

En esta etapa ella se siente menos apta para trabajar, a las puertas de la jubilación y se siente en desventaja en el contexto familiar.

Otro aspecto que puede categorizarse como psicológico es la sexualidad. Recuerde que la sexualidad en una posición personal con respecto a las preferencias sexuales.

Más si para la cultura que pertenece la mujer la menopausia es sinónimo del fin de la sexualidad.

Pero hay que recordar que la sexualidad va más allá de la pareja. Es un amplio abanico de fenómenos emocionales, éticos, psíquicos, corporales y sociales que determinan al individuo.

En esta etapa, la mujer es afectada desde lo endocrino, debido a la disminución de estrógenos en los genitales. Esto se debe a los cambios anatómicos de esa edad.

Esto afecta la dinámica de la pareja, donde puede existir disfuncionalidad en la relación. Por otro lado, pueden surgir enfermedades crónicas como hipertensión, cirugías generales o ginecológicas que también pueden dificultar las relaciones.

Disminución de la capacidad de ovular

La disminución de la actividad endocrina del ovario es la responsable del climaterio, que desemboca en la menopausia. En este período, se dan cambios anatómicos funcionales primarios de los ovarios.

También, en esta etapa se originan cambios a escala hipofisario-hipotálamo, inclusive cerebral. Esto ayuda al agotamiento de los períodos reproductivos derivados del fallo ovárico.

Entre los 40 a 45 años, se pierde la capacidad de ovular. Esto hace entrar en ciclos anovulatorios fisiológicos y al mismo tiempo los primordios son menos cuantiosos. Eso se debe a la atresia y no a las sucesivas ovulaciones.

Pasado los 35 años, los ovarios se reducen de tamaño y de peso. También posee menos folículos y ovocitos  y más atrésicos en degeneración.

La atresia se torna cada vez más aguda cuando el ovario envejece hasta que el ciclo termina por falta de los elementos principales del ciclo.

Esto lo torna como un ovario sin ciclo más que uno sin secreción en el climaterio. Al no haber maduración folicular no hay producción de estrógeno como tampoco inhibina y al no haber cuerpos amarillos, no hay progesterona.

Sin embargo, sigue siendo abundante el tejido intersticial, que excitado por la lutropina forma andrógenos.

De esta forma, el ovario climatérico para de producir progesterona y estradiol, sin embargo sí forma androstendiona y testosterona.

En general, cuando cesa la función de los ovarios disminuye la producción hormonal de estrógeno, sobre todo el estradiol, que es el mayor potencia. Esto se expresa con síntomas conocidos llamado síndrome climatérico.

Estos síntomas están presentes en dos de cada tres mujeres. Los más frecuentes son: la sudoración, palpitación, sofocos, náuseas, cefalea, vértigo e insomnio.

Las hormonas y sus efectos

Recuerde que la falta de retroalimentación estrogénica por medio del hipotálamo dispara la hipófisis con aumento de la lupanina (LH) y la hormona foliculoestimulante (FSH). La última en un principio es la más precoz, aunque luego se igualan.

El aumento de los niveles de FSH es una de las primeras pistas del envejecimiento del sistema reproductivo femenino. El aumento de la LH y la FSH caracterizan el estado hipergonadotrópico propio de la postmenopausia.

Píldoras de la hormona del tratamiento para la mujer menopáusica en fondo blanco.

No existe un valor referencial del valor del índice LH/FSH en el climaterio. Igualmente no hay consenso sobre el efecto del climaterio en los niveles de prolactina.

Retomando el tema, los cambios en el hipotálamo y en la hipófisis afecta el equilibrio de las monoaminas del Sistema Nervioso Central (SNC) y son los responsables de los calores, humor y otras alteraciones psíquicas de la climatérica.

Por otro lado, la falta de estrógeno sube la paratohormona y baja la calcitonina, causando una movilización de calcio y una tendencia a la disminución de la masa esquelética.

Por su parte, la disminución del estrógeno causa alteraciones en el perfil lípido, caracterizada por una elevada concentración de lipoproteínas de baja densidad.

Estas lipoproteínas de baja densidad o DLD, están constituidas mayormente por colesterol y por una baja de lipoproteínas de alta densidad (HDL).

Esto se traduce en cambios locales en el aparato genital y generales en el resto del cuerpo.

En lo que se refiere a los cambios locales, se habla de los ovarios y las trompas. Recordemos que después de los 35 años ocurre la atresia, que es un fenómeno donde los ovarios disminuyen en tamaño y peso.

Estos no solo se disminuyen, además su superficie se arruga. A partir de los 55 o 66 años los ovarios son más pequeños que una almendra.

Por otro lado, la trompa se atrofia y se encoge progresivamente y el ligamento del ovario igualmente se retrae, lo que produce su elevación en la fosa ilíaca.

Afectaciones en la vagina, útero, vulva y periné

La vagina se atrofia, además se adelgaza y pierde su lubricación por la desaparición de las células glucogénicas y carbopicnóticas. También se torna seca, dispareunia y prurito.

Por su parte el útero se reduce de longitud  y se pasma, al mismo tiempo el endometrio deja de menstruar y se encoge. No se puede olvidar muchas veces permanece en dispersión y hasta con hiperplasia.

Por otro lado, en la vulva se atrofian los labios menores y mayores, esto permite ver la hendidura vulvar desde afuera. Muchas veces, la mucosa de la vulva también se pasma, se torna blanquecina y desaparece su rugosidad.

También el periné se flexibiliza, debido a que los músculos perineales conservan su función y su color gracias a los estrógenos. Igual pasa con los ligamentos del útero, sobre todo los retináculos, que atrofian y relajan.

Todo esto trae como consecuencia que la mujer se haga propensa al prolapso y bajadas de los órganos femeninos, mostrando síntomas como disuria, incontinencia urinaria, tenesmo vesical, entre otros.

Si observa alguno de estos síntomas con frecuencia, busque ayuda profesional. Hable con otras personas que haya sufrido estos malestares. Recuerde que una buena alimentación y suplementos vitamínicos son aliados perfectos.

Recuerde que no debe sufrir en silencio.

Apoyo de las Mujeres, es un producto pensado en el bienestar de la mujer pues ayuda a disminuir las dolencias femeninas durante el climaterio y menopausia.

Igualmente ante cualquier duda, consulte con su médico sobre los efecto de cualquier vitamínico en su salud, pues no son todos iguales.

Otros cambios importantes en el climaterio y menopausia

El estrés, el alcohol, al ayuno y el calor favorece la aparición de los sofocos. El clima tropical, las crisis vasomotoras afectan un gran porcentaje de la población femenina durante estos períodos.

Esto guarda relación directa con los disturbios endocrinos. La secuencia calor – taquicardia – enrojecimiento – frío pueden tener una frecuencia de 3 a 10 veces por día, especialmente en la noche.

La constitución femenina se modifica y tiene a la obesidad, sin embargo un bajo porcentaje adelgaza. Se atrofian los caracteres sexuales y muchas veces se tiende al virilismo climatérico.

El aparato digestivo también sufre cambios. Estos consisten principalmente en dispepsias, por lo general achacadas a variaciones  hepáticas que, en realidad, no son más que perturbaciones típicas del climaterio.

También se observa una sensación de epigástrica, disquecia y muchas veces sufren de meteorismo.

Igualmente el aparato circulatorio se ve afectado. En muchas ocasiones las féminas son propensas al dermografismo, vasoespasmos e hiperemias cutáneas.

Existe la tendencia al sofoco, la hipertensión y alteraciones en el peligro de los miembros con parestesia.

Así mismo se presentan trastornos nerviosos. Se nota gran inestabilidad psíquica, cambios de humor, irritabilidad, insomnio, entre otras molestias.

Es evidente que en estos aspectos relacionados al climaterio producen cambios y limitan la calidad de vida de la mujer. Esto significa que es tan importante sus dimensiones biológicas como las psicológicas y sociales.

Por ello es importante individualizar cada caso con respecto a su dimensión personal.

La fémina que atraviesa el climaterio y la menopausia forman un grupo social distintivo caracterizado por su perfil epidemiólogo. Por lo que debe recibir una atención especializada y especializada.

Y esto pasa por el diagnóstico por parte de un profesional en la materia, Por ello cada tratamiento debe ser personalizada y contextualizada.

Tratamientos para el climaterio y menopausia

Aunque se trata de una etapa de transición y natural, sus síntomas causan molestias y cambios profundos en el organismo femenino. Un tratamiento adaptado a cada especificidad individual garantiza un equilibrio en lo biológico, físico y psicosocial.

Uno de los mejores tratamientos es la buena alimentación rica en nutrientes que sirvan como complementos a lo que el organismo ya no pueda producir.

Si es necesario consume suplementos basados en elementos naturales que requiera tu cuadro médico.

Apoyo de las Mujeres, es un buen sustituto o complemento a las terapias hormonales. Esto se debe a que cumple la función de regular las hormonas durante el climaterio y la menopausia gracias a sus ingredientes.

Sin embargo, la última palabra la tiene tu médico. Por ello es importante que conozcas algunas alternativas de tratamiento para contrarrestar los síntomas y dolencias de este momento tan importante como es la transición a la vejez.

Por ello, es muy importante para aliviar estos síntomas la reposición de los estrógenos perdidos. Para ello, existen distintos preparados de estrógenos y formas de administrarla donde destacan cremas vaginales, vía oral, inyección, etc.

Las terapias hormonales sustitutivas (THS), han demostrado su eficacia en las sofocaciones, los síntomas psíquicos, las variaciones genitales y cutáneas, en la disminución de la masa ósea y además disminuye el riesgo de cáncer de colon.

Sin embargo la THS conlleva algunos peligros como Adenocarcinoma de endometrio, proliferación del epitelio de mamas y carcinoma de ovarios. También aumenta la posibilidad de desarrollar cálculo en la vesícula.

Si los estrógenos se encuentren contraindicados, puede apelar a los gestágenos solos o la tibolona. Este es un es un esteroide sintético con funciones estrógenas las cuales también son útiles para tratar los síntomas y protector del sistema óseo.

Otra terapia es el uso de los moduladores selectivos de los receptores de estrógenos (SERM), que muy beneficiosos sobre la masa ósea. Las más conocidas son la tamoxifeno y el raloxifeno.

Ahora bien, si deseas combatir los efectos negativos en el esqueleto y en especial al riesgo de la osteoporosis, sigue con atención las siguientes recomendaciones.

Tratamiento y prevención contra la osteoporosis

Además de los SERM, también están disponibles otros tratamientos como bifosfonato. Este inhibe la permeabilidad ósea y sube el nivel de calcio en los huesos, pero tiene efectos secundarios del tipo digestivo.

Otro tratamiento disponible es la calcitonina que también inhibe la permeabilidad de los huesos y tiene efectos analgésicos. No debe superar 6 meses de tratamiento.

También se cuenta con el Denosumab, anticuerpo antirresortivo muy consumido actualmente con excelentes resultados.

Además puedes tomar otras medidas como la dietética. La base alimentaria debe ser rica en calcio, por ello debe consumir 1,5 gramos de calcio a través de alimentos como leche, sardinas, legumbres, frutas y verduras.

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Si por alguna razón no puedes consumir uno o alguno de estos elementos, prueba Apoyo de las Mujeres, que ayuda a regular las hormonas encargadas del reforzamiento óseo.

La vitamina D es otra fuente importante en el combate contra la osteoporosis, así como reducir el colesterol.

Y para complementar estos tratamientos, así como ayudar a cumplir las funciones de los huesos es muy importante la ejercitación muscular.

Es precisamente la falta de ejercicio el mayor riesgo que sufre un paciente con osteoporosis. Una de las razones es que aquellas personas que se ejercitan regularmente pierden menos masa ósea.

También el ejercicio reduce el riesgo de sofocos, enfermedades cardiovasculares y mejora el carácter.

Una vida sana y bien ejercitada blinda a cualquier organismo de los síntomas del climaterio y la menopausia.

Pero sin duda el apoyo de su pareja y de su familia es aún más importante, pues refuerza la autoestima y la subjetividad que esta experiencia significa para la mujer.

Pero recuerde que la alimentación es la clave física para restituir aquellas hormonas que el cuerpo humano simplemente ya no produce.  

Pero de igual manera también tiene a la mano Apoyo de las Mujeres, que es un suplemento vitamínico con ingredientes naturales de extraordinaria calidad.

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