Causas de la disminución de la libido: nuestro deseo sexual

Causas de la disminución de la libido: nuestro deseo sexual

Última actualización: 02-01-2019. Equipo Nutricioni

Mujer y hombre acostados, mientras la mujer levanta la sabana con cara de insatisfacción

La palabra libido proviene del latín libido: deseo, pulsión. Cuando se habla de pulsión es por el término utilizado en psicoanálisis para referirse al deseo sexual.

Si entendemos la libido como un deseo, como algo no tangible, afectado por factores hormonales, emocionales, ambientales y físicos, entonces estimaremos que su complejidad no es poca. Algo muy importante que hemos de tener en cuenta es que la libido es muy frágil ante los cambios de esos aspectos.

Esos aspectos y el reconocimiento de una baja de deseo sexual no son temas cotidianos, por lo normal a veces nos cuesta hablarlo hasta con nosotros mismos y reconocerlo.

Es un tema personal de pareja que afecta nuestro desempeño mucho más allá de la actividad sexual, afecta nuestro humor, nuestro desempeño. La estabilidad sexual es tan necesaria como el alimento y la buena salud es clave para la vitalidad.

En el caso de las mujeres, contamos con LibiActiv Mujer, un suplemento con extractos naturales que actúan directamente a nivel de la libido, aumentado el deseo sexual cuando este decrece.

Es ahora común encontrar páginas, foros, chats, cuentas en redes sociales que traten el tema de la intimidad y la sexualidad. Se ha hecho necesario acudir a mecanismos de apoyo y discreción donde la persona se puede sentir segura y cubierta mientras consulta, y busca herramientas que permitan aumentar el deseo con éxito.

Hablar sobre la infinidad de variables psicosociales y físicas que pueden estar causando una disminución de su libido, requiere de intimidad y confidencialidad en muchos casos. Los sexólogos lo definen como disfunción sexual.

La disfunción sexual ocurre en ambos géneros y es común tratarla en terapias de pareja, de hecho es lo más recomendable. La baja de la libido tiene muchísimas causas y consecuencias que debemos conocer a fondo para poder afrontarlas. En ocasiones se ha visto que personas llegan a descubrir problemas de tiroides o diabetes a través de buscar ayuda para tratar la pérdida de libido femenina.

¿Qué puede ocasionar la baja de la libido?

  • Desarreglos hormonales: tenemos alteraciones hormonales evidenciables en exámenes o demás malestares físicos (tiroides, resistencia insulina, baja de testosterona, estrógeno, y varias).
  • Anticonceptivos orales: suele suceder que las hormonas químicas anulan el efecto de las hormonas propias.
  • Menopausia: la disminución del estrógeno produce mucha resequedad en la zona vaginal y ausencia de deseo por los múltiples malestares que puede provocar.
  • Embarazo y la lactancia materna: la lluvia de hormonas y los malestares propios de ambos procesos no hacen grato el acto sexual, es solo temporal y no afecta a todas las mujeres.
  • Reproducción asistida: tales tratamientos inflaman el cuerpo de la mujer, generan ansiedad, estrés y muchos malestares relacionados con la ansiedad que inhiben el deseo sexual.
  • Antidepresivos: suelen anular el deseo sexual en tanto incitan procesos de relajación, sueño y afectan áreas del cerebro que son vitales para la libido.
  • El cansancio: debemos dormir 8 horas diarias, al ser esto imposible en las rutinas actuales, una de las primeras causas que encuentran los terapeutas es el cansancio.
  • El estrés: no permite la concentración y disfrute del acto sexual.
  • Emociones negativas, las emociones y el sexo: sobre todo en el caso de la mujer van relacionadas intrínsecamente, si hubo traumas en relación, si no hay satisfacción sentimental o física, si hay preocupaciones, bajará la libido.
  • Diabetes: afecta mucho la percepción y sensaciones sexuales en algunas personas.
  • Problemas de pareja: es muy difícil tener actividad y deseo sexual cuando existen situaciones no resueltas con la pareja.
  • Problemas de la piel u hongos: en ocasiones hay una baja de libido debido a afecciones que nos dan vergüenza o podemos contagiar.
  • Rutina sexual: cuando la intimidad se hace una práctica rutinaria, repetitiva, sin pasión ni recreación, sin el juego previo, todo ello baja la libido.

Todo ello debemos atenderlo con guía médica, pero también apoyarnos en mejorar nuestra dieta. Podemos consumir LibiActiv Mujer, además de ser vital tener claro qué nutrientes requerimos o son de ayuda específicamente como alimentos para aumentar la libido.

Posibles trastornos clínicos que disminuyen el deseo sexual o libido

  • Deseo sexual hipoactivo: cuando dejan de existir fantasías sexuales y hay un deseo disfuncional a la práctica.
  • Deseo sexual hiperactivo: se trata de un exceso de fantasías y de necesidad de tener sexo, se hace incontrolable y requiere atención médica.
  • Aversión al sexo: se rechaza el contacto con los genitales de la pareja y de otros.
  • Trastorno de excitación sexual: se caracteriza por la incapacidad de lubricar, por resequedad y entumecimiento muy molesto a nivel genital, puede darse inclusive hasta culminar el acto sexual.
  • Anorgasmia: no se llega al orgasmo femenino.
  • Dispareunia no orgánica: es un dolor fuerte antes, durante y después del coito en la zona genital.
  • Vaginismo: son espasmos involuntarios en las membranas externas de la vagina antes y durante el coito que suelen ser muy molestos.

En el caso de los factores hormonales, cuando hay déficit de testosterona, encontramos los siguientes síntomas muy molestos:

  • Pérdida total del deseo sexual y del interés por el sexo.
  • Disminución de sensación al tacto de pezones y clítoris
  • Disminución de la excitación y de la capacidad orgásmica
  • Pérdida de energía vital y de sensación de satisfacción diaria
  • Sensación de pérdida de la tonicidad muscular
  • Puede caerse el vello púbico
  • No lubricación, no producción de estrógeno
  • Cabello quebradizo y piel seca.

Con la aparición de la menopausia o andropausia, la hormona deshidroepiandrosterona que es segregada por la corteza suprarenal, es la responsable de la falta de erección y la anorgasmia femenina.

Puedes ayudar a tu organismo con el consumo de una dieta más saludable y LibiActiv Mujer un complejo 100% que interviene directamente en el aumento de la libido. Se trata de un complemento indispensable en tu dieta, en especial cuando puedas estar presentando una posible disminución de tu virilidad y deseo sexual.

Causas neurológicas

También podemos agregar algunas posibles causas a nivel neurológico que pudiesen afectar la libido en mujeres y hombres. En especial, el sistema nervioso central y el sistema periférico que son necesarios en el intercambio de información entre neuronas y mapas neuronales responsables de funciones corporales.

En ese sentido, no encontramos estudios dedicados a valorar en qué nivel las lesiones o trastornos que afecten en sistema nervioso podrían afectar la libido y causa su disminución. En especial debemos poner atención a aquellas lesiones que pudiesen afectar los impulsos somatosensoriales.

Entre estas la neuropatía diabética, las lesiones en la médula espinal, las esclerosis múltiple, o las radiculopatías. Todas estas afecciones pueden provocar disfunciones a nivel de la transmisión de impulsos neuronales relacionados con el deseo sexual.

Igualmente, existen ciertos neurotransmisores que están involucrados en la actividad de la libido, por lo que un trastorno que afecte su funcionamiento pudiese provocar disminución del deseo sexual. Entre estos tenemos:

La serotonina: distintos estudios han demostrado que, tanto para hombres como para mujeres, las afecciones de los receptores y emisores de serotonina están  involucrados en el nivel de libido.

La dopamina: la reducción de dicho neurotransmisor está directamente relacionado con la baja del deseo sexual en ambos sexos. En el caso de las mujeres puede provocar anorgasmia.

La noradrenalina: es el neurotransmisor por excelencia que regula la excitación sexual, tanto en las mujeres como en los hombres.

La actividad de estos neurotransmisores tanto en el sistema nervioso central como en el sistema nervioso periférico inciden directamente en los niveles de deseo sexual de las personas.

En el caso de las mujeres es recomendable que el tratamiento adecuado se acompañe con un complemento natural como LibiActiv Mujer. Los extractos orgánicos intervienen directamente en el aumento de la vitalidad y la libido de las mujeres, y sin efectos secundarios por ser 100% de origen natural.

Existen exámenes especializados que nos pueden indicar si nuestro sistema nervioso pueda estar presentando la falta de alguno de estos neurotransmisores. Lo mismo es válido en el caso de lesiones u otras afecciones que pueden ser detectadas con precisión.

Causas sociales y religiosas

Hombre acostado en la cama, con la mano en la cabeza, mientras su mujer embarazada sea al fondo de la imagen.

Otros factores que inciden en la disminución de la libido son los tabúes religiosos y las presiones sociales que recaen sobre hombres y mujeres. Aunque frecuentemente más sobre estas últimas debido al papel dominante del falocentrismo en las sociedades modernas.

Dentro de la sociedad es común se presente a la mujer como portadora de la vida al ser ella quien engendra en su vientre los nuevos integrantes de la sociedad.

Ello también redunda en el enclaustramiento de la mujer en el hogar y el ámbito familiar, lo que muchas veces no le permite separar esta imposición de sus deseos y estímulos sexuales.

Muy frecuentemente las mujeres jóvenes que se disponen a tener familia es privada de su vida sexual, desconociendo que se trata de madres que también tienen una energía libidinal activa. La incomprensión de la pareja frecuentemente aumenta dicha privación y acarrea la disminución del deseo sexual.

Los hombres también sufren presiones aunque distintas. Por ejemplo, la dualidad de informaciones que reciben primero con el bombardeo sexual de la publicidad y segundo con el reproche social de “respetar” a su pareja, hace estragos en la psicología sexual.

En particular causa incomprensión de los roles en la familia y la posibilidad de crear espacios para ellos dentro del mismo hogar sin dejar de atender ninguno de los aspectos: paternidad y sexualidad.

Estas presiones sexuales generalmente causan una disminución de la libido y su represión, buscando salida de la energía mediante otras formas.

La religión frecuentemente también es causa de imposición de tabúes en torno a la sexualidad lo que impide la comprensión de la propia libido y del deseo sexual hacia el otro u otra.

En especial, las religiones que instauran idolatría en torno a la virginidad femenina y su cuidado tienden a reprimir la energía libidinal femenina y la capacidad de sentir placer sexual.

En otras se realizan prácticas de control directo sobre el cuerpo femenino y a veces sobre el masculino, lo que resta poder de decisión y autoconocimiento de las personas sobre sí mismas. Ello redunda en la baja de la libido.

Causas educacionales

Otras causas de tipo social las encontramos en la educación y las carencias de la misma en torno a la educación sexual y la comprensión del deseo. En especial no se encuentra en los currículos de educación temas sobre la maduración del deseo sexual en ambos sexos.

Generalmente, se disuelve el tema de la sexualidad a la reproducción, por lo que la amplitud del tema queda castrado en el conocimiento que requiere su comprensión correcta.

El deseo sexual varía según las etapas de desarrollo de las personas, tanto en hombres como en mujeres. Esta variación permite que se puedan madurar los elementos asociados a él y las implicaciones sociales e individuales.

Ello es importante también como tema de salud pública pues permite tener ciudadanos más conscientes de su sexualidad. El psicoanálisis ya ha demostrado las implicaciones de la sexualidad en el desarrollo mental de las personas y sus repercusiones en la sociedad.

De allí que el cuidado de la misma sea indispensable para tener sociedades más saludables. Igualmente la educación se hace una herramienta fundamental para lograr dar herramientas a las personas para que conozcas en sí mismas y puedan madurar su energía sexual.

La máxima filosófica griega, “Conócete a ti mismo” también puede ser aplicada en este caso. Conocernos en modo integral, incluyendo nuestra libido es esencial para cultivarnos como personas y poder entregarnos a la sociedad en condiciones favorables para ello.

Desde niños es necesario que conozcamos el mundo interior de nuestra sexualidad. Este conocimiento debe ser adecuado a las edades y madurez psicológica de cada etapa de la vida. La familia aquí también juega un papel fundamental puesto que es allí donde los niños y niñas comienzan a hacer la primera idea de sí mismos y sus procesos internos.

Conclusiones

Los trastornos de disminución del deseo sexual son una afección que puede afectar a hombres y mujeres de cualquier edad y bajo muchas condiciones biológicas, físicas y sociales. Estar atentos a las distintas causas de ello es una de las herramientas para contrarrestar a tiempo la pérdida de libido y lograr una vida óptima vida sexual.

En el caso de tomar medicamentos que puedan afectar nuestro procesos hormonales podríamos hablar con el médico para evaluar las posibles consecuencias negativas y efectos secundarios. Siempre hay opciones para contrarrestar los efectos medicamentosos secundarios cuando no es posible dejar de tomar el medicamento en cuestión.

Asimismo, expertos psicólogos y sexólogos pueden ayudarnos cuando tenemos algún trastorno que desconocemos en su origen pero que puede estar afectando nuestra libido de manera directa. Acudir a tiempo a un especialista puede ahorrarnos muchos inconvenientes para el cuidado de nuestra salud sexual y la de nuestra pareja.

Cuando estamos ante causas neurológicas también podemos intervenir en favor de cuidar la libido y respetar nuestros procesos biológicos.

La educación, la cultura y la religión siempre pueden evolucionar en favor de nuevos valores y patrones sociales que liberen a hombres y mujeres de ataduras innecesarias en el desarrollo de la vida.

Así, el tratamiento de la disminución de la libido tiene una diversidad de aristas, causas y consecuencias que pueden ser tratadas de forma particular o global. Todo dependerá de una correcta evaluación y la comprensión que tengamos de nosotros mismos a la hora de presentar un trastorno de la libido.

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