Padre y madre manejando bicicleta

Características de la salud: de lo físico a lo social

Características de la salud: de lo físico a lo social

Última actualización: 05-02-2019. Equipo Nutricioni

El concepto de salud elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), va más allá de la ausencia de afecciones o enfermedades.

En su planteamiento, la OMS sostiene que la salud debe contemplar también el completo bienestar del ser humano en cuanto a:

  1. Lo físico.
  2. Lo mental.
  3. Lo social.

Podemos afirmar, partiendo de esta consideración, que la salud tiene que ver con el cuerpo, con la mente y con el ambiente en el cual se desenvuelve la persona.

Enfoquemos la salud, entonces, desde diferentes perspectivas, desde varios ángulos, tal como debe ser, con el objeto de comprender su importancia en lo que concierne a cada uno de nosotros en particular y a la sociedad en general.

Empecemos con los tipos de salud, dentro de las cuales, lógicamente cabe en el primer lugar la que tiene que ver con la integridad del cuerpo, es decir, con la salud física.

Atender nuestra salud física

Como lo manifiesta la OMS, tiene que ver con la ausencia de enfermedades y afecciones, lo que conlleva el buen funcionamiento orgánico del cuerpo.

Lo ideal es que en todo momento nuestra condición física general sea óptima y nos permita desenvolvernos con normalidad en todas las actividades que nos corresponden en el día a día.

Representa el sentimiento de satisfacción y tranquilidad del cuerpo; en otras palabras, el bienestar, la comodidad, el confort.

Son muchas las ocasiones en las que nos vemos envueltos en situaciones en las cuales virus,  bacterias o cualquier tipo de microorganismo patógeno afecta de manera negativa nuestra salud física.

Puede ocurrir también que tengamos accidentes en los que suframos lesiones; además, otros factores también pueden incidir en la alteración del patrón normal de salud física.

¿Cómo debe ser la atención a nuestra salud?

  1. Ante todo, buena alimentación. Una ingesta apropiada cuenta con alimentos nutritivos, variados y equilibrados; es decir, una alimentación balanceada y debidamente proporcionada.

Una dieta que puede ser complementada con productos que aporten a nuestro organismo micronutrientes esenciales para su buen funcionamiento; tal es el caso de VitaVeg.

No puede  haber salud física y mental si no hay una dieta que respalde el sistema inmunológico; una dieta que aporte las vitaminas y minerales necesarios para el correcto desenvolvimiento del cuerpo.

  1. La higiene corporal, al igual que la buena alimentación, es un elemento fundamental en el mantenimiento de un cuerpo saludable.

Un poco de agua y un buen jabón proporcionan un cuidado invalorable a nuestro cuerpo. Con ello es posible evitar muchas infecciones y otras enfermedades.

  1. El complemento de la buena alimentación y de la higiene diaria tiene que ver con el reposo del cuerpo, el descanso al que lo podamos someter le brinda enormes beneficios.

Un sueño reparador, de como mínimo ocho horas, permitirá recuperar las energías físicas y lograr la concentración mental necesaria para llevar a cabo las actividades habituales.

  1. En todo ser humano y en todo momento de su vida es imprescindible la práctica de algún ejercicio, el cual puede ser el más básico; es decir, caminar.

Veinte o treinta minutos diarios de caminata a paso moderado permiten, entre otras cosas, mantener una buena condición física, mejorar el ánimo y elevar la calidad de vida.

  1. Mantener el equilibrio emocional, teniendo en cuenta que lo emocional y lo físico son complementarios entre sí y la ruptura de este equilibrio provoca desestabilización del buen estado físico.

Es normal ver cómo se debilita nuestro sistema inmunológico ante situaciones de estrés o que nos generan angustia; esta baja de las defensas orgánicas es aprovechada por agentes patógenos para invadir el cuerpo y causar deterioros en la salud.

  1. La visita al médico, cuando menos una vez al año, debe constituirse en un ineludible rito. Ello permitirá mantener control acerca de la condición de nuestro cuerpo y detectar cualquier enfermedad antes de que pueda causar estragos a la salud.

¿Qué significa salud mental?

La salud mental no solo tiene que ver con el hecho de que una persona padezca o no un trastorno psicológico; este es un concepto complicado, al cual se le puede conocer también como salud emocional.

Cuando tenemos salud mental, tendemos a mantener niveles altos de autoestima; somos capaces de sentirnos bien con nosotros mismos, es decir, expresar amor propio.

Gozar de salud mental es sinónimo de ver la vida con optimismo y mucha esperanza; nos sentimos motivados con cada acto vital y mantenemos objetivos que nos ayudan a sobrellevar y a superar incluso las adversidades.

Enfrentar los problemas del día a día, a la vez que nos mantenemos emocionalmente estables y equilibrados, y conservar nuestra capacidad de resiliencia superando situaciones traumáticas, son características de insuperable salud mental.

En fin, el sentido propio de autonomía y una existencia totalmente alejada de estrés y de preocupaciones que ocupen y colmen nuestra existencia evidencian que estamos sanos mentalmente.

¿Cómo mantener nuestra salud mental?

Hay diferentes formas de conservar y hasta de mejorar la salud mental o emocional. Solo hay que tomar en consideración y ejecutar acciones como las que se detallan a continuación:

  1. Llevar a cabo actividades que nos permitan disfrutar de la vida, que den sentido pleno a nuestra existencia y que nos pongan en sintonía con la armonía universal.
  2. Todos deseamos mejorar nuestro aspecto y nuestras condiciones físicas; para ello, nada mejor que practicar alguna disciplina deportiva o simplemente mantener rutinas simples de ejercicios como caminar, trotar, nadar.

Además de la satisfacción que sentiremos con los resultados que podamos lograr, el ejercicio aporta beneficios a nuestra salud mental, ya que incrementa la secreción de hormonas que dejan en nosotros sensaciones de felicidad, de placer.

Serotoninas, dopaminas y endorfinas, simples neurotransmisores, han sido consideradas hormonas de la felicidad; su liberación se acrecienta con la práctica diaria de cualquier tipo de actividad física.

  1. Evitar las relaciones interpersonales tóxicas y fomentar las que consideremos sean positivas para nuestra salud mental; aquellas que realmente nutran nuestro espíritu y nos brinden momentos de relax, paz, felicidad y armonía.
  2. Procurar formas de mejorar nuestras habilidades y capacidad para administrar de manera positiva nuestras emociones, lo cual puede hacerse por medio de talleres, cursos, encuentros.
  3. Hay ocasiones en las que nos construimos mundos de fantasías, castillos de arena, que al final solo logran hacernos sentir mal, frustrados.

Lo ideal es tener y mantener objetivos factibles, metas alcanzables. Ver la vida de manera realista y ser persistentes hasta lograr nuestras aspiraciones.

  1. Ver la vida de manera realista también incluye vivir en el presente y aceptarlo tal como es. En todo caso, si la situación es adversa, negarlo no mejorará la situación.

Antes, por el contrario, la aceptación nos permitirá ver con toda claridad el panorama e incentivará nuestra búsqueda de soluciones y vías para salir adelante y triunfantes.

La salud social: implicaciones

Tal vez desde los inicios de la humanidad, los seres humanos nos hemos constituido en sociedades en las que el bienestar, tanto el particular como el colectivo, han dependido de las circunstancias y condiciones que rodean al grupo.

El medio ambiente, hábitat o entorno, condiciona al individuo, le imprime su huella. La identidad nace muchas veces de ser reconocido por otros; se edifica y se despliega en la interacción propia del roce grupal.

En este sentido, la salud social incide en el estado de bienestar de cada uno de los miembros del grupo, lo que depende de las condiciones o del estilo de vida que adopte cada quien.

La salud social se expresa en las habilidades que demuestre el individuo para interactuar en forma correcta y satisfactoria con el resto de las personas y con el contexto en el cual se realiza esta interrelación.

Otros indicadores de una vida social saludable tienen que ver con aspectos condicionantes del modo de vida que se pueda llevar adelante:

  1. Estabilidad económica.
  2. Oportunidad de acceder a actividades recreativas y de ocio.
  3. Posibilidad de acceder a la atención sanitaria y de salud.
  4. Trabajo estable.

¡Sácale provecho a la salud social!

Aunque parezca increíble, la salud social aporta beneficios derivados de las relaciones que establecemos con otras personas; beneficios que redundan en la salud física y mental.

El contacto diario con familiares y amigos, cada vínculo social que logremos crear, reducirán una cantidad significativa de riesgos de afecciones y enfermedades.

Analicemos algunos de esos beneficios que brinda la salud social:

  • Ante una situación estresante, nada mejor que una salida con la familia o con amistades, una buena velada, una buena noche de fiesta y el estrés disminuye notablemente.
  • Cuando establecemos relaciones con los demás, damos y recibimos felicidad; esta interacción se vuelve una espiral en la que a mayor felicidad del otro, mayor será la nuestra.
  • Tal vez por el clima de cordialidad que se genera en la mayoría de los casos y por las satisfacciones que se logran en la interacción con nuestros semejantes más cercanos, las relaciones sociales inciden en la disminución de las enfermedades cardiovasculares.
  • De manera inexplicable, las relaciones interpersonales influyen positivamente en la reducción de los riesgos de muerte por la enfermedad del cáncer.
  • En casos de enfermedades, la recuperación se lleva a cabo más rápidamente debido a las relaciones sociales. El apoyo moral  que se recibe de familiares y amigos contribuye a ello.

¿Se puede mejorar la salud social?

En la medida en que mejoremos las relaciones interpersonales con quienes están a nuestro alrededor, mejorará la salud social. Para ello solo hay que:

  1. Estimular elogiando con sinceridad, sin caer en el plano de la adulación; sino reconocer el valor que tiene cada persona y hacérselo saber con toda franqueza.

Nada nos resta hacer reconocimiento de las cualidades positivas de la gente que comparte nuestros mismos espacios, bien sea en el ambiente familiar o en el ambiente laboral.

  1. Cada uno de nosotros ha sido designado con un nombre por nuestros progenitores. Así como recibimos con agrado el que seamos llamados por nuestro apelativos propios, los demás sienten el placer de que los llamemos por sus nombres.

Entendamos que el nombre con el que hemos crecido nos hace únicos y diferentes a los demás; de allí la importancia de aprender y usar el nombre de nuestro interlocutor frecuente o circunstancial.

  1. Es recomendable mantener siempre la mejor actitud, expresada en muestras de franca amistad; esto más la sinceridad son la llave perfecta para ganarnos la confianza de los demás.
  2. Es recomendable saber escuchar, comportarnos como buenos oyentes. Oír con atención, alentar a nuestro interlocutor a hablar de sí mismo, incrementará las buenas relaciones.

Normalmente ocurre que la persona con quien se habla tiene más interés por sí misma que por nuestros problemas e inconvenientes.

  1. Sonreír puede abrir un mundo de posibilidades, siempre y cuando no sea una careta, sino una sonrisa franca, auténtica. Una sonrisa, además de ser muestra de confianza, incrementa la salud social.

Consideremos otros tipos de salud

Salud es un concepto amplio que se extiende más allá de nuestro propio ser. Es cierto que comienza en nosotros, pero es parte de la interrelación con nuestro medio ambiente.

Nuestro hábitat depende de nosotros y nosotros dependemos de nuestro hábitat. Todo es parte de nuestro ambiente: la gente, las cosas, el clima, la naturaleza.

El tratamiento que le estemos dando, es el mismo que nos estamos dando a nosotros en esta relación de dependencia mutua.

  1. La salud sexual es un estado o condición que depende de factores variados tales como factores físicos, sociales y mentales; todos relacionados con la sexualidad.

La sexualidad, a su vez, se relaciona con el disfrute de nuestro propio cuerpo y con la práctica de relaciones sexuales saludables que podamos concebir con otras personas.

En el aspecto sexual, las complicaciones pueden ser múltiples y variadas. Nos enfrentamos a factores de riesgo considerables como VIH, SIDA, herpes, entre otras; por lo que el control debe ser frecuente.

Entre los factores que pueden llegar a afectar la salud sexual, se consideran:

  • Enfermedades de tipo crónico como cáncer o enfermedades cardiovasculares.
  • Enfermedades de transmisión sexual.
  • Tratamiento y medicinas que disminuyen la intensidad del deseo sexual.
  • Desasosiegos causados por temor a la infertilidad.
  • Prevención para no incurrir en un embarazo no planificado.
  1. La salud alimentaria tiene que ver con lo que comemos, cuándo lo comemos y dónde lo comemos.

Hay quienes afirman que somos lo que comemos, pero también privan las condiciones ambientales y los tiempos que tenemos estipulados para hacerlo.

El buen funcionamiento de nuestro organismo depende de que la comida tenga los elementos necesarios para proveernos de la suficiente cantidad de nutrientes, minerales y vitaminas.

VitaVeg se comporta como un excelente suplemento alimenticio que puede compensar cualquier déficit, dada su la facultad de apoyar nuestra nutrición y nuestra salud.

  1. La salud ambiental está estrechamente relacionada con el ambiente en el cual vivimos. La calidad de este ambiente determinará la calidad de la salud de nuestro cuerpo.

Cualquier tipo de contaminación presente en este ambiente se constituirá en un factor de riesgo para nuestra salud corporal y mental.

Aguas negras, polución del aire causada por los vehículos u otros factores, ruidos molestos y múltiples elementos pueden ser causantes de afecciones y enfermedades.

Un cuerpo fortalecido con la ingesta diaria de vitaminas y minerales en sus dosis indicadas, puede estimular la producción de anticuerpos, que incrementen la resistencia a los embates de un ambiente contaminado.

Es el caso de VitaVeg que gracias a sus ingredientes extraídos de plantas cuidadosamente seleccionadas, promueven la salud del sistema de defensa del cuerpo.

Otros tipos de salud a tener en cuenta

  1. La salud pública es la que corresponde al colectivo, a la comunidad. Su relación con las decisiones políticas y gubernamentales es indiscutible.

Aun así, la salud pública debe ser interés de todos y cada uno de quienes integramos una colectividad, en tanto que lo que afecta a uno de los miembros puede llegar a afectarnos a todos.

En ocasiones, la salud pública depende también del comportamiento que asumamos como ciudadanos.

Podemos afirmar que lo que le hagamos al ambiente, nos será retribuido en la misma forma. Si no lo cuidamos, nos exponemos a deteriorar nuestra salud personal.

  1. La salud económica tiene sus bases en el goce de una buena estabilidad económica, en la que el balance entre ingresos y egresos tiene siempre que dar resultados positivos.

En cierta forma, ello conforma la base para mantener estable la salud en otros aspectos.

  1. La familia es, de acuerdo con lo que siempre se ha sostenido, la base fundamental de toda la sociedad; es como decir la célula germinal.

El desarrollo de una persona y su salud física y mental dependen de la salud familiar. Es como un árbol:

Un grupo familiar bueno y saludable siempre aportará a la sociedad miembros (frutos)  buenos y saludables, comprometidos con el desarrollo y el progreso de su comunidad.

De esta manera, la familia juega un papel fundamental en la salud del individuo, en la salud de la comunidad y en su propia salud.

  1. La salud laboral: en ella entran en juego toda una serie de variables que tienen que ver con los códigos, contratos y demás fundamentos legales que regulan la relación laboral entre trabajador y empresa/patrón.

No depende directamente del individuo. Pero es que además la salud laboral está relacionada con aspectos como:

Oficina de trabajo, utilizando pelotas en vez de asientos

  • Un clima laboral positivo: se plantea cuando las condiciones de trabajo superan positivamente las expectativas del trabajador, todo es favorable e incide en la salud laboral.
  • Bienestar de los empleados: si las condiciones ambientales son buenas, como: excelente relación trabajador/patrón, buena iluminación, temperatura agradable, instalaciones sanitarias accesibles, entre otras, todo ello propiciará buena salud laboral.

¡Vivamos saludablemente!

Se pueden adoptar hábitos sencillos que permitan mantener nuestra salud, diríamos que en estado de gracia, sin enfermedades ni afecciones de ninguna especie.

Para ello, se debe tomar en cuenta lo siguiente:

  1. Consumir solo agua natural: la cantidad de agua a consumir a diario por parte de un adulto varía en función de variables como:
  • El tipo de alimentos: atendiendo a su consistencia, textura y nivel de humedad.
  • La temperatura del ambiente en el cual desarrolle sus actividades: bien sean éstas de carácter doméstico, de estudios o laboral.
  • El nivel de actividad de la persona: es lógico suponer que una persona sedentaria no tiene los mismos requerimientos de agua que alguien que hace ejercicios físicos o cuyo trabajo implica actividades de este tipo; la sudoración es mayor en esta última.

No obstante, según los expertos, el consumo promedio de agua al día ronda los 3,4 litros, con un mínimo de 2,1 litros y un máximo de 5,0 litros por día.

Entre las condiciones de esta agua se demanda que sea natural, inodora, incolora y potable.

  1. La actitud ante la vida y las circunstancias que ella plantea ha de ser siempre positiva. Dejarnos vencer por las adversidades es entregarnos sin luchar.

Para una buena salud es importante expresarnos de manera positiva; debemos aprender a tomar las cosas siempre por el lado más agradable, pensando siempre de manera sana, objetiva y constructiva.

  1. Comer bien, balanceado y sano es seguir una dieta en la que la ingesta combine alimentos de los tres grupos (glúcidos, lípidos y prótidos), en cantidades correctas y con el porcentaje apropiado de calorías necesarias según cada individuo.

En todo caso, VitaVeg aporta nutrientes que pueden compensar el déficit de éstos en la ingesta diaria.

Su fórmula extra fuerte es un conjunto de todas las vitaminas y minerales requeridos para el correcto funcionamiento del organismo, evitando enfermedades y mejorando la respuesta inmune.

  1. Dedicar algo de tiempo a la actividad física: entre veinte y treinta minutos tres veces a la semana bastan para lograr mantener el cuerpo en forma y saludable.
  2. Para mantener la buena salud, también es necesario un buen descanso, en el que se produzca reposo y tranquilidad. Ello puede ser entre la jornada laboral y al final de la misma.

La idea es reponer energías de manera integral: físicas, mentales, espirituales. El sueño por las noches, debe ser realmente reparador y de no menos de ocho horas.

  1. Conservar siempre el autocontrol, lo que quiere decir el dominio de nuestras emociones y tener suficiente fuerza de voluntad que nos aleje de lo dañino y nocivo.
  2. Que siempre el desayuno sea más abundante que la cena: lograremos más de nuestro organismo si imprimimos a la primera comida del día toda la importancia que reviste. Además, podemos sumarle a este desayuno VitaVeg, como suplemento alimenticio.
  3. Finalmente, hay que pensar siempre que podemos ser felices si nos disponemos a serlo. Para ello es relevante el concurso de todos los valores positivos de nuestro entorno.

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