comparacion entre sistema oseo en buen estado y mal estado, Osteoporosis, huesos de las extremidades superiores - representación 3d

Breve análisis de enfermedades de los huesos más frecuentes

Breve análisis de enfermedades de los huesos más frecuentes

Última actualización: 23-04-2019. Equipo Nutricioni

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Y es que hemos tratado que en estas líneas podamos hacer un breve estudio de las enfermedades de los huesos que mayormente afectan a la población en la actualidad, e intentar dar de una manera u otra la principal información de cada una de ellas.

Al hablar de estas enfermedades no solo nos tenemos que referir a los trastornos que ocurren en el cuerpo de estos órganos de sostén, también debemos englobar la serie de dolencias que ocurren en todo el aparato musculoesquelético.

Los huesos, junto con las articulaciones y músculos, están estrechamente ligados para poder realizar las acciones de movilización y palanca que hacen que el ser humano se mueva y de desplace.

Es por eso que las afecciones que se presentan en cada uno de ellos lesionan la totalidad de sus componentes y de sus funciones.

Las enfermedades de los huesos están relacionadas inexorablemente al deterioro por los años, al exceso de uso o al mal uso de las estructuras, a una equivocada o deficiente alimentación; y, por supuesto, a las afecciones congénitas que puedan darse en ellos.

Muchos de estos padecimientos son asintomáticos aunque otros producen evidentes daños como los de la osteoporosis y las deformaciones post traumatismos, por eso es importante conocerlas y detectarlas a tiempo.

También es imprescindible tenerlas presentes ya que existen recursos actualmente disponibles para todos, que nos pueden ayudar a prevenir que estas afecciones adquiridas ocurran o retrasar los daños por los años o por la edad.

Tenemos preparados elaborados con elementos naturales que están a la disposición en los mercados, que ayudan a que se mantengan estas estructuras en el más optimo estado y que ofrecen los nutrientes necesarios para prevenir los daños.

Ejemplo de ellos está el Articagos que contiene muchas vitaminas, minerales y fitoquímicos que están en plantas como la Yucca y la Garra del Diablo, que actúan como antioxidantes protectores de daños y regeneradores de esos tejidos.

Estos, entre muchos otros componentes y productos que vamos a nombrar en estas cortas líneas.

Cómo se dan estas patologías

Como dejamos entrever, estas afecciones del sistema musculoesquelético tienen causales que van desde las alteraciones genéticas hasta las adquiridas, dependiendo de las actividades que hacemos rutinariamente.

Las alteraciones genéticas pueden ocasionar que el crecimiento óseo se detenga o se dé en forma irregular, como en la osteogénesis imperfecta o en la osteopetrosis.

Pero también pueden predisponer a la mala absorción de nutrientes generando las tan peligrosas osteopenias y osteoporosis.

Los trastornos crónicos degenerativos impiden que la reabsorción del calcio se dé en forma adecuada.

Y además, muchas de estas afecciones prolongadas o crónicas, como los problemas del azúcar o la diabetes, la obesidad y las hiperuricemias, predisponen a trastornos cardiovasculares que impiden la adecuada oxigenación y nutrición de los órganos musculoesqueléticos.

Caemos entonces a los factores nutricionales donde por diversas razones como una mala alimentación, los problemas emocionales y los mismos trastornos de la nutrición impiden que nutrientes tan necesarios como el calcio, la vitamina D y el fósforo se absorban.

Una deficitaria administración de estos elementos produce patologías como la osteomalacia que es la típica afección por falta de vitamina D, entre otras.

En nuestro organismo el mantenimiento de la salud ósea está íntimamente ligado a la actividad hormonal, eso hace que problemas como los de la hormona paratiroidea aumenten los riesgos de fractura y de debilidad ósea.

En general, cualquier trastorno hormonal relacionado con las hormonas sexuales traen consecuencias de déficits óseos que todos conocemos.

También, el mismo consumo de medicamentos en forma frecuente, como es el caso del consumo de corticoesteroides en los problemas de inmunidad alterada, son causantes de afecciones óseas importantes.

Aunque la mayoría de los problemas óseos resultan asintomáticos, sobre todo al inicio, hay que estar pendientes de algunas señales que nos dejan entrever que pudieran existir afecciones serias que tratar y acudir inmediatamente al médico.

Síntomas como molestias o dolores a los movimientos que calman con el reposo; dolores con los cambios de temperatura o la humedad; deformidades en dedos y columna que progresan lentamente; y también contracciones musculares espontáneas.

Todas ellas pueden estar hablando de daños óseos o de otras estructuras relacionadas.

Ilustración de como son los huesos normales y como son con osteoporosis

Las enfermedades óseas más frecuentes

Vamos a hacer un breve recorrido por las enfermedades más frecuentes o de las que más se habla en la red; pero antes, es necesario aclarar cierta información referente a ellas.

Es necesario entender que en nuestro organismo los huesos están en una constante dinámica de producción del tejido, por lo que todo el tiempo están en período de destrucción y reconstrucción facilitando así el crecimiento y la reparación de esos órganos.

Esta dinámica se va alterando a medida en que vamos creciendo, así que en los jóvenes el proceso de construcción es mayor al de destrucción.

Y en la etapa adulta de la vida la destrucción se impone a la construcción, por eso es necesario mantener nutrientes adecuados y tener una mayor vigilancia de la salud de nuestros huesos, músculos y articulaciones al final de  nuestra vida.

Vemos que conjuntamente con cualquier alteración sistémica del organismo, la falta de nutrientes adecuados a la edad de la persona para mantener fuertes y sanos los órganos musculoesqueléticos son los que terminan ocasionando los daños en esas estructuras.

Si a esto le agregamos hábitos como el consumo de alcohol, tabaco, baja actividad física, el consumo indebido o prolongado de algunos medicamentos y por supuesto, los antecedentes familiares, la propensión al daño es mucho mayor.

Osteoporosis:

Conocida como una de las más frecuentes enfermedades de los huesos, la osteoporosis puede llegar a afectar hasta al 20% de los adultos mayores de 50 años en el mundo.

Sus características son una baja densidad de la masa del hueso, lo que los hace frágiles y propensos a las fracturas debidas a lesiones o movimientos relativamente leves, hasta llegar a las fracturas espontáneas.

Esta enfermedad esquelética transforma al hueso en una masa porosa y es debida a cambios metabólicos y hormonales que impiden la adecuada reabsorción a sus tejidos de minerales como el calcio, entre otros.

Conjuntamente con los cambios hormonales, se ve aumentada por el consumo de tabaco, alcohol, enfermedades endocrinas, insuficiencia hepática y renal.

Hábitos saludables y una alimentación rica en vitamina D, minerales y vegetales con precursores hormonales ayudan a retrasar esta afección.

Neoplasias que debilitan

Además de correción de la dieta y de hábitos negativos en enfermedades que afectan la fortaleza de los huesos, es necesario que tomemos suplementos alimenticios naturales que repongan los nutrientes que no podemos ofrecer con las comidas.

Muchos de ellos son recetados incluso por el médico, y otros, también muy efectivos, los conseguimos en el mercado.

Un ejemplo muy bien pensado para su elaboración es el Articagos, que combina muchos elementos naturales para fortalecer las estructuras óseas, musculares y articulares.

Enfermedad de Paget:

La llamada osteítis deformante que hace que algunos huesos crezcan en forma anormal, es decir, demasiado grandes y débiles con propensión a las fracturas.

Aunque su causa es desconocida, se cree que pudiera ser un efecto de infección viral o la propensión familiar de tipo genética a padecerla.

Afectando sólo algunos huesos, más no a todo el esqueleto; esta patología es más frecuente en hombres que en mujeres y en personas mayores.

Es llamada deformante pues ante la pérdida ósea progresiva el organismo intenta en forma acelerada reponer las pérdidas de tejido creando anormalidades como crecimiento acelerado y deformidades, con huesos débiles de fácil fracturación.

El dolor y la debilidad del hueso son las características de esta patología.

Tumores Óseos:

El cáncer de huesos es una de las más peligrosas patologías óseas a las que nos podemos enfrentar.

Y aunque aquí nos referimos a tumores benignos y malignos en general, son las neoplasias malignas las que nos afectan en forma crítica en cuanto al daño global que producen y al tratamiento a elegir o a aplicar.

Son primarios cuando nacen o se desarrollan directamente en el hueso y metastásicos cuando provenientes de algún primario como el cáncer de mama o el de próstata, se instala en alguna zona ósea.

De ellos el más común es el osteosarcoma y en niños el sarcoma de Ewing, y metastásicos los que provienen de el tumor de Wilms y el neuroblastoma.

Estos tumores no solo debilitan al hueso, también producen sintomatologías muy dolorosas y generales como pérdida de peso, desnutrición, deterioro del estado general y debilidad o fatiga marcada.

bursitis brazo union de huesos, Ilustración vectorial de la bursitis de la articulación del codo.

Unas patologías articulares llamadas reumatismo

El llamado reumatismo, sobre todo por la gente de edad que mucho utiliza este término, se refiere a una serie de patologías que afectan las articulaciones y donde la sintomatología incluye el dolor y la inflamación articular.

Tomando en cuenta que estas zonas o articulaciones son parte del sistema musculoesquelético y que ellas están clasificadas dentro de las enfermedades de los huesos, vamos a hacer un recorrido por ellas dado la frecuencia  con la que se dan.

El reumatismo engloba tres grandes grupos  de trastornos articulares, las ocasionadas por problemas degenerativos, las infecciones articulares y las ocasionadas por problemas metabólicos o por alimentación insuficiente o inadecuada.

Estas afecciones afectan no solo a las articulaciones, también a los músculos y los huesos.  Podemos decir que son tres las más comunes:

Artrosis:

Una patología de los huesos, específicamente de las articulaciones, que es muy común y que consiste en el desgaste de los cartílagos, que hace que la motilidad de la articulación sea difícil y dolorosa.

Esto significa que sin los cartílagos no hay amortiguación y las carillas óseas se rozan produciendo dolor y deformidad.

Artritis Reumatoidea:

Originada por un trastorno del sistema inmune que comienza a atacar las propias células y tejidos del organismo; y que se da a la tarea de inflamar y deformar las articulaciones de prácticamente todo el cuerpo.

Al evolucionar esta artropatía termina con la inamovilidad de la articulación y la deformidad de las partes que conforman esta zona.

La artritis reumatoidea afecta simétricamente las articulaciones de las manos y los pies, pero puede atacar cualquier articulación del organismo.

Sus síntomas son fuertes al despertar en la mañana y mejoran con los movimientos durante el día.

Artropatías:

Producidas sobre todo por trastornos metabólicos como la gota o la hiperuricemia, estas afecciones involucran el depósito de cristales como los de uratos, dañando los tejidos de la misma y ocasionando inflamación y dolor intenso con hipersensibilidad.

Si hay inflamación solo de la parte sinovial de la articulación la inflamación que se produce es llamada artritis; si estos cristales endurecen al cartílago limitando la movilidad, se le denomina artrosis.

Recursos naturales que aplacan los síntomas

Hasta aquí hemos visto como estas enfermedades de los huesos producen mucho dolor e inflamación, que a su vez originan una dificultad para los movimientos que resulta causa de una gran incapacidad para la persona que lo sufre.

Y aunque veremos otras afecciones más y además frecuentes, es bueno que hagamos un pequeño paréntesis para recordar que en la actualidad se cuentan con una serie de elementos naturales que nos ayudan a mitigar los síntomas que hasta ahora hemos descrito.

El uso de suplementos alimenticios o preparados naturales a base de plantas, vitaminas y minerales, es una opción que debemos tener en la actualidad, no solamente para mejorar la sintomatología sino también para ofrecer nutrientes que regeneren los tejidos dañados.

En el mercado, en tiendas naturistas y herbolarios conseguimos excelentes productos que combinan estos recursos y que son específicos para la salud y la regeneración de las articulaciones o de todos los órganos musculoesqueléticos.

Es el caso que hemos comentado por poner un ejemplo del Articagos, que combina muchas de las plantas que nombraremos aquí, con vitaminas y minerales para ayudar a una buena absorción de elementos del hueso y de las articulaciones.

Plantas como la Yucca y la Garra del Diablo son utilizadas bien sea individualmente o combinadas como tratamiento de los síntomas de las artropatías y los trastornos óseos con inflamación.

Ellas son excelentes antiinflamatorias y además nos ofrecen una gran cantidad de antioxidantes reparadores del tejido dañado.

Elementos como la Glucosamina, el Cartílago de Tiburón y el Sulfato de Crondointín son ampliamente conocidos por ayudar a regenerar los tejidos cartilaginosos del cuerpo, especialmente los articulares.

Incluso el mismo Cartílago de Tiburón nos brinda beneficios antiinflamatorios que ayudan a mejorar la calidad de vida de estos pacientes.

Otras plantas muy utilizadas también para solventar los síntomas sobre todo de inflamación y de dolor son la Uña de Gato, la Ortiga, el Té Verde y la Manzanilla, y algunos vegetales que usamos como especias en la comida, el Jengibre y la Cúrcuma.

Otras enfermedades de los huesos más…

Otras patologías que generalmente no son tan conocidas al menos para la población en general, se hace necesario conocerlas ya que afectan el desarrollo de los huesos y ocasionan problemas como fragilidad y fractura de los mismos.

De todas maneras es bueno aclarar que tanto las patologías que hasta ahora hemos comentado como las siguientes, son siempre diagnosticadas y tratadas por el médico, por eso nuestras recomendaciones siempre llevarán a que se consulte siempre.

Osteogénesis Imperfecta:

Estas patologías, pues son varias las que llamamos osteogénesis imperfectas o las OI; son alteraciones del material genético de la persona, es decir, mutaciones que generalmente interfieren con la producción de colágeno en el organismo.

Como se sabe, esta proteína, el colágeno, es la que estructura todos los órganos del cuerpo, y por lo tanto, es parte primordial de los huesos.

Cuando se da el problema de imposibilidad de utilización de esta proteína por los huesos o que ella no está produciéndose en forma adecuada o funcional, el resultado será unos huesos débiles.

Pueden ser de extrema fragilidad, con deformidad y es muy probable que terminen fracturados, incluso espontáneamente.

Osteomalacia:

Esta afección está directamente relacionada con el metabolismo de la vitamina D, la cual es la encargada de permitir la entrada de calcio en los huesos, amén de otras funciones que realiza en el sistema inmunitario y en el nervioso.

El déficit de vitamina D ocasiona una desmineralización de estos duros órganos afectando principalmente articulaciones o los componentes de la cadera, pelvis y miembros inferiores.

Cuando ésto ocurre los huesos se tornan frágiles y pueden fracturarse espontáneamente.

La falta de vitamina D puede ser por falta de exposición solar, así como déficit de ella en la dieta por un trastorno de la absorción intestinal de la misma.

Igualmente cuando hay daño hepático o renal, que son los órganos que transforman a la vitamina D en activa en el organismo.

O cuando existe ingesta de medicación que altera la absorción de esta vitamina a nivel digestivo o bien altera la conversión de ella en su forma activa.

Tumores cerebrales y trastornos renales

Muchas de las enfermedades de los huesos se deben a consecuencia de otras patologías crónicas que impiden el funcionamiento de órganos tan importantes como los riñones y el hígado.

Igualmente lesiones del tejido nervioso como algunas tumoraciones en el cerebro que desencadenan trastornos hormonales importantes como por ejemplo los que vemos en las afecciones de la pituitaria.

Acromegalia:

Esta es la patología que se da por un exceso de producción de hormona del crecimiento de la glándula pituitaria.

Esta glándula está asentada en el cerebro y en situaciones de crecimiento tumoral puede hacer que se excrete esta hormona del crecimiento en cantidades anormales, lo cual origina un desarrollo excesivo e irregular de ciertos huesos de la cara, manos y pies.

La causa más frecuente de esta hipersecreción hormonal es un tumor, pero puede deberse a otros factores anormales de la glándula.

El crecimiento de los huesos largos es mayor y hasta irregular, y en niños se conoce con el nombre de gigantismo; aunque más frecuentemente afecta a personas de mediana edad.

Esta patología suele acompañarse de fatiga y debilidad muscular.

Osteodistrofia Renal:

Cuando ocurre una insuficiencia renal crónica, la disfunción de los riñones trae como consecuencia una serie de problemas metabólicos que implican la remineralización y el metabolismo óseo.

Muchos factores que incluyen las alteraciones de los niveles de minerales por una mala excreción renal, como son la baja cantidad de calcio disponible y la concentración de fosfatos.

También una situación de mal funcionamiento de las glándulas paratiroides que se encargan del metabolismo de calcio en el organismo.

Y agregada está la imposibilidad que presenta el riñón de cambiar la forma de vitamina D en activa, el calcitriol, que desencadena aún menos disponibilidad de calcio para los huesos.

Unas últimas enfermedades óseas a considerar

Por último, unas enfermedades de los huesos frecuentes son las infecciones, que se contraen de diversas formas y que generalmente son bacterianas; y otras menos frecuentes pero igualmente peligrosas.

Osteomielitis:

Se denomina así a la infección del hueso ocasionada generalmente por agentes bacterianos, de los cuales destacan la bacteria Staphylococcus aureus.

El hueso puede infectarse directamente de heridas o lesiones por traumatismos, postoperatorias;  pero igualmente pueden estas bacterias viajar vía sanguínea e instalarse en los huesos.

Enfermedad de Perthes:

Esta enfermedad de la que poco se sabe de su causa o mecanismo exacto de producción, consiste en la destrucción y muerte de parte del hueso fémur, generalmente la cabeza, por falta de flujo sanguíneo.

Afectando puntualmente una sola cadera u ocasionalmente ambas.

El suministro de sangre se reanuda meses después y hasta en años, formando nuevas células óseas que a la larga reemplazan al hueso muerto.

Nuestras consideraciones finales en relación a estas enfermedades de los huesos deben ir dirigidas a que todos sepamos que cualquier síntoma persistente, dolor articular o alguna lesión ósea, deba ser inmediatamente atendida por el médico.

Los hábitos muchas veces pueden hacer que estas patologías no se den o que al menos, el organismo esté lo suficientemente fuerte como para que el daño sea menor.

Que esto se logra mediante una buena alimentación, una vida activa y además enfocada a buscar el equilibrio positivo, la tranquilidad y el desarrollo cognitivo.

La dieta que es tan importante hay que irla adaptando para aportar los elementos necesarios para que exista crecimiento y regeneración de cartílagos, huesos y músculos.

El uso de suplementos de la dieta que aporten lo que con nuestras comidas no podemos ofrecer en cantidades adecuadas.

Ya vimos como el Articagos que es solo uno de los tantos productos excelentes del mercado, puede combinar muchos factores naturales para garantizar una creación ósea y cartilaginosa fuerte y sana.

Recordemos que muchas de estas afecciones  óseas se pueden prevenir, sobre todo las degenerativas, y esto lo han divulgado hasta organizaciones de salud tan importantes como la American Cancer Society y la misma Organización Mundial de la Salud.

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