Ilustración anatomica de las articulaciones en tobillo y rodilla

Articulación de la rodilla: perfección de tu organismo

Articulación de la rodilla: perfección de tu organismo

Última actualización: 12-02-2019. Equipo Nutricioni

Nuestro cuerpo está asombrosamente diseñado para soportar una carga corporal que va a depender de nuestra estatura y complexión.

Esta carga, o peso corporal, descansa enteramente en nuestras piernas y, específicamente, en las rodillas.

Esta porción de hueso manejará cargas sin importar cómo se originen: si por sobrepeso, por obesidad o por demasiado ejercicio. Todos estos excesos tienen impacto sobre su articulación, entonces es necesario conocer más sobre ella.

La rodilla es la articulación principal de nuestros miembros inferiores y está formada por la unión de dos grandes huesos: el fémur y la tibia.

En la parte frontal e inferior del fémur se encuentra un pequeño hueso llamado rótula.

La unión armónica de éstos permite que nos podamos mover, caminar y correr. Además de movimientos de flexión y extensión.

La rodilla se mantiene estable gracias a la cápsula articular que la rodea y los ligamentos. Junto a ellos y rodeándolos van los músculos, los cuales permiten que la pierna se mueva.

En este segmento, la principal estructura la forman el fémur y la tibia, y la rótula hace las veces de una polea, que permite que los tendones y los músculos se conecten.

Hay unos ligamentos muy fuertes que evitan que la rodilla sufra daños tanto en su parte interna como externa.

Este articulación cuando está saludable permite mantener al cuerpo su postura correcta. Pero para eso es imprescindible mantener el peso ideal y una actividad física regular.

Tiene una estructura bastante especializada y es la unión más grande que existe entre dos huesos del cuerpo humano.

Hombre se toca la rodilla en medio de la carretera

¿Cómo funciona?

La rodilla es una de las articulaciones que más se degenera con el paso del tiempo y los excesos en la práctica de algún deporte.

En este sentido es conveniente conocer su mecanismo y funcionamiento para prevenir potenciales daños.

El fémur, la tibia y la rótula tienen las siguientes características:

Fémur: Es un hueso que está en la zona del muslo y transmite el peso a la tibia. Es el hueso más largo del cuerpo y el que tiene más volumen, a la vez que soporta todo el tren superior.

Tibia: Permite que la rodilla se conecte con el tobillo y que se produzca la flexión.

Rótula o patela: Este es un hueso de forma redondeada que se ubica en la parte frontal de la rodilla y actúa como protección de los ligamentos y otras estructuras.

Su anatomía es bastante estudiada porque básicamente está compuesta de tres huesos (como ya se ha expuesto).

Dos de ellos, tibia y fémur, soportan prácticamente todo el peso del cuerpo. La rótula sirve de base de apoyo para los tendones.

El contacto entre un hueso y otro está cubierto por un cartílago y, a su vez, todo esto está envuelto en una cápsula articular, formando un conjunto cerrado.

La cápsula articular está cubierta de la membrana sinovial que se encarga de segregar el líquido sinovial, que le sirve de lubricación y especie de escudo.

Cuando hay un aumento del líquido sinovial, bien sea por un traumatismo o accidente, produce una presión molesta en esa zona que es el conocido derrame.

Anatomía de la rodilla

La rodilla realmente tiene tres articulaciones en vez de una:

  • Dos entre el fémur y la tibia
  • Una entre el fémur y la rótula

Entonces pasamos a describir cada uno de estos huesos:

El fémur. Va desde las caderas hasta las rodillas y tiene una forma oblicua en dirección hacia adentro, esto porque la distancia entre caderas es mayor que entre las rodillas.

Este ‘acercamiento’ se ve compensado por la separación de las tibias, por eso la rodilla adquiere una forma ‘hacia afuera’.

Es el hueso más largo del cuerpo y por sí mismo forma el esqueleto del muslo. En la parte superior se conecta con la cadera y está dividido así:

  • Cabeza
  • Cuello
  • Trocánter mayor
  • Trocánter menor

La parte superior sigue la forma del fémur donde van insertados los músculos del muslo y son como el eje de transmisión que conecta el tronco con la rodilla.

Finaliza en la parte inferior donde, junto a la tibia, se forma la articulación principal de la rodilla.

La rótula. Es un hueso con forma redondeada, más bien ovalada que, en su lado inferior, se proyecta hacia abajo. Tiene dos partes:

  • La anterior que es convexa, es la que hace las veces de polea para los tendones.
  • La posterior. Esta cara mira hacia el interior de la articulación en dos lados, interno y externo.

La tibia. Es el que le da forma al esqueleto de la pierna junto con el peroné. Por su robustez es el que lleva la mayor parte del peso del cuerpo y proyecta fuerza desde la rodilla hasta el tobillo.

La tibia, junto con el peroné, forman una articulación en la parte de arriba de carácter fijo, porque el único movimiento que puede realizar es de deslizamiento.

Tejidos blandos

La articulación de la rodilla se diferencia en muchas cosas del resto de las articulaciones del cuerpo. Una de ellas es que, morfológicamente la forma una combinación de dos articulaciones más:

La femororrotuliana: En ésta, la articulación se da por deslizamiento de los huesos. Protege la parte frontal de la articulación de la rodilla y simultáneamente permite la elevación del músculo cuadríceps.

Fortalece su poder de tracción ya que el ángulo en el que se encuentra facilita esto.

La femorotibial: Se divide en dos cámaras, la superior o proximal y la inferior o distal.

La superior permite que la pierna flexione y se extienda; la segunda, los movimientos de rotación.

El fémur tiene dos prominencias de forma redondeada o cóndilos que se mueven con libertad sobre la tibia, por eso se dice que esta articulacíón es bicolíndea.

Este movimiento lo hacen sobre una superficie aplanada y no están unidos por ningún otro hueso, solo por ligamentos.

Los tejidos blandos que se pueden identificar son:

  • La cápsula articular: Recubre la articulación de la rodilla y la cierra totalmente. Por dentro, se une a los cuernos de los meniscos, y se conecta con la tibia por medio de los ligamentos coronarios.
  • Membrana sinovial: Es el fino recubrimiento de la cápsula articular; va desde el fémur hasta donde se unen los meniscos.
  • Las bursas: son especies de sacos repletos de líquido y amortiguan la unión entre el hueso y el tendón. Se distinguen cuatro: la superficial, la profunda, la tibiofemoral y la prepatelar.
  • Los retináculos: Son dos, el medial y el lateral, y sirven de conectores a la tibia, rótula, los meniscos, y el fémur.
  • Los meniscos: Son dos cartílagos fibrosos que conectan a la tibia con el fémur. Su consistencia es elástica.
  • Los ligamentos: Le proveen estabilidad a la rodilla y la protegen de movimientos extremos.

Esto nos da una idea de lo complejo y asombroso que es el mecanismo de la rodilla, suficiente para mirarla de ahora en adelante de manera más consciente y cuidar más de ella. Protégela con Articagos que te previene de problemas articulares y dolores.

Ilustración de placas presentando daños en rodilla

El temido dolor de rodilla

Esta es una dolencia que afecta a personas de cualquier edad; la puede provocar una lesión, un desgarro o la rotura de un ligamento.

La gota, la artritis y algunas infecciones también pueden provocar dolor en las rodillas.

Algunos dolores tratados de forma casera pueden remitir; otras formas de cuidado como la inmovilización o la fisioterapia ayudan mucho. En casos más severos, lo más idóneo es una cirugía.

Los síntomas que vienen asociados al dolor en la rodilla son:

  • Rigidez e inflamación
  • Enrojecimiento
  • Inestabilidad al estar de pie y debilidad
  • Crujidos
  • Sobreesfuerzo para enderezar la rodilla por completo

En este sentido existen varias lesiones de rodilla, los cuales pueden dañar a cualquiera de los ligamentos, tendones o bolsas sinoviales.

  • Lesión del ligamento cruzado anterior: No es más que el desgarro de uno de los ligamentos que sirven de conexión entre la tibia y el fémur. Este tipo de lesión se da mucho entre los basquetbolistas y futbolistas y otras especialidades donde se produzcan cambios bruscos de dirección.
  • Fracturas: Los huesos que forman la rodilla pueden romperse durante una caída o un accidente de auto. Aquellos que sufren de osteoporosis, con solo pisar en falso, pueden romperse la rodilla.
  • Desgarro de los meniscos: Son una especie de goma que sirve de amortiguador entre la tibia y el fémur. Si llevas peso y giras la rodilla de manera repentina te puedes dañar los meniscos.
  • Bursitis: Es la inflamación de las bolsas sinoviales producida por alguna lesión.
  • Tendinitis: Es la inflamación de los tendones; los ciclistas, atletas de pista, los trotones o quienes practican salto tienen mucho riesgo de sufrir tendinitis rotuliana. Estos tendones conectan al músculo cuádriceps con la tibia.

Alivia todas estas dolencias con Articagos que te brinda una excelente protección osteoarticular, para que disfrutes de una vida plena,libre de dolores en tu rodilla y otras articulaciones.

¿Qué la puede lesionar?

Existen algunos factores que aumentan el riesgo de una lesión en la rodilla:

El exceso de peso: La obesidad supone un sobreesfuerzo de las articulaciones de la rodilla aún en actividades cotidianas como subir o bajar escaleras o simplemente caminar.

El sobrepeso puede producir la ruptura del cartílago articular acelerando la probabilidad de sufrir de artrosis.

Falta de fuerza en los músculos: Esta condición aunada a la falta de flexibilidad es una de las principales causas de lesiones. Los músculos tensos o muy débiles no brindan suficiente soporte, porque no pueden absorber toda la presión que recae sobre la articulación.

Ciertos deportes: Algunas especialidades deportivas demandan más exigencia a las rodillas que otras. El esquí, el atletismo o el basquetbol ejercen mucho impacto sobre ellas.

Lesiones anteriores: Si alguna vez te lastimaste la rodilla te hace más propenso a que te la vuelvas a lastimar.

Todas las lesiones de rodilla no revisten gravedad; pero hay algunas como la artrosis que puede producir dolor y más daño si no se les trata a tiempo.

Una lesión, por muy pequeña e insignificante que parezca se puede agravar en el futuro, entonces es mejor prestarle atención. Ayúdate con Articagos que te ayuda a reparar tejidos dañados.

A veces no se puede prevenir un dolor de rodilla pero estos consejos te pueden ayudar en la prevención de lesiones:

Mantente en tu peso ideal: Esta es una de las mejores sugerencias que puedes tomar.

Cada kilo que aumentas supone más presión para las articulaciones, lo que eleva la probabilidad de lesiones y de sufrir artrosis.

No hagas deportes a la ligera: Antes de practicar cualquier especialidad tómate tu tiempo para ‘calentar’ y poner tus músculos en forma.

Deja que tu entrenador te asesore para que uses la técnica adecuada y tus movimientos estén ‘fríamente calculados’.

Esto pasa por dominar la técnica del deporte que practiques. Que todos los movimiento sean los correspondientes y correctos. Pídele a un profesional que te ayude.

Mantente flexible: Haz ejercicios para fortalecer los cuádriceps. Estira bien los músculos, ya que la tensión te hace proclive a lesiones.

Los ejercicios de flexibilidad en tus entrenamientos son lo ideal. Articagos contiene mejillón verde, que brinda elevados niveles de ácido hialurónico, componente del líquido sinovial, que mantiene las articulaciones lubricadas y protege al cartílago del desgaste.

Alivia el dolor de rodilla naturalmente

Estas lesiones requieren cirugía:

  • Lesiones en prácticas deportivas: se curan con cirugía artroscópica
  • Fracturas y dislocaciones.
  • Osteoartritis y artrosis.
  • Ratón articular.
  • Tumores óseos.

problemas de articulacion en la rodilla, Película radiografía de la articulación de la rodilla con artritis (gota, artritis reumatoide, artritis séptica, rodilla con osteoartritis) y área en blanco en el lado izquierdo

Estas lesiones no la requieren:

  • Golpes: directos o indirectos
  • Artritis: Puede ser causada por posiciones incorrectas, desgaste natural o infecciones.
  • Tendinitis: Inflamación del tendón causada por usar el zapato inadecuado o la repetición de movimientos equivocados.
  • Esguince: Es cuando un ligamento se estira excesivamente ya sea por un golpe o caída. Se cura inmovilizando la zona.
  • Bursitis: Por ser una inflamación requiere tratamiento antiinflamatorio, aplicar vendajes y, reposo.

Si estando en casa sufres de dolor en la rodilla hay algunas maneras de aliviarlo:

  • Usa compresas frías: Ideal para desgarros y esguinces leves. Coloca una compresa fría por 30 minutos para bajar la inflamación, dos o tres veces diarias. Si en vez de compresas usas una bolsa de hielo puedes envolverla en un paño y así no hará contacto con la piel. Mejor hacerlo durante las primeras 48 horas luego de producida la lesión.
  • Compresas calientes: Te ayuda a aliviar el dolor y la rigidez producida por la artritis. Si usas manta eléctrica que sea a una temperatura baja a media. Si es una compresa caliente ponla en la zona adolorida durante unos 15 minutos, varias veces en el día.
  • Combina el frío y el calor: Alterna compresas frías y calientes por períodos de 15 minutos para aliviar el dolor y reactivarla irrigación sanguínea.
  • Realiza estiramientos: Hay muy buenas opciones, solo debes asesorarte cuál te conviene más. Tienes el tai-chi y el yoga.
  • La acupuntura: Es la inserción de agujas en ciertas zonas del cuerpo para restablecer el bienestar del paciente en la zona afectada.

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