Hierbas medicinales en pared de madera

Aprendamos sobre las plantas medicinales y su uso

Aprendamos sobre las plantas medicinales y su uso

Última actualización: 01-02-2019 por Editor Fanny.

El uso medicinal de las plantas es tan antiguo como la misma humanidad, que desde sus inicios mantuvo un estrecho vínculo con la naturaleza, no sólo para la provisión de alimentos, sino para la búsqueda de curación.

El conocimiento de las propiedades de las plantas se construyó paso a paso gracias a afortunadas (o tal vez no tanto) casualidades, en que las personas impulsadas por la curiosidad y la necesidad ingerían las plantas que tenían a su alcance.

Manos tocando las plantas sembrada de soya

Las experiencias surgidas de estos incidentes azarosos pasó a formar parte de la sabiduría humana, que ha sido compartida generación tras generación, ampliada cada vez más por nuevos descubrimientos.

Prueba de ello es que se han encontrado plantas de uso medicinal en restos arqueológicos en Irak, en sitios que fueron habitados por los neandertales.

Ello sugiere que hace ya 60.000 años atrás, las personas ya conocían los beneficios medicinales de las plantas.

Todas las grandes civilizaciones de la antigüedad nos han dejado el legado de su sabiduría medicinal: la India y la tradición ayurvédica que datan de hace 10.000 años atrás, los sumerios y los antiguos egipcios.

Paralelamente, los pobladores de la América precolombina ya hacía uso de plantas como la coca, el cacao, la sábila, la vainilla y muchas más.

Todas estas propiedades tradicionalmente atribuidas a las plantas, están siendo analizadas hoy en día a la luz de los conocimientos científicos.

En más de una ocasión los científicos se han sorprendido a corroborar que muchas de estas propiedades son ciertas. No obstante, es un campo en el que aún queda mucho por hacer.

Vigencia de las plantas medicinales

El uso de plantas con fines medicinales o fitoterapia, no ha perdido su vigencia por la aparición de los medicamentos sintéticos. Antes bien, ha servido de base para el desarrollo de muchos de ellos como la aspirina por ejemplo.

Millones de personas en países del tercer mundo aún confían su salud a preparados de origen vegetal y son cada vez más personas en los países desarrollados que ponen su atención estos compuestos.

Las razones para ello son diversas: menos efectos secundarios, conciencia ecológica, costos más bajos, múltiples efectos curativos que se van descubriendo, la idealización de que los productos naturales son más sanos y más.

Lo cierto es que los principios activos de las plantas son efectivos, y sí pueden tener efectos secundarios e interacciones. Hay plantas tóxicas y compuestos vegetales que son venenos potentes.

Y hay muchos beneficios para la salud aún por descubrir, gracias a la aplicación del método científico, mediante estudios rigurosos en los cuales se pone a prueba la veracidad de las aseveraciones tradicionales.

Muchas ya han sido corroboradas, mientras que otras han quedado como parte del folclore. Lo que sí ha quedado claro es la necesidad de una preparación adecuada para aprovechar estos principios activos.

Tal como sucede con los fármacos de síntesis, hay que conocer las dosis necesarias para producir los efectos deseados, los niveles de toxicidad y la forma de administración más adecuada.

Hay principios activos que se absorben mejor si se los prepara de una cierta manera, por ejemplo en polvo, otros requieren procedimientos como destilación para crear preparaciones concentradas.

También es necesario considerar factores como la facilidad de la ingesta, la conservación del principio activo durante el mayor tiempo posible y además que sea agradable de tomar.

Los herbolarios de todo tiempo y lugar han hecho numerosas y pacientes pruebas y ese conocimiento ha quedado registrado en textos de ayer y de hoy.

¿Qué será más conveniente: infusión, tisana, decocción? Por ejemplo: ¿Cuál es la diferencia entre aceite esencial y tintura?

Veamos cómo aprovechar mejor las bondades de cada plantas disponiendo de los recursos que tengamos a la mano.

Preparaciones para uso interno: tisanas

Es una forma muy popular de aprovechar una planta o varias plantas. Para ello los vegetales se tratan con agua, ya que esta es el solvente universal y a ella a pasarán las sustancias activas.

Las tisanas son para uso inmediato, ya que son muy susceptibles de contaminación microbiana.

Suelen ingerirse, pero también se puede utilizar el líquido resultante para aplicarlo en compresas, lavados, lociones y colirios.

Ahora bien, importa la temperatura del agua y el procedimiento que se siga para obtener la solución que contenga el principio activo.

Posiblemente haya que desmenuzar o triturar los componentes vegetales y si se requiere un preparado cuidadosamente dosificado pues habrá que pesar los componentes vegetales y medir la cantidad de agua.

Infusión, se prepara por lo general con hojas y flores de la planta seleccionada.

Se colocan trituradas en un recipiente resistente al calor, dispersas o en un colador para infusiones; se vierte agua a punto de hervir, se tapa y en unos 5 minutos los principios activos habrán sido extraídos.

Las infusiones se toman casi siempre calientes y endulzadas con miel, aunque algunas son deliciosas y refrescantes si se toman frías o heladas.

Decocción: se coloca la planta en agua caliente y se lleva a ebullición durante unos 5 minutos, luego se espera entre 10 a 15 minutos, se cuela y se ingiere o se aplica según el caso.

Mediante la ebullición se pueden aprovechar los principios de las raíces, las cortezas y las semillas, que son más duras que las hojas y las flores usadas para infusión, mientras que no sean alterables por el calor.

Maceración: un método muy apropiado cuando los principios activos son sensibles al calor, o para eliminar sabores desagradables.

Las partes vegetales trituradas se dejan reposando en agua a temperatura ambiente durante el tiempo requerido para que la planta se vaya disolviendo en el agua.

Usualmente habrá que dejar la preparación en un lugar oscuro y fresco para que el tiempo haga su trabajo.

Tanto las partes más delicadas como las más duras son susceptibles de ser maceradas. Las primeras requerirán menos tiempo, como es lógico.

El líquido resultante se ingiere según la indicación o se procesa de nuevo con alguno de los métodos ya descritos, de ser necesario.

Más formas de preparación

Licuados y zumos: son formas muy simples de aprovechar plantas y vegetales frescos de inmediato, para lo cual se requiere un procesador de alimentos como una licuadora o un extractor de jugos.

Tinturas y extractos: las partes vegetales frescas o  previamente desecadas se colocan a macerar casi siempre en alcohol u otros líquidos orgánicos para consumo.

El tiempo necesario dependerá de la planta y el líquido resultante se toma diluido en agua según la prescripción  o se emplea en aplicaciones tópicas.

Una variante de este procedimiento emplea vino en vez de alcohol para consumo, en este caso se trata de un vino medicinal.

Extractos secos: previamente se maceran las partes vegetales en un solvente como agua o alcohol, para concentrar las sustancias activas.

Luego el solvente se evapora en su totalidad para obtener el extracto seco muy concentrado, el que se debe guardar cuidadosamente protegido de la humedad.

Polvos y cápsulas: el polvo se obtiene desecando las partes vegetales y luego triturando y moliendo finamente. Este procedimiento es ventajoso para todas las partes de la planta, sobre todo las raíces.

Otra ventaja es que se pueden dosificar con mayor exactitud y se pueden conservar por bastante tiempo si se guardan cuidadosamente.

Luego pueden usarse convenientemente, disolviendo en agua u otro medio, a través de una infusión, mezclado con miel o con aceite, tanto para uso interno como para uso externo.

Hierbas medicinales sobre morteros de ceramica

Con los polvos pueden prepararse cápsulas y comprimidos que son de fácil administración.

Jarabes: los polvos, los extractos secos y las tinturas pueden combinarse con miel o jarabe de sacarosa, en la concentración apropiada.

Tiene la ventaja de que el dulce disimula el sabor desagradable de ciertos preparados, haciendo más agradable la ingesta sobre todo a los niños.

Aliviáne es el suplemento a base de plantas medicinales para aliviar los dolores producidos por sobreesfuerzo y cansancio.

Aliviáne es una forma fácil de acceder a los beneficios de plantas que ayudan a aliviar los dolores musculares causados por esfuerzos inesperados. Por ejemplo cuando se retoma la actividad física luego de mucho tiempo.

Preparaciones para uso externo

Aceites esenciales: son sustancias o esencias aromáticas de base lipídica, que las plantas producen para protegerse.

Se extraen por diversos métodos: destilación, mediante solventes, microondas y más, siempre con equipos especiales.

Los aceites esenciales se encuentran en todas las partes de la planta en pequeñísima cantidad, por ese se requiere mucha cantidad de material vegetal para obtener apenas gotas de esencia.

Los aceites esenciales son muy volátiles, se evaporan con facilidad por lo que deben guardarse muy bien.

Cremas y pomadas: son preparaciones de aceites y grasas de origen vegetal casi siempre, combinadas mediante una emulsión unificadora, con los principios activos, en forma de aceites esenciales o soluciones de base acuosa.

Los aceites y la cera emulsificante se calientan en baño de maría hasta que la cera se disuelva, luego se dejan enfriar un poco y se combina con agua mezclando todo bien con una batidora, dejando reposar.

Alternar batidos con períodos de reposo, para formar una emulsión de buena consistencia. Luego se añaden los aceites esenciales y un conservante, se guarda en un frasco y se deja enfriar hasta adquirir la consistencia adecuada.

Las cremas y pomadas se aplican  directamente sobre la piel, y son muy versátiles, ya que van desde cremas de belleza hasta tratamientos para golpes y dolores, según los principios activos que se le añadan.

Ungüentos: también son preparados oleosos, por lo general a base de vaselina, que es una grasa mineral a la cual se le han añadido sustancias activas.

Pueden permanecer mucho tiempo formando una capa sobre la piel, que facilita la absorción.

Enemas e irrigaciones vaginales: los enemas se aplican para aliviar el estreñimiento, las hemorroides, las fisuras y las inflamaciones del intestino.

Las irrigaciones vaginales son efectivas para la vaginitis y se deben evitar durante el embarazo.

Para lesiones y achaques

Las plantas medicinales son muy efectivas para achaques tales como dolores musculares, articulares, cansancio, así como golpes, esguinces, lesiones y magulladuras.

Para lograr alivio, los principios activos de las plantas se pueden absorber a través de la piel.

Compresas y fomentos: apropiados para los dolores musculares y para las articulaciones, se debe impregnar un paño con una decocción, tintura, jugo o linimento, para aplicarla sobre la zona afectada.

Los fomentos se diferencian en que el líquido, usualmente una decocción, se aplica lo más caliente que se pueda soportar.

Emplastos y cataplasmas: se preparan a base de plantas machacadas que pueden haberse macerado previamente.

Se puede mezclar este preparado con harina, almidón o miel, para que adquiera una consistencia espesa y se adhiera a la zona afectada. Luego se cubre todo con una tela o gasa limpias y se deja actuar.

Por lo general se aplican tibias y en lugar de harinas es posible utilizar arcilla. Si se prefiere, se plancha la tela que cubrirá la zona, para que adquiera calor.

Para la cataplasma, las hierbas machacadas se mezclan con alcohol o con agua y se aplican sobre la zona afectada, con tal de que no tenga heridas abiertas.

En caso de heridas abiertas se debe tener cuidado de no aplicar sustancias irritantes.

Además de golpes y lesiones, las cataplasmas se utilizan también cuando hay afecciones pulmonares, sobre el pecho y la espalda, para eliminar forúnculos o sobre el vientre en caso de cólicos y dolores.

Linimentos: preparación ligera a base de alcohol o aceite y extractos medicinales destinada a ser aplicada sobre la zona afectada mediante masaje, muy indicados en caso de golpes, magulladuras y dolores por artritis o reumatismo.

Geles: son preparaciones con una consistencia intermedia entre líquido y crema con base acuosa, por lo que son más agradables de usar, sobre todo a quienes no les agrada la sensación pegajosa o de grasa en la piel.

La consistencia necesaria se la brindan sustancias como carboximetilcelulosa (CMC) o carbopol, para que el preparado adquiera la consistencias gelatinosa.

También se requiere un conservante para que el preparado dure más, de lo contrario sólo será útil unos pocos días. Por lo general son fáciles de aplicar y no manchan la ropa, aunque esto depende de las plantas seleccionadas.

Otros usos

Enjuagues bucales y gargarismos: se preparan a base de decocciones de las plantas seleccionadas, que una vez frías se les añade esencia de menta y bicarbonato.

La decocción también puede hacerse con una mezcla de agua y alcohol para consumo, que puede ser vodka por ejemplo. Una vez fría se añade esencia de menta.

Los gargarismos son muy útiles para aliviar las irritaciones, los dolores de garganta y otros padecimientos bucales. En cualquier caso hay que tener precaución de no tragar la solución.

Encurtidos y mermeladas: los encurtidos a base de vegetales como cebolla, zanahoria, repollo y frutos como la aceituna, se pueden conservar como encurtidos.

Los encurtidos son probióticos, contienen bacterias beneficiosas para la buena salud intestinal, por ello su consumo es muy recomendable para favorecer las buenas digestiones.

Las frutas se conservan maravillosamente en mermeladas, ya que el azúcar actúa como conservante.

Baños: los principios activos de las plantas penetran a través de la piel y son relajantes y efectivos para aliviar el dolor y el cansancio. Los baños pueden ser de inmersión total o parcial.

Vaporizaciones o vahos: se coloca una olla con agua hirviendo a la que se agregan plantas adecuadas, como por ejemplo eucalipto y menta, apropiadas para aliviar problemas respiratorios.

Se acerca la cara a la olla, cuidando de no quemarse por supuesto, tapándose con una toalla, para concentrar los vapores en el rostro y se aspira profundamente.

Este tratamiento es muy efectivo para aliviar la congestión nasal, la sinusitis, bajar la fiebre y aliviar los síntomas de la gripe, sin bien los vapores de eucalipto deben emplearse con precaución en pacientes asmáticos.

Si en vez de eucalipto coloca pétalos de flores es un tratamiento excelente para abrir los poros y limpiar el cutis, dejándolo libre de impurezas.

Colirios y gotas nasales: son preparados destinados a aliviar las irritaciones y el enrojecimiento de los ojos. Su uso y preparación es delicado y conviene asesorarse con el farmaceuta.

Las gotas nasales descongestionan y libran la nariz de mucosidades para facilitar la respiración. En este caso también conviene la asesoría farmacéutica sobre todo si el paciente es un niño.

Recomendaciones para un uso efectivo

Desde los comienzos del uso de las plantas, las personas se percataron de que debían conservarlas adecuadamente para usarlas cuando fueran necesarias.

Esto es importante porque las plantas por lo general se cosechan en determinadas épocas del año, lo cual hace preciso tener un sistema para conservarla.

También es posible que se trate de plantas que no se cultiven en la zona de residencia, o simplemente haya una emergencia que requiera tratamiento inmediato.

Tenga presente lo siguiente:

  • Las tisanas son preparaciones para consumo inmediato, en cambio los polvos, las tinturas, los aceites esenciales y las pomadas por ejemplo, son más duraderas.

Esto es así porque en los preparados a base de agua las bacterias proliferan más rápidamente.

  • El alcohol para preparados de uso externo puede ser alcohol desnaturalizado, el mismo que sirve para limpiar heridas. Estos preparados no deben ingerirse en ningún caso.
  • El alcohol para preparados bebibles puede ser ron, aguardiente, vodka o alcohol para consumo, que sea potable.
  • Los aceites esenciales rara vez se utilizan puros, siempre hay que diluirlos.
  • Las plantas hay que secarlas para evitar que se pudran, nunca directamente al sol ya que los rayos UV degradan los principios activos.

Esto se realiza a la sombra, en lugares frescos o en hornos.

  • Almacénelas en recipientes de cerámica o cartón, evitando el plástico y los metales y en lugares frescos y secos, indicando la fecha de recolección.

Con las plantas adecuadas se brinda alivio a innumerables dolencias, por ello el suplemento: Aliviáne es tan efectivo, ya que contiene extractos de garra del diablo, jengibre y sauce blanco.

Todas estas son plantas de reconocidos efectos calmantes del dolor, gracias a sus principios analgésicos y antiinflamatorios, recomendables para el dolor de espalda y de las articulaciones.

Lo mejor es que : Aliviáne está hecho a base de ingredientes naturales sin efectos secundarios. Nunca el alivio fue tan sencillo de lograr.

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