Ansiedad: conozca los síntomas físicos y psicológicos

Ansiedad: conozca los síntomas físicos y psicológicos

Última actualización: 24-01-2019. Equipo Nutricioni

La ansiedad es una reacción fisiológica que genera el cuerpo para protegerse, ayudándolo a sobrevivir ante lo que considera un riesgo. Los síntomas tanto físicos como psicológicos de la ansiedad pueden variar de una persona a otra.

Cuerpo y mente son indivisibles, están en constante conexión es por ello que algunos síntomas físicos pueden afectar el estado de ánimo. De igual manera, síntomas psicológicos puede generar dolencias físicas, esto les ocurre a aquellas personas que sufren de ansiedad.

Sin embargo, los síntomas tanto físicos como psicológicos de la ansiedad pueden variar de una persona a otra. Esto puede deberse entre otras cosas a sus antecedentes familiares o su vulnerabilidad, a ser más o menos afectado por la ansiedad.

Siendo que la ansiedad es una reacción fisiológica que genera el cuerpo para protegerse, ayudándolo a sobrevivir ante lo que considera un riesgo.

No obstante, los pensamientos de angustia que genera el estrés pueden confundir al cerebro, activando una alerta que sólo existe en la mente.

Y es allí cuando se presentan los síntomas tanto físicos como psicológicos por un estado de ansiedad mal fundamentado por un riesgo inexistente.

La persona con un ataque de ansiedad genera un estado psicológico alterado, manteniendo la sensación permanente de agobio y un temor extremo.

Esta situación le dificulta la toma de decisiones, generando gran inseguridad, baja autoestima, y muchas veces ganas de huir.

Ocasionándole serias consecuencias a nivel intelectual tales como dificultades de atención y concentración. Así como una constante preocupación y disposición a lo negativo.

Adicionalmente, la persona con ansiedad puede verse afectada a nivel social presentando serios problemas para relacionarse. Por lo general, prefieren estar solos porque el estar con otras personas les ocasiona irritabilidad.

Asimismo, tienen miedo a expresar sus opiniones o hacer valer sus derechos por temor al conflicto.

Determinar que la persona tiene ansiedad puede ser muy complejo, si sólo se toman en cuenta los síntomas físicos. Porque estos pueden ser causados por el estado de ánimo.

De allí que para obtener un diagnóstico efectivo sea necesaria la atención de un psicólogo junto a otros especialistas. Por lo que una vez determinada la patología, la ansiedad se puede controlar con el tratamiento adecuado.

El cual ayuda a la persona a aprender a entrenar la mente para que pueda identificar adecuadamente si existe una amenaza real o no.  

Ansiedad y trastorno de ansiedad

La sensación de ansiedad normalmente es una inquietud por una situación particular.

Siendo normal que las personas esten ansiosas ante una actividad estresante como un examen o una entrevista importante.

De igual manera, es normal tener ansiedad ante una preocupación real, como una enfermedad o una situación peligrosa.

Sin embargo, la ansiedad leve es beneficiosa y positiva, porque ayuda a desempeñarse de mejor manera al trabajar bajo presión.

Mientras que la ansiedad excesiva deriva en trastorno de ansiedad y suele relacionarse con otros problemas de salud mental como la depresión.

Por lo que un trastorno de ansiedad es aquel en que los síntomas son tan graves y frecuentes que interfieren con la vida cotidiana, considerándose crónico.

Existen varios tipos de trastornos de ansiedad, entre ellos están:

Las fobias. Consiste en un temor exagerado en relación a un peligro real. Cuando una fobia interfiere en la capacidad de llevar una vida normal, se considera un trastorno de ansiedad.

Trastornos de pánico. La persona experimenta repentinamente periodos de intenso temor, llamados ataques de pánico. Dichos ataques pueden llegar a presentarse con o sin razón aparente.

Trastorno obsesivo-compulsivo. La persona experimenta obsesiones o compulsiones frecuentemente causándole ansiedad. Los síntomas pueden variar de leves a graves.

Siendo las obsesiones ideas recurrentes que producen angustia o ansiedad. Mientras que las compulsiones son acciones o rituales que se consideran necesarios para contrarrestar las obsesiones.

Trastorno por estrés postraumático. Este puede ocurrir luego de haber experimentado o presenciado un acontecimiento traumático. Entre los síntomas están ansiedad, recuerdos, imágenes, pensamientos o sueños recurrentes.

Este trastorno puede llegar a presentarse muchos años después del acontecimiento traumático.

Trastorno de ansiedad generalizada. Este se caracteriza porque la persona se preocupa todo el tiempo por cosas que pudieran salir mal. La persona que sufre este tipo de trastorno también puede llegar a tener ataques de pánico y algunas fobias.

Síntomas físicos de la ansiedad

Estos síntomas generan reacciones corporales derivadas de la ansiedad.  

Una vez que el cerebro activa la alarma por lo que considera es un peligro, se provocan los síntomas físicos para afrontar la supuesta amenaza. Por lo que debido a la ansiedad se puede llegar a sentir:

Nerviosismo e inquietud. El cuerpo se empieza a sentir más agitado, liberando adrenalina, siendo una reacción igual a cuando recibe un susto. La diferencia es que esta sensación aparece sin ninguna explicación o sin causa real aparente.

Taquicardia. Es una respuesta que hace que aumente la frecuencia y fuerza en que late el corazón con el propósito de estar preparado para atacar o huir. Sin embargo, la ansiedad genera dicho síntoma sin que exista un peligro.

Mareo. El temor que origina la ansiedad hace que los músculos de la zona cervical se contraigan, disminuyendo el flujo de sangre a la cabeza lo que origina la sensación de vértigo o mareo.

Opresión en el pecho. Se origina por la contracción que realizan los músculos que rodean los pulmones, al tener mayor cantidad de oxígeno que la necesaria.

Falta de aire. Es una sensación que surge debido a que se respira más rápido y en mayor cantidad. Haciendo que haya más oxígeno en la sangre del que normalmente se necesita.

Este exceso de oxígeno, se le llama hiperventilación y ocasiona un efecto contrario generando sensación de falta de aire.

Sudoración, calor, sofocos y escalofríos. La ansiedad hace que se aumente la temperatura a nivel de las zonas vitales. Por lo que para compensar esta alteración se activa el mecanismo de sudor.

Tensión y rigidez muscular. Este síntoma es originado por una tensión muscular excesiva.

Cansancio y agotamiento. La tensión muscular mantenida durante mucho tiempo genera desgaste, por lo que el cuerpo no puede recuperarse, aún cuando se haya dormido. Es por ello que tomar SupraEnergía ayuda a eliminar el estrés, siendo efectivo para aumentar los niveles de energía mejorando el ánimo.

Hormigueo en brazos y piernas. Es un síntoma poco común y generalmente no se asocia a la ansiedad. No obstante, el hormigueo surge por la alarma que advierte peligro, lo que hace que el cuerpo traslade mayor cantidad de sangre a los sitios donde pudiese requerirse.

Otros síntomas físicos por ansiedad

Las alertas que envía el cerebro al resto del cuerpo activan diferentes reacciones, sobretodo en el sistema nervioso. Es por ello que a nivel estomacal se sientan molestias que se describen como un “nudo” en la zona donde está el estómago.

También, pueden generarse otros trastornos a nivel digestivo ocasionando náuseas, vómitos e incluso diarrea debido a la ansiedad. Asimismo, también puede llegar a sentirse la boca seca y dificultad para tragar.

Otro síntoma poco frecuente es tener deseos de orinar con más frecuencia de lo normal. De igual forma, en algunas personas los niveles de ansiedad afectan la respuesta sexual.

Además puede llegar a afectar el sueño, presentándose constantes episodios de insomnio. Ante esta situación tomar SupraEnergía es ideal para recuperarse de la fatiga y el estrés porque aumenta los niveles de energía.

Por otro lado, la alteración en el ritmo respiratorio ocasiona hiperventilación, haciendo que se inhale más oxígeno que el que se requiere.  Dicho exceso provoca sensaciones desagradables como la de atragantamiento, irrealidad, visión borrosa, entre otras.

Las sensaciones que produce la hiperventilación en el cuerpo son de gran angustia en las personas que la padece.

Sin embargo, es una reacción normal cuando se activa la zona de alarma en el organismo. Puesto que las personas pueden experimentar sensaciones similares mientras se están ejercitando.

Es así que si el peligro fuese real y se necesitará salir corriendo, este exceso de oxígeno se gastaría y no se experimentaría la hiperventilación.

A pesar de lo desagradable que pueden ser las sensaciones que genera la hiperventilación, ésta no representa una amenaza verdadera.

Por lo que la hiperventilación se puede controlar aprendiendo técnicas de respiración.

Síntomas psicológicos de la ansiedad

Estos síntomas pueden generar gran desconcierto en la persona que lo padece porque no puede determinar una explicación a lo que siente. A continuación se describen algunos de los síntomas psicológicos por ansiedad:

Angustia intensa. Ocasionada por una constante y profunda preocupación por todo, incluso por aquellas cosas que hasta el momento no generaban angustia. Sin embargo, sentirse angustiado es una respuesta natural cuando se activa la zona de alarma.

Es así que cuando hay ansiedad cualquier cosa genera alerta y angustia aunque no sea realmente importante.

Agobio e inquietud. Es causa y consecuencia del problema, las sensaciones que surgen por la ansiedad provocan inquietud. Al sentirse agobiado se generan pensamientos negativos sobre lo que se está sintiendo, haciendo que se agrave el estado de ansiedad.

En muchas ocasiones este sentimiento genera conductas de derrota que hacen que se tire la toalla para buscar soluciones. Llegando a pensar que la ansiedad es parte de la vida.

Inseguridad. Al sentirse ansioso se reduce la confianza en sí mismo, por lo que empiezan a dejar de hacer actividades que antes se hacían con normalidad.

Incluso aquellas que consideradas como gratificantes, al igual que dejan de intentar cualquier cosa por considerarla muy difícil o que es incapaz de hacerlas.

Es por ello que resulta de vital importancia, que la persona que padece de ansiedad aprenda a que puede llevar una vida normal a pesar del trastorno.

Pues aunque la ansiedad pueda llegar a incomodar, haciendo que se sienta muy mal, este padecimiento no incapacita. Porque la persona puede ser capaz de hacer muchas cosas aun cuando tenga ansiedad.

Siendo necesario recuperar la confianza en sí mismo poco a poco retomando algunas actividades, estableciendo pequeñas metas. Procurando sentir que se es capaz de realizar cualquier cosa que se proponga.

Para ello lo más recomendable es empezar por pequeños objetivos, hasta alcanzar metas mayores.

Asimismo, consumir SupraEnergía ayudará a aumentar los niveles de energía, lo que contribuye a mejorar los estados anímicos.

La ansiedad puede tener otros síntomas psicológicos

Las personas que sufren de ansiedad pueden llegar a sentir otros síntomas a nivel psicológico, entre los cuales están:

Bloqueos mentales. Es así que se empieza a percibir que se olvidan cosas o aspectos sencillos de la vida cotidiana con facilidad.

Este síntoma es muy común entre las personas que padecen ansiedad. Sin  embargo, puede llegar a causarle gran angustia por creer que sufre otro tipo de trastorno.

No obstante, dicho padecimiento puede estar ligado al hecho que la persona ansiosa ocupa la memoria con preocupaciones y pensamientos repetitivos. Dejándola sin espacio para recordar cosas sencillas del día a día.

La memoria requiere de un estado de relajación y concentración para funcionar correctamente. Esto se ve afectado por la angustia, haciendo que la memoria falle y reaccione más lento de lo normal.

Es por ello que es esencial para minimizar los síntomas de la ansiedad poner en práctica la técnica de pensamientos positivos. A  fin de generar un cambio de actitud para lograr superar dicho padecimiento.

Miedo a volverse loco. Aunque parezca extraño, este síntoma es normal y alentador. Pues sólo aquellas personas que realmente tienen trastornos mentales graves no temen volverse locos.

Porque han perdido la capacidad de notar que no están bien, considerando que su estado es completamente normal.

De allí, que si la persona es capaz de preocuparse de estar volviéndose loca es un síntoma de que no padece de una enfermedad mental grave. De ser así, no se daría cuenta, ni estaría consciente de que le está sucediendo algo.

El estar preocupado por lo que se está sintiendo conlleva a que la persona tenga inseguridad, al punto en que no confíe en sí mismo. Llegando a pensar incluso que puede causarle daño a sus seres queridos y cercanos.

No obstante aunque la ansiedad puede llegar a generar múltiples inconvenientes no es capaz de provocar una enfermedad mental.

Por lo que nadie enloquece por ansiedad, de allí que al comprender el trastorno, aprendiendo a manejar sus síntomas; estos empezarán a disminuir.

La ansiedad tiene síntomas desconcertantes  

Algunos de los síntomas psicológicos que genera la ansiedad pueden llegar a ser desconcertantes. Tanto para la persona que los sufre, como para sus familiares cercanos. Entre otros de los síntomas que pueden llegar a padecer están:

Miedo y ganas de huir. Están en una constante búsqueda de ponerse a salvo de lo que piensan que puede ocurrir. Para ello empiezan a tomar decisiones extremas como no ir a determinados sitios.

Intentan no realizar ninguna actividad física por miedo a que les cause más agitación. De igual forma dejan de consumir cafeína o chocolate por temor a que les altere.

Otras conductas desconcertantes que pueden llegar a tener, es asistir a consultas médicas para evaluar síntomas por temor a padecer enfermedades graves. Asimismo, consumir diferentes medicaciones para “prevenir” padecimientos que aún no tienen.

Estas conductas obedecen a la dificultad que la persona tiene para pensar de la forma habitual. Debido a que la ansiedad hace que la mente guíe a la persona a actuar como si estuviese enfrentando una situación real de peligro.

Siendo una reacción útil si realmente existiera la necesidad de huir o atacar, pero resulta totalmente extrema al no existir ninguna amenaza o peligro.

Pensamientos automáticos negativos persistentes. La repetición de pensamientos negativos hacen que la persona ansiosa crea que puede llegar a morir.

Se repite una y otra vez que las cosas no están bien, que puede sufrir una enfermedad; temiendo constantemente que algo malo le suceda.

Dicho proceso mental hace que le sea difícil tomar decisiones, además de presentar dificultades para mantener la atención y concentración. Generando además permanente estado de distracción y problemas de memoria.

Los síntomas antes descritos suelen presentarse con mayor frecuencia entre las personas que tienen ansiedad, aunque pueden llegar a aparecer otros.

No obstante, el secreto para controlar los síntomas de la ansiedad es evitar asustarse, poniendo en marcha diferentes estrategias para mejorar.

Cambiar hábitos para bajar la ansiedad

Algunos malestares cotidianos están ligados a los malos hábitos como el fumar, el sedentarismo, una mala alimentación y descontrol para dormir.

Entre otras causas que pueden influir es el medio en que se encuentre, como la contaminación, el ruido excesivo, mucho frío o calor.

Todos estos aspectos tienen una influencia directa sobre el funcionamiento del organismo. Es por ello, que para que mejore la salud mental y corporal es necesario tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:

Buena organización. Mantener organizada de forma adecuada la casa, las tareas, y cualquier área de la vida ayuda a sentirse más tranquilo y satisfecho. Es por ello, que al organizar cómo hacer las tareas de una a la vez favorecerá poder llevarlas a cabo.

Establecer nuevos objetivos. Para ello se debe crear un plan realista a fin de hacer aquello que siempre se ha querido hacer y no se ha realizado.

Realizar actividades gratificantes. Sea cual sea la actividad lo que realmente importa es que sea verdaderamente placentera para la persona que la realiza. Sea que se haga ejercicio físico, leer, pintar, cantar, bailar, entre otras; lo que interesa es que sea realmente gratificante.

Para de esta manera hacer que se incremente la autoestima, la confianza y permita mejorar las relaciones sociales.

Controlar la dieta. Los estados de ansiedad pueden llegar a provocar antojos que terminan desequilibrando los hábitos alimenticios. Por lo que consumir alimentos saludables como frutas y verduras, ayuda a mantenerse bien nutridos.

De igual forma, ingerir SupraEnergía ayuda a mejorar el sistema inmune, aumenta los niveles de energía siendo efectivo para mejorar los estados anímicos.

Aceptar ayuda. Es crucial contar con una red social fuerte donde se pueda conseguir un verdadero apoyo. De ser necesario se puede unir a grupos de apoyo a fin de aprender de otras personas que están pasando por una situación similar.

Esto permite tener certeza de que no se está solo y que hay otras personas que también quieren luchar por superar dicho padecimiento.

Por lo que conocer sobre la ansiedad brinda herramientas para superar sus síntomas, generando la esperanza que se requiere para continuar.

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