Proteína amilasa (alfa-amilasa pancreática humana). Enzima digestiva, responsable de la hidrólisis del almidón en azúcares.

Amilasa: enzima procesadora de los carbohidratos de la dieta

Amilasa: enzima procesadora de los carbohidratos de la dieta

Última actualización: 21-10-2018. Equipo Nutricioni

Afortunadamente, el cuerpo humano está dotado de un conjunto de órganos y sustancias que facilitan el procesamiento de los alimentos de la dieta.

Entre dichas sustancias encontramos la amilasa, una enzima hidrolasa que interviene en la digestión del glucógeno y el almidón de los carbohidratos para formar glucosa libre.

En 1.833, se convirtió en la primera enzima en ser identificada por el investigador Anselme Payen.

Se produce principalmente en las glándulas salivales, las glándulas parotídeas y en el páncreas.

Cuando alguna de estas glándulas se inflama, como ocurre en la pancreatitis, aumenta la producción de amilasa, lo cual se conoce como amilasemia.

En términos generales, las enzimas trabajan según las condiciones de acidez o pH del medio en que se encuentran.

Se distinguen distintos tipos de amilasa: alfa amilasa o glucogenasa, beta amilasa o amilasa sacarogénica y gamma amilasa o aminoglucosidasa.

Por un lado, la alfa amilasa depende del calcio para su funcionamiento. Es una enzima digestiva cuyo pH óptimo está entre 6,7 y 7,2.

En segundo lugar, la beta amilasa es sintetizada por bacterias, hongos y plantas. Los tejidos animales no contienen esta enzima. Tiene un pH óptimo de 4 a 5.

La gamma amilasa, es más eficaz en medios ácidos, debido a que su pH óptimo es de 3.

La determinación de los niveles plasmáticos de amilasa permite saber si existe pancreatitis.

En estos casos, la elevación es consecuencia directa de un daño a las células pancreáticas.

En otras ocasiones, una eliminación renal reducida o la inflamación de las glándulas salivales pueden ocasionar amilasemia.

Las amilasas son empleadas para la fabricación de pan. En gastronomía, se encargan de generar azúcares simples que ayudan a la levadura al proceso de fermentación.

Este proceso leva la masa al generar gas carbónico. Al mismo tiempo, da sabor al pan.

En la maduración de los frutos, la amilasa degrada el almidón y los hace más dulces.

Sus variadas aplicaciones resultan interesantes. Conozcamos más de ella.

Proteína amilasa (alfa-amilasa pancreática humana). Enzima digestiva, responsable de la hidrólisis del almidón en azúcares.

¿Qué es una enzima y cuál es su función?

La naturaleza es extraordinariamente sabia. Cuánto más estudiamos acerca de nuestro funcionamiento, más fácil resulta maravillarnos con la perfección de la Creación.

Cada sistema, cada órgano y cada grupo celular tiene una función especial que garantiza nuestra permanencia en la Tierra.

Previamente, la amilasa ha sido definida como una enzima, pero ¿a qué nos referimos con esta denominación?

Las enzimas son moléculas de tipo proteico que participan en reacciones químicas, acelerando el tiempo de ocurrencia de dichas reacciones.

Para tal fin, interactúan con unas moléculas llamadas sustratos. En conjunto, enzima y sustrato dan lugar al producto.

Las enzimas tienen gran variedad de funciones en los organismos vivos. Participan en la síntesis del ADN, la contractilidad muscular y el proceso de digestión.

En el tracto digestivo, enzimas como la amilasa y las proteasas degradan moléculas de mayor tamaño, como los carbohidratos o las proteínas, a otras más pequeñas.

Luego de su procesamiento, estas pequeñas moléculas pueden ser absorbidas en el intestino.

Para cumplir con esta meta existen diferentes enzimas digestivas capaces de degradar distintos tipos de alimentos.

Pueden actuar de forma independiente o trabajar de manera conjunta siguiendo un orden específico, dando origen a una ruta metabólica.

Sin la existencia de las enzimas no podríamos absorber los nutrientes de los alimentos. Tampoco se generaría energía con la rapidez requerida por las células.

En ausencia de enzimas, las reacciones se producirían tan lentamente que serían intrascendentes.

He allí la importancia de este interesante y estudiado complejo proteico.

De no contar con las enzimas, el proceso de digestión sería imposible, lo cual afectaría nuestra nutrición y finalmente, nuestra existencia.

Ahora que sabes más de este interesante tema, te invitamos a tener mayor información de la amilasa, enzima digestiva por excelencia.

Pancreas de plástico al lado de un estetocopio

Páncreas: órgano productor de amilasa

Tal y como hemos visto anteriormente, la amilasa se produce en las glándulas salivales, las glándulas parótidas y el páncreas.

De su producción, resulta el procesamiento y absorción de los carbohidratos.

De ellos, el páncreas es un órgano abdominal generador de enzimas digestivas que pasan al intestino y otras con efecto endocrino que alcanzan la circulación.

Entre la enzimas que van al torrente sanguíneo encontramos la insulina, el glucagón, el polipéptido pancreático y la somatostatina.

El páncreas tiene forma de cono y tiene cabeza, cuello, cuerpo y cola. Mide entre 15 a 24 centímetros de longitud, 5 de ancho y 5 de grosor.

Está adosado a la pared posterior abdominal, justo detrás del estómago y a la altura de las glándulas suprarrenales.

Su unidad funcional son los islotes de Langerhans, en honor al médico alemán que los describió por primera vez.

Estos islotes consisten en un conglomerado de células que producen hormonas y enzimas.

Se identifican en ellos células alfa, beta, delta, épsilon y células PP.

Las células alfa representan 10 a 20% del volumen del islote, se distribuyen hacia la periferia y forman glucagon, una hormona que eleva los niveles de azúcar en sangre.

En segundo lugar, las células beta pancreáticas liberan insulina, la cual regula el azúcar sanguíneo.

Las células delta forman la somatostatina necesaria para regular la motilidad intestinal y el proceso de absorción de nutrientes.

Para inducir la sensación de hambre, las células épsilon producen grelina, una sustancia encargada de la modulación del tracto gastrointestinal.

Las células PP liberan polipéptido pancreático, el cual regula la secreción enzimática del páncreas, como lo es la amilasa.

Una vez que la amilasa alcanza el intestino, interviene en el procesamiento de carbohidratos, facilitando su degradación y absorción.

De esta forma, se obtiene energía para utilización inmediata y otra parte, para su almacenamiento.

En definitiva, las enzimas pancreáticas son importantes catalizadoras de reacciones que nos ayudan  mantenernos en pie.

Cuando la amilasa disminuye

La amilasa es entonces una enzima producida por el páncreas que ayuda a la descomposición de los carbohidratos y almidones en azúcar.

Como es notorio, es un proceso muy importante, ya que el azúcar termina por convertirse en glucosa, el combustible fundamental de nuestro organismo.

En condiciones normales, el valor de amilasa oscila entre 25 a 85 unidades por litro, aunque este parámetro es variable y dependiente de cada individuo.

De modo que si está baja, debemos sospechar que el páncreas no está produciendo amilasa en cantidad suficiente.

Ello puede deberse a daño directo del páncreas por traumatismos o a cáncer de páncreas.

También puede ser consecuencia de alteraciones de la filtración renal o el embarazo.

La determinación de estos valores es posible gracias a estudios sanguíneos que se solicitan en conjunto con la medición de lipasa.

Al igual que la amilasa, la lipasa es una enzima pancreática que interviene en la descomposición de grasas.

Como resultado de su disminución, aparece una molesta sensación de llenura e inflamación abdominal.

A larga data, la absorción insuficiente de azúcares reduce los niveles de energía, lo cual dificulta el rendimiento.

Baja cantidad de energía se traduce en menor productividad, aunada a la pesadez estomacal y la expulsión de gases.

Por todo lo descrito, el páncreas es un órgano poco mencionado, pero gran aliado de la nutrición.

Aliméntate sanamente y verás que tu páncreas será diligente en el procesamiento de la energía que tu cuerpo necesita. Cuida lo que tienes y vive de forma saludable.

Joven con la manos en el estomago y muestra de dolor en la cara, arropado.

Indigestión, mal plagado de llenura y malestar

Seguramente, habrás experimentado la desagradable sensación de pesadez abdominal en alguna oportunidad. En medicina, la indigestión recibe el nombre de dispepsia.

Este término semiológico es un concepto genérico que engloba todas las molestias que se presentan en la parte superior del abdomen.

En sí misma, no constituye una enfermedad, sino que se refiere a un conjunto de síntomas que se manifiestan justo después de comenzar a comer.

Dichos síntomas pueden sentirse de forma ocasional o contínua, pudiendo formar parte de alguna otra enfermedad digestiva.

La indigestión cursa con:

  • Llenura al empezar a comer: a pesar de que has comido poco, ya te sientes satisfecho y decides no comer más.
  • Sensación de molestia después de comer: la satisfacción permanece más tiempo del necesario.
  • Dolor en la porción superior del abdomen: dolor moderado a intenso en el punto ubicado entre el esternón y el ombligo.

 

  • Ardor en el estómago: dolor urente y opresivo entre la cicatriz umbilical y el esternón.
  • Náuseas y eructos.

La indigestión puede aparecer por sí sola o acompañarse de gastritis.

A menudo, es ocasionada por alimentos,  bebidas, medicamentos o el estilo de vida.

Comer excesivamente, fumar, consumir alimentos muy condimentados, tomar café, alcohol, chocolate o refrescos, la ansiedad y ciertos antibióticos son detonantes de ésta.

En otras oportunidades, se debe a afecciones del sistema digestivo como: gastritis, úlceras, enfermedad celíaca, cálculos en la vesícula, estreñimiento y  pancreatitis.

En los casos más complicados, puede ser el principal síntoma de cáncer de estómago, obstrucción o infarto intestinal.

En cualquier situación,  la indigestión provoca malestar y entorpece la alimentación. Por tal motivo, muchos pacientes refieren inapetencia, lo cual produce pérdida de peso.

A fin de evitarlo, modera tu alimentación, bebe abundantes líquidos y mantente siempre activo.

Digiere de forma óptima y di adiós a la hinchazón abdominal que tanto te agobia.

Amilasa y su interacción con otras enzimas

La digestión es un complejo proceso mediado por numerosas sustancias que facilitan el aprovechamiento de los nutrientes.

Como hemos visto, la amilasa es una poderosa enzima pancreática que digiere eficientemente los carbohidratos que ingerimos en la dieta.

Además de ella, otras enzimas participan en el procesamiento de los alimentos pertenecientes a otros grupos alimenticios.

En condiciones ideales, este proceso ocurre de forma espontánea. No obstante, las deficiencias enzimáticas retrasan la digestión.

Con ello, sobreviene la sensación de llenura, hinchazón y pesadez abdominal.

Para evitar las molestias ocasionadas, Enzi Activ incluye un selecto conjunto de enzimas que abordan el procesamiento de todo cuanto ingerimos.

Su contenido de alfa-galactosidasa facilita la digestión de legumbres y verduras.

Enzi Activ incluye además complejos enzimáticos que actúan en el procesamiento de diferentes carbohidratos.

Para la asimilación de almidones posee amilasa, hemicelulasa y glucoamilasa, compuestos esenciales de los carbohidratos.

En materia de carbohidratos complejos, contiene diastasa y betaglucanasa. Estas enzimas intervienen en la digestión de fibras y granos.

Es especialmente útil en individuos con intolerancia a la lactosa. Su contenido de lactasa e invertasa participan del procesamiento de lactasa e invertasa.

La proteasa, la papaína y la bromelina descomponen la proteasa y facilitan su aprovechamiento.

De ellas, la bromelina actúa como antiinflamatorio reduciendo en gran medida la sensación de llenura.

El procesamiento de las grasas ocurre gracias a la lipasa. En tanto que, la pectinasa participa en la asimilación de las frutas.

La fitasa ayuda a procesar el ácido fítico de los granos y las nueces. Este ácido posee un beneficioso efecto antioxidante y protector frente a los radicales libres.

En cuanto a las fibras vegetales, la xilanasa y la celulasa se encargan de digerirlas, promoviendo evacuaciones fluidas.

Como habrás notado, Enzi Activ incide positivamente en tu función digestiva, haciéndola menos engorrosa.

Si quieres aliviar tu malestar, prueba Enzi Activ y di adiós a los días de pesadez abdominal.

Que la vitalidad determine el rumbo que han de seguir tus días. Aliméntate sanamente y aprópiate de los beneficios que te regala la nutrición balanceada. ¡Hazlo ahora!

¿Qué puedo hacer para evitar la indigestión?

Comer es sin duda alguna uno de los mayores placeres de la vida, en especial cuando se trata de comidas especialmente condimentadas.

Claramente, los extremos son malos, disfrutar de la comida no debe ser sinónimo de maltrato estomacal.

En este sentido, debemos cuidar todo lo que comemos y también la forma en la que nos alimentamos.

La hora de la comida y las bebidas acompañantes influyen en el proceso de digestión, pudiendo ser causales de malestar.

A continuación, recomendaciones para favorecer la digestión:

  • Come con moderación: que tu dieta tenga variedad en su justa medida.
  • Reduce las grasas y el alcohol: los embutidos y las carnes retrasan el vaciamiento gástrico, mientras que el alcohol favorece el reflujo del estómago al esófago.
  • Consume frutas a modo de postre: una fruta o sorbete sin leche agiliza la digestión.
  • Bebe té luego de comer: las infusiones de manzanilla ayudan a digerir mejor los alimentos.
  • Olvida el mito de que el licor es digestivo: tomar licor luego de las comidas no es más que una mera costumbre.
  • Di no al sedentarismo: si has comido de forma copiosa, camina o da un pequeño paseo. Evita permanecer sentado por largo tiempo.
  • Toma agua y fibras: si comiste en exceso, añade frutas y verduras para compensar y digerir mejor.
  • Respeta el horario de las comidas: mantén regularidad en tus horarios de comida, a fin de acostumbrar a tu estómago a la digestión.
  • Espera 1 hora para recostarte: luego de la cena, espera al menos 60 minutos para evitar la intolerancia a las comidas durante el descanso.

Toma en cuenta estos sencillos consejos y aliméntate de forma efectiva sin remordimientos.

Sacar partido de todo cuanto comemos nos mantendrá bien nutridos y en forma. Olvídate del malestar estomacal y la indigestión y alégrate de vivir sanamente.

Recuerda que siempre que te lo propongas, es posible tener un cuerpo sano, una mente activa y un estilo de vida saludable.

Que hoy sea el día en que inicies una existencia plagada de bienestar. ¡Lo mereces!

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