Conjunto de personas que sufren de trastorno mental, enfermedad, dolor, crisis nerviosa

Alivia tus crisis nerviosa sin volverte loco

Alivia tus crisis nerviosa sin volverte loco

Última actualización: 27-01-2019. Equipo Nutricioni

Generalmente se usa este término para describir algo que nos estresa o que nos hace incapaces de funcionar normalmente. Esto pasa mucho cuando las exigencias del día a día nos abruman de manera física y emocional.

Se le llama también colapso mental o hundimiento mental y describen un ataque mental repentino. Si lo usamos en una reunión social puede ser tomado peyorativamente.

En el pasado se usaba frecuentemente para designar a algunos trastornos mentales, pero esto ya ha caído en desuso.

A la par, ‘crisis nerviosa’ no se utiliza como término médico ni tampoco designa un trastorno mental en específico.

Tampoco quiere decir que sea una respuesta sana ante la presencia de algo estresante.

En ciertos casos, lo que se llama crisis nerviosa puede ser tal vez un trastorno mental no evidente y debe ser atendido, tal como la depresión o la ansiedad.

Los signos de lo que se considera una crisis nerviosa son diferentes de una persona a otra, incluso de una cultura a otra. Vemos que una persona ya no actúa correctamente cuando:

  • Se ausenta del trabajo por enfermedad por varios días
  • No acude a las citas y evita los compromisos sociales
  • Se trastornan sus hábitos de comer, dormir y asearse

Hay muchos comportamientos no comunes o disfuncionales que pueden ser catalogados como síntomas de una crisis nerviosa.

La llegada inesperada de los siguientes trastornos mentales se pueden clasificar como crisis nerviosa:

  • Trastorno bipolar
  • Psicosis
  • Disociación
  • Estrés grave
  • Trastorno por estrés postraumático

Causas de la crisis nerviosa

Todos tenemos en algún momento algún tipo de ansiedad y nervios como cuando hablamos en público o vamos a una entrevista con el jefe, son los llamados nervios internos.

Para muchas personas estos síntomas a veces son muy intensos y llegan a transformarse en un verdadero problema.

Veamos y hagamos un repaso a las causas y los síntomas:

Entre las causas tenemos: duelo psicológico sin resolver; achaques crónicos; desempleo; dificultades académicas; identidad sexual; trauma post-bélico.

También los desórdenes del sueño, un divorcio, agresiones por miembros de la familia, un embarazo.

La sintomatología se manifiesta en lo fisiológico, lo emocional y la conducta:

Fisiológico: Son varios y las respuestas son diferentes ante las situaciones estresantes.

Se producen diarreas, vómitos, insomnio, hasta temblores, sudoración, alteración del pulso y tensión en los músculos.

Hay personas que sufren del síndrome del intestino irritable, migraña y poco apetito.

Emocional: La mayoría de las personas sufren de cambios bruscos en sus estados de ánimo, lo que se conoce como ciclotimia.

Pasan de la ira a la calma y luego a la indiferencia en cuestión de minutos. Igualmente presentan una mezcla de depresión, irritabilidad, ansiedad e indecisión, con miedo, incapacidad y tensión.

Conductual: Durante una crisis nerviosa la persona puede exhibir varias tipos de conducta.

En el proceso el individuo puede mostrarse impulsivo, ansioso, agresivo o no coordina. Opuestamente puede mostrarse inhibida o desconectada de su entorno.

Una muestra de una crisis nerviosa inminente es cuando rompe a llorar de repente e injustificadamente.

¿Cómo prevenir una crisis nerviosa?

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Un episodio de crisis nerviosa puede durar entre cinco y 30 minutos; cuando cesan, te sientes sumamente agotado. Muchos describen esta sensación como cuando reciben una paliza.

Cuando esto sucede no hay mucho que se pueda hacer, solo esperar a que pase. Es bueno entonces tener en cuenta estas recomendaciones:

Reconocimiento: No debes confundirla con el infarto o el paro respiratorio, lo cual te ayudará a bajar un poco el miedo.

Si la padeces debes estar consciente, e internalizar, que todo pasará en poco tiempo.

Distensión: Las crisis nerviosas te causan tensión en los músculos de las extremidades como manos, pies, brazos, hombros y cuellos.

A veces, la contracción es tan fuerte que provoca dolor. Lo mejor son masajes para relajar los músculos, usa agua fría para la cara.

Respiración: En una crisis nerviosa tu respiración se acelera, y a veces quedas hiperventilado.

Para contrarrestarlo lo mejor es esforzarte para respirar de forma profunda y lenta.

Cuando se acumulan muchos problemas en tu vida, te ves desbordado en tu capacidad para hacerles frente.

En ciertos casos, un solo evento puede desencadenar las crisis, como la pérdida del empleo o un fallecimiento.

Hay algunas cosas que puedes hacer para ayudar en la prevención de las crisis nerviosas:

  • Dormir suficiente y tener un sueño de calidad. SupraEnergía por su poder mitigador de los efectos del estrés permite un sueño reparador, disminuyendo la sensación de fatiga.
  • Tener una rutina de ejercicios.
  • Llevar una dieta balanceada y rica en zinc, aminoácidos y vitaminas del complejo B.
  • Evitar las sustancias psicoactivas como el café, y también el tabaco y el alcohol.
  • Tener como rutina algunas técnicas de relajación.
  • Tratar de evitar las situaciones estresantes
  • Si fuese necesario, hacer psicoterapia.

La ansiedad nerviosa

La ansiedad nerviosa es una sensación de inquietud parecida a la ‘mariposas en el estómago’ que, si se hace intensa y duradera, produce mucho malestar en la persona. La alteración de las emociones que produce la ansiedad, cuando se hace continua, hace emerger variados síntomas.

SupraEnergía está altamente recomendada para el tratamiento de la depresión y otros trastornos de ánimo.

Estos pueden ser problemas para comer, problemas para dormir, el descanso es insuficiente, te mantienes inquieto y te alteras con facilidad.

Esto evidencia, de cualquier manera, que la ansiedad permanente afecta tu cuerpo y tu vida normal.

Definitivamente este tipo de ansiedad permanente te hunde en un círculo vicioso muy difícil de sostener.

A esta sintomatología se le pueden agregar ataques de pánico, que afectan gravemente tu calidad de vida.

Generalmente, los casos de trastorno de ansiedad suelen mantenerse por más de seis meses. ¿Cómo saber si la ansiedad es sana (adaptativa) o es un trastorno?

Te preocupas excesivamente: Te preocupas mucho por lo cotidiano o tus pensamientos son recurrentes y te producen una ansiedad desadaptativa. Trastornan tu vida diaria y te producen fatiga o cansancio.

Alteraciones del sueño: No puedes conciliar el sueño o, paradójicamente, te da un exceso de sueño.

Además de la ansiedad, estos síntomas puede deberse a otras patologías. En ese caso, hay que hacer un diagnóstico preciso para prescribir el tratamiento más idóneo.

Miedo irracional: Hay situaciones que no te deberían alterar de ninguna manera y, aún así, sientes una ansiedad que no es sana.

Por ejemplo, imaginar animales, estar dentro de una aglomeración, de un ascensor o de un túnel. Cuando esta ansiedad entonces desarrollar una fobia que puede bloquear tu vida normal.

Señales de ansiedad nerviosa

Tensión en los músculos: Se nota cuando tensas los músculos y aprietas tu mandíbula.

Cuando vives mucho tiempo con ansiedad desarrollas tensiones musculares inconscientes que pueden llegar a ser dolorosas.

Mujer presentando fuerte dolores en el estomago-vientre

Indigestión: A veces puedes somatizar la ansiedad, manifestándola en dolores estomacales, gases, inflamación, calambres, estreñimiento y hasta diarrea.

Tu intestino es sumamente sensible a las situaciones de ansiedad y estrés. SupraEnergía contiene ginseng siberiano, cuyas propiedades están demostradas para estimular la resistencia al estrés y la presión.

El miedo escénico: Cuando te toca ser centro de atención te pones incómodo, pero si la ansiedad es muy intensa, o te paralizas, o pasas mucho tiempo a la expectativa del momento puedes sufrir trastorno de fobia social.

Fobia social: Es un trastorno común y se manifiesta cuando enfrentas una exposición de tipo social por el miedo a que la gente note que estás nervioso.

También cuando te esfuerzas mucho en estar a la altura del momento. En situaciones comunes, como por ejemplo, hablar con alguien, sientes que te ruborizas, tiemblas, sudas, sientes náuseas.

Si tienes este problema te vas a enfrentar a cualquier situación social con malestar o, simplemente, evitarás el contacto con tus semejantes.

Ataques de pánico: Es una alteración y un miedo intensos, junto con problemas respiratorios, sudor, mareo, hormigueo en las manos, dolor de estómago y sensaciones alternas de calor y frío.

El ataque de pánico se produce cuando sientes miedo a los síntomas de la ansiedad, esto se conoce como fobofobia.

Al llegar los síntomas te asustas, lo que te hace sentir más síntomas, encerrándote en un círculo vicioso angustiante del cual es difícil salirse.

Traumas o anclajes (flashback): Es cuando estás reviviendo cada vez situaciones violentas, traumáticas o perturbadoras. Esto viene a ser una característica del trastorno de estrés postraumático.

Tratamiento de la ansiedad

Hay varios niveles de ansiedad, por lo tanto amerita que el tratamiento sea personalizado, ya que la causa puede ser diferente en un caso dado.

Hay que valorar la causa de la ansiedad, su repercusión en tu vida y las actividades que desarrollas.

Es importantísimo tu historial como paciente, así el especialista decidirá los pasos a seguir, tal vez no amerites tratamiento alguno.

Pero, puede serte muy útil conocer algunas técnicas de relajación, técnicas de respiración, mindfulness, etc.

Si te hace falta tratamiento, la medicina y la psicología tienen soluciones eficaces para el control de la ansiedad, prescribiendo fármacos o usando terapia psicológica. Existen otras técnicas complementarias para el tratamiento de la ansiedad, como:

  • Relajación: Existe la relajación progresiva, que es la contracción y distensión de los músculos, apoyándose también en el control de la mente para sentir ausencia de tensión.
  • Biofeedback: Se usan instrumentos que aportan información sobre cómo está el estado de activación del organismo.
  • Mindfulness: Es un tipo de meditación traducido como ‘atención plena’, permite reconocer lo que está pasando mientras está pasando, aceptando la experiencia tal cual como se da.

Si pasas por algo desagradable te ahorras la molestia de tener que hacer que aquello desaparezca.

Te quedas solo con lo que experimentas, sin agregar nada más. Está aceptada como una manera de disminuir el estrés, sus síntomas físicos y psicológicos y mejorar el bienestar en general.

Si la ansiedad bloquea tus actividades e interfiere en tu calidad de vida, lo más recomendado entonces es acudir al especialista. Él, con su criterio técnico y profesional, diseñará un tratamiento especializado para tí.

Estos tratamientos son eficaces en muy alto grado, hechos por un profesional el pronóstico es altamente positivo.

Es bueno recordar que los trastornos de ansiedad puede derivar de otros problemas y la mejora depende de solucionar la causa raíz.

Los trastornos de ansiedad son comunes e individuos de cualquier edad, y pueden llegar a ser incapacitantes.

Recurriendo al especialista, esta patología puede controlarse con fármacos, psicoterapia o un tratamiento combinado.

Neurosis y psicosis

Si te sientes deprimido, confundido, agresivo, tu actitud es ilógica, y ves que no tienes control de tus actos se puede decir que sufres de crisis nerviosa.

Un pequeño tiempo de reposo fuera del ambiente de trabajo es bueno para paliar la crisis.

Ahora, cuando la persona es psicótica, el tratamiento es mejor realizarlo en un hospital, para tener un mejor control. Los tranquilizantes alivian los síntomas pero no son la cura para la enfermedad.

Dependiendo del caso se hará un tratamiento con psicoterapia, usando la sugestión la persuasión.

En el caso de la neurosis es un trastorno funcional que causa en la persona que la padece impotencia para responder a los conflictos internos y la ansiedad.

Entre las diferentes neurosis están la hipocondría, la histeria, la fobia, la fatiga de combate y la de ansiedad.

Las neurosis a veces producen síntomas como depresión, miedo a viajar (más si es en avión) sobresaltos, llanto, temor a relacionarse con otras personas. Una persona así puede perder el control de sus emociones, aún estando mentalmente sana.

Casi siempre se producen ciclotimias o cambios de humor rápidos y excesivos, también explosiones de cólera con ratos de calma o indiferencia.

En una crisis psicótica se alerta grandemente el raciocinio, hay alucinaciones e incoherencia.

En cambio, la psicosis es un trastorno mental grave donde el individuo pierde el contacto con la realidad. Puede ser causada por un malfuncionamiento de las células del cerebro o una sobrecarga psíquica muy alta.

 Para estos casos SupraEnergía es un gran aliado, ya que contiene L-tirosina, un precursor de neurotransmisores como la dopamina y la epinefrina, que regulan sensaciones como la seguridad, el humor o la función mental, aumentan la líbido y regulan el estrés.

A veces la originan factores físicos, tales como una enfermedad en el cerebro o un traumatismo craneoencefálico.

También por la reacción a algunas drogas o medicamentos, recibiendo el nombre de psicosis orgánica.

El tratamiento se orienta a la cura de la dolencia física, los tranquilizantes solo alivian temporalmente los síntomas graves.

Todas estas crisis hacen imposible aguantar situaciones traumáticas combinadas con estrés, cómo cuidar un bebé o la soledad en la vida urbana.

También, la predisposición genética a sufrir de crisis, afectan el proceso normal de pensamiento.

La producción anormal de sustancias químicas en el cerebro cuando hay psicosis maníaco-depresivas, agravan el cuadro.

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