Función de las Enzimas Pancreáticas

Aliadas de la nutrición. ¿Qué son las enzimas digestivas?

Aliadas de la nutrición. ¿Qué son las enzimas digestivas?

Última actualización: 05-02-2019. Equipo Nutricioni

Uno de los procesos más importantes para el desarrollo efectivo del ser humano es el proceso digestivo.

La importancia de este proceso, deriva de que es el mecanismo principal para la obtención de la energía necesaria para el correcto funcionamiento del organismo.

Cuando ingerimos cualquier tipo de alimento, que generalmente están constituidos por una variada gama de macro y micro nutrientes, nuestro organismo se ve en la obligación de descomponerlos.

Función de las Enzimas Pancreáticas

Las principales aliadas del sistema digestivo para lograr este objetivo son las enzimas, las cuales son variadas y con funciones distintas.

Promover las concentraciones adecuadas de estas enzimas, es fundamental para tener una buena digestión de los alimentos que se ingieren.

Existen muchos factores que pueden incidir en el buen funcionamiento de estos componentes y es crucial, observar cualquier alteración de esta índole.

¿Qué son las enzimas? Más que una definición, una necesidad

Señaladas como el suplemento nutricional que nunca debe faltar en una dieta, las enzimas se pueden definir como proteínas con centros activos.

Estos centros activos, les confieren la propiedad de unirse a determinadas moléculas y promover reacciones químicas de importancia en el proceso digestivo.

Dentro de las funciones más importantes que poseen estos elementos están: ser catalizadores de reacciones como la hidrólisis y digestión de los alimentos.

Su participación en estos procesos facilita el hecho de que los nutrientes se absorban con mayor eficacia, lo que permite al organismo adquirir energía.

Una vez que esta energía es suministrada a lo largo de las células, esta es distribuida para ser empleada en un sin fin de funciones.

Entre estas funciones se encuentran: La activación del sistema inmunológico, reparación de tejidos y órganos y el impulso de señales nerviosas al cerebro.

Por esta y otras muchas razones los especialistas en el campo de la salud y la bioquímica, las señalan como la chispa de la vida.

El proceso digestivo y su dependencia de enzimas

Cuando los alimentos entran a la cavidad bucal, se inicia un proceso físico-químico complejo que implica numerosas reacciones de importancia biológica.

Este proceso se conoce como digestión y consiste en un cambio estructural de de las partículas alimenticias, que tienden a estar formadas por moléculas complejamente asociadas.

Al iniciarse este proceso, dichas partículas, se descomponen a unas más pequeñas que pueden ser asimiladas por el organismo.

En todo este proceso, las enzimas se encuentran presentes, ya que son por excelencia, las encargadas de activar las reacciones químicas de degradación.

Desde la cavidad bucal las enzimas se hacen sentir, ya que al masticar entra en acción la enzima amilasa, para iniciar el procesamiento del bolo alimenticio.

Una vez creada esta mezcla, se continúa el recorrido por el esófago, hasta el estómago, donde la acción conjunta de la amilasa, la lipasa y los ácidos estomacales, llevan a cabo la degradación de macro a micronutrientes.

Es importante destacar el apoyo que genera el páncreas al estómago y al intestino delgado, ya que es este órgano, quien se encarga de producir y segregar las distintas enzimas que participan en este proceso.

Este evento es de gran importancia, ya que permitirá la absorción adecuada de estos elementos por parte de las microvellosidades del intestino.

Una vez esta mezcla pasa al intestino delgado, el páncreas se encarga de segregar las enzimas necesarias tanto para culminar el proceso de absorción de nutrientes como para neutralizar los ácidos estomacales.

Es de esta forma que obtenemos la energía para llevar a cabo todas nuestras funciones básicas.

Mantener la presencia de las distintas enzimas digestivas en las concentraciones adecuadas debe reforzarse con medidas como el uso de complejos enzimáticos comerciales, tal como lo es Enzi Activ.

Páncreas: fábrica especial que ayuda a mantener la digestión

Como ya fue señalado, el páncreas es un órgano de importancia, que apoya el proceso digestivo.

anatomía masculina del pancreas

Este presenta una morfología alargada con un tamaño aproximado de 15 cm de largo y un peso promedio de 100 gramos.

Su ubicación en el organismo está relacionada con sus funciones, encontrándose detrás del estómago y muy cercano al hígado, con el cual se comunica a través de una red venosa.

Esta comunicación es la que permite la irrigación de las enzimas necesarias para que se lleve a cabo el proceso digestivo.

Dentro de las funciones del páncreas, existen dos tipos principales, una exocrina y una endocrina.

En la función exocrina se lleva a cabo la secreción de las enzimas digestivas como la amilasa y la lipasa, encargadas de descomponer las grasas y las proteínas.

Por otro lado, en la función endocrina, la importancia radica en la síntesis de hormonas de importancia, como por ejemplo, la insulina, en las células denominadas islotes de Langerhans.

Se puede observar entonces que las enzimas producidas a nivel pancreático son las encargadas principales en la descomposición de las macromoléculas, es decir, proteínas, carbohidratos y lípidos.

Mantener la salud de este órgano es de vital importancia, ya que si ocurre una alteración de funciones, las concentraciones de enzimas, se verán afectadas.

Muchos estudios demuestran que sin la acción de estas enzimas en el cuerpo, el funcionamiento estructural no se daría de forma normal, acarreando una degeneración inmediata.

Los expertos señalan que un páncreas saludable, secreta normalmente una concentración de jugo pancreático hacia el intestino, equivalente a ocho tazas medianas de café.

Cuando se presentan alteraciones de este órgano, en algunos casos los médicos recomiendan el uso de complejos enzimáticos sintéticos.

Un ejemplo ideal de estos complejos es Enzi Activ, el cual contiene una mezcla especial de enzimas multifuncionales que facilitan el proceso digestivo.

¿Cuántos tipos de enzimas digestivas existen y qué hacen?

El cuerpo necesita alrededor de unas 50.000 enzimas para realizar las funciones básicas y mantenerse en buenas condiciones.

Como existe una gran cantidad de estos elementos, los especialistas en bioquímica las han agrupado en 3 grandes grupos:

Proteasas: Cuya principal función es degradar a las proteínas en péptidos y aminoácidos, elementos que son asimilables para el intestino delgado.

Estas enzimas son secretadas principalmente por el estómago, el páncreas y el intestino delgado.

Dentro de las principales proteasas se encuentran: la pepsina, la tripsina y la carboxipeptidasa.

Carbohidrasas: Encargadas de degradar los carbohidratos a formas  sencillas, conocidas como monosacáridos o azúcares simples, como la lactosa y el almidón.

Estas enzimas son secretadas principalmente por las glándulas salivales, para iniciar el proceso digestivo.

Dentro de las principales carbohidrasas podemos encontrar a la amilasa , la lactasa y la maltasa.

Lipasas: Encargadas de descomponer las grasas en glicerina y ácidos grasos, para hacerlas más asimilables a las microvellosidades del intestino delgado. Estas enzimas son secretadas principalmente por el páncreas.

Un páncreas enfermo disminuye las enzimas digestivas

Como ya se ha señalado anteriormente, la importancia del páncreas en la secreción de enzimas digestivas es altamente significativa.

Mantener una buena condición de este órgano debe ser un objetivo ineludible para mantener la buena salud del organismo.

Factores que van desde anomalías genéticas hasta enfermedades pueden alterar la estructura y funcionamiento del mismo, lo que se traduce en desórdenes digestivos.

Dentro de los muchos factores que pueden promover eventos de daño pancreático, se pueden citar el estrés crónico, sensibilidad a los alimentos, la genética y el envejecimiento.

Las principales enfermedades pancreáticas que pueden afectar la producción de enzimas digestivas, son:

Pancreatitis aguda: Es un proceso inflamatorio de páncreas, que causa degradación del tejido pancreático por acción descontrolada de las enzimas.

Esta inflamación bloquea la segregación de enzimas digestivas hacia el estómago e intestino delgado, alterando este proceso y creando desordenes digestivos.

Los elementos que pueden propiciar este evento encierran, algunos medicamentos, infecciones, consumo recurrente de alcohol, golpes en el área abdominal, entre otros.

Los síntomas que puede generar este tipo de lesiones implican, náuseas, fiebre, presión alta y fuerte dolor abdominal.

Pancreatitis crónica: Ocurre cuando la inflamación en este órgano no cede al tratamiento y se mantiene en el tiempo, encerrando daño permanente al tejido.

El consumo de alcohol es quizás el detonante principal de este tipo de lesiones, anulando la función de secreción de enzimas digestivas casi por completo.

Los pacientes que experimentan este tipo de condición sufren de episodios recurrentes de diarrea con la expulsión de heces ricas en grasas, que generan pérdida de peso.

Otros eventos que limitan la producción enzimática en el páncreas

Cáncer de páncreas: Esta condición implica crecimiento celular anormal en este órgano produciendo inflamación y bloqueo de los conductos pancreáticos.

La función de producción de las enzimas digestivas se ve afectada negativamente, por estas tumoraciones, causando mucho dolor en el paciente.

Cálculos vesiculares: La vesícula biliar es un órgano accesorio que colabora con el hígado en el almacenamiento de la bilis, sustancia que se produce en dicho órgano.

En algunas ocasiones, esta sustancia puede flocular en este compartimiento y pasar a formar estructuras sólidas que pueden salir a los canales biliares.

La comunicación que existe entre estos canales y el páncreas, al verse afectada, puede generar inflamación y disminuir la producción de enzimas digestivas.

¿Mis enzimas digestivas están bajas?

Muchas veces observamos que a pesar de llevar una dieta equilibrada, al comer algún tipo de alimento, comenzamos a sentir cierta incomodidad.

Si este es el caso, debes estar atento  a ¿que alimentos? y ¿qué síntomas? tienden a causar su consumo, ya que pudieras estar atravesando una baja de enzimas digestivas.

Las enzimas tienden a tener propiedades  específicas que actúan en sustratos determinados, por lo que su alteración, puede generar diferentes condiciones.

Una baja concentración de enzimas digestivas o en su defecto, la incapacidad de producir alguna de estas enzimas, pueden generar diversos síntomas.

Dentro de la gran variedad de síntomas que esta condición puede acarrear, se pueden nombrar:

Dispepsia o indigestión: Esta condición implica una serie de eventos como dolor e hinchazón en la parte superior del estómago, que puede estar acompañado de acidez o náuseas.

Aerofagia o flatulencia: La falta de enzimas digestivas puede ocasionar la producción de gases en el tracto gastrointestinal, que se acompaña de ascenso de aire, llamado comúnmente eructo.

Esta condición se genera por la baja capacidad de degradación de los alimentos lo que eleva la concentración de bacterias en el intestino, produciendo estos gases.

Alteraciones de la piel: La deficiencia de enzimas digestivas, puede generar alergias a ciertos alimentos que se expresan en lesiones dérmicas.

La aparición de rosetas, dermatitis, hinchazón y sarpullidos son algunas de las reacciones del sistema inmunológico a la intolerancia de algunos alimentos.

Astenia o fatiga: La debilidad muscular y el cansancio también pueden generar de las alteraciones de las enzimas digestivas, ya que ocurre un mal procesamiento y asimilación de los nutrientes.

Alergias estomacales, ¿qué enzimas me faltan?

Existen varias condiciones alérgicas asociadas a la falta de enzimas digestivas que degradan ciertos componentes de los alimentos.

Dentro de las alergias alimenticias más conocidas, podemos nombrar:

Intolerancia a la lactosa: Causada por la deficiencia en la síntesis de la enzima lactasa, encargada de degradar la lactosa, azúcar presente en los lácteos.

Intolerancia al huevo: Causada por la deficiencia en la síntesis de la enzima peptina, encargada de degradar la albúmina, proteína presente en este alimento.

Alergia a los mariscos y pescados: Causada por la deficiencia de algunas enzimas del tipo proteasas y lipasas.

Alergia a frutos secos, semillas y cereales: Causada por deficiencia de enzimas del tipo carbohidrasas y proteasas.

Por otra parte, la Helicobater pylori es una bacteria que puede alojarse en las paredes estomacales causando alteraciones morfológicas y funcionales en este órgano.

Esta bacteria puede desarrollarse justo en la capa protectora de moco, que es la defensa principal del estómago contra los ácidos que se producen en el.

En su metabolismo, la bacteria genera enzimas que pueden degradar este tejido y alterar la secreción de las enzimas digestivas.

Entre los síntomas que genera la presencia de esta bacteria en el tracto digestivo, implican inflamación, destrucción de la mucosa del estómago, úlceras dolorosas, reflujo, mala digestión, entre otros.

Si se presentan dolores, náuseas y mala digestión frecuentemente, es recomendable realizar un monitoreo para descartar la presencia de esta bacteria.

Realizar una endoscopia y examen de heces, son herramientas empleadas para corroborar la presencia de esta bacteria.

¿Deficiencia de enzimas digestivas? Una matriz es la solución

Una dieta rica en alimentos que contengan enzimas con funciones digestivas es una de las herramientas que los expertos recomiendan en esta condición.

No obstante, la medicina alternativa señala, que se debe reforzar la reposición de estas enzimas mediante la ingesta de suplementos enzimáticos, como clave para un buen funcionamiento del aparato digestivo.

Esto permitiría magnificar las propiedades de degradación y absorción de los alimentos, mejorando muchos síntomas desagradables generados por esta condición.

La selección de estos suplementos debe ser la más acertada y debe contemplar variedad, cantidad y facilidad de incorporación al organismo.

Enzi Activ representa un ejemplo ideal que cubre todos estos aspectos, ya que presenta una gran variedad de elementos enzimáticos de importancia.

Dentro de la composición química de Enzi Activ, se observa la presencia de proteasas, lipasas y carbohidrasas, en concentraciones importantes.

Estas enzimas permiten la degradación efectiva de las principales biomoléculas, necesarias para la obtención de energía y la realización de otros procesos físico-químicos.

La presencia de la Aspergillopepsina, enzima obtenida del metabolismo de hongos del género Aspergillus, contribuyen a mejorar la digestión de carbohidratos y proteínas. De igual forma, las altas concentraciones de amilasa refuerza la absorción de los carbohidratos.

La combinación de enzimas como la xilanasa y la celulasa, le confieren al organismo la capacidad de digerir azúcares complejos del tipo pentosano y Beta-glucanos.

Este tipo de carbohidratos se encuentran presentes en la gran mayoría de los granos de cereales, y estas enzimas permiten degradar las paredes celulares de estos alimentos.

El organismo no fabrica estas enzimas y cuando se ingieren estos alimentos no pueden aprovecharse las grandes concentraciones de proteínas y carbohidratos que los componen.

Enzi Activ aporta altas concentraciones de estas enzimas, para asegurar el aprovechamiento potencial de los elementos nutritivos de estos componentes.

Más ventajas de este excelente complejo enzimático

Continuando la idea anterior, la presencia de la xilasa y la celulasa, evitan la producción de heces pastosas y gases que se producen al consumir estos alimentos.

Otra ventaja es la presencia de fitasa y hemicelulasa, que permiten el aprovechamiento de nutrientes encerrados en alimentos de origen vegetal, que en condiciones normales no podrían aprovecharse.

La presencia de enzimas como la invertasa, glucoamilasa y Betaglucanasa, permite amplificar el poder degradante de carbohidratos complejos.

Estas enzimas son obtenidas de hongos como Saccharomyces cerevisiae y Trichoderma sp.

Las ventajas que aporta al organismo la presencia de estas enzimas, se relacionan con un mejor aprovechamiento de elementos vegetales con propiedades antioxidantes y que mejoran el sistema inmunológico.

Enzi Activ además contiene enzimas como la pectinasa, lactasa, la papaína y la bromelina.

Estas enzimas potencian la digestión de proteínas complejas como la lactosa y la albúmina.

En personas mayores, la acción enzimática en la digestión se ve disminuida y tomar este suplemento puede mejorar esta condición, permitiéndoles tener una buena nutrición.

Papaya con limon, en tabla de madera y fondo negro

¡A comer enzimas de forma natural! Dale una mano a tu digestión

Existe una gran variedad de alimentos que podemos incorporar a nuestra dietas para aportar enzimas naturales y mejorar el funcionamiento del tracto intestinal.

Dentro de los alimentos que los especialistas señalan como fuentes potenciales de enzimas digestivas se pueden nombrar:

Lechoza o papaya: Rica en la enzima papaína, permite la regulación de la indigestión y la flatulencia en personas con insuficiencia de producción de enzimas pancreáticas.

Vegetales crudos: Aportan una gran variedad de enzimas, en especial los verdes como el brócoli y el perejil.

Kiwi: La actidina es una enzima presente en esta fruta, y acelera la digestión de macronutrientes como las proteínas.

Mango: Esta fruta además de tener un delicioso sabor, posee una acción equivalente a la de la saliva, ya que posee amilasa permitiendo descomponer los carbohidratos.

Piña: Fuente potencial de bromelina, reduce los procesos de indigestión y los procesos inflamatorios.

Bananas: Contentivas de amilasas y glucosidasas, favorecen la descomposición y absorción de carbohidratos complejos como el almidón.

Miel de abeja: Rica en enzimas como las diastasas, proteasas e invertasas, que potencian la asimilación de nutrientes en el intestino.

Aguacate: Contiene lipasa, enzima encargada de degradar lípidos complejos a estados más sencillos y asimilables.

Kéfir: Es una bebida preparada mediante la fermentación de la leche, cuyo proceso implica la presencia de bacterias probióticas que en su metabolismo, generan enzimas como la lipasa, proteasa y galactasa.

Esta bebida es ingerida por personas con intolerancia a la lactosa, demostrando un efecto positivo en la mejora de la digestión de lácteos

Tips para mejorar la digestión y malestares de la indigestión

La actividad diaria muchas veces nos impide sentarnos a comer en un estado de tranquilidad. Muchos especialistas señalan que comer debería considerarse un acto de meditación.

Comer de forma lenta y en tranquilidad favorece el proceso digestivo, estimulando el sistema nervioso parasimpático, que promueve una producción elevada de jugos digestivos.

Por el contrario, si comemos con tensiones externas, activamos el sistema nervioso simpático inhibiendo las funciones digestivas.

Masticar bien los alimentos sólidos permite mezclar adecuadamente dichos alimentos con la saliva, lo que facilita la acción digestiva y de absorción al aparato digestivo. Los alimentos líquidos no han de escapar a esta misma acción.

Ajustar el contenido proteico y lipídico en la dieta, es importante para no sobre estimular la función digestiva en el estómago.

Incluir alimentos de fácil digestión como cereales sin gluten, verduras y hortalizas con fibra, tal como es el caso de la auyama y el calabacín, favorece el proceso digestivo.

Es recomendable no comer más de una vez al día productos de origen animal como la carne, los huevos, entre otros, esto reduce la probabilidad de sufrir reflujo y gases.

Siguiendo estos consejos, apoyándolos con complejos enzimáticos como Enzi Activ, promoverán un mayor contenido de enzimas digestivas en el organismo y un mejor funcionamiento de tu aparato digestivo.

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