Hombre y mujer mayor sonriendo mientras beben zumo de toronja

Adulto mayor… ¿Vigor menor?

Adulto mayor… ¿Vigor menor?

Última actualización: 29-04-2019. Equipo Nutricioni

La creencia popular generalizada es que a medida que avanzamos en edad, vamos disminuyendo en nuestras capacidades. Y, aunque esta es parte de la realidad humana, no es del todo cierta. ¡Siempre podemos minimizar los estragos del tiempo!

Biológicamente, a medida que pasa el tiempo, envejecemos.

Con la edad, perdemos masa muscular, densidad ósea, vigor sexual y mental, vigor físico, movilidad, capacidad de responder adecuadamente a las exigencias de la vida. Y el proceso es tan rápido o tan lento como lo permitamos.

Esta realidad biológica de todos los seres vivos ha incentivado por centurias la investigación buscando la fuente de la eterna juventud...o la ayuda para retardar algunos de los procesos que determinan la vejez.

En torno a este tema, el envejecimiento y el miedo a envejecer, se han tejido miles de leyendas. Historias que hablan de aguas milagrosas, pócimas fabulosas, mitos que refieren mil y una formas maravillosas de recuperar el vigor, la belleza, la juventud de manera casi instantánea.

Lamentablemente, todas estas leyendas y mitos solo son eso. Historias con que la imaginación humana trata de alejar de si lo que es su inexorable destino.

Pero otro grupo de humanos se dedicó a una labor más racional. A investigar acerca de las causas del envejecimiento, a caracterizarlo y, por supuesto, a investigar mecanismos e instrumento sino para detenerlo, por lo menos para retardarlo.

De estas investigaciones hemos recogido algunos frutos; no hay fuente de la eterna juventud ni pócimas milagrosas pero la ciencia si ha desarrollado algunas terapias y tratamientos que ayudan a retardar nuestro envejecimiento y a regalarnos calidad de vida en nuestros años de vejez.

Para retardar la vejez descubrimos los antioxidantes, para mantener el vigor sexual los afrodisíacos, para mejorar nuestra vitalidad mental los reconstituyentes, para que todo funcione correctamente cuidamos nuestra alimentación y nuestro peso.

Así sucesivamente con aspectos parciales del envejecimiento. Y juntos, suman calidad de vida. No podemos detener el tiempo, pero sí sacarle el jugo a la vida.

La vejez… ¿Adiós a la vida sexual?

Si hay algún aspecto de la vejez que preocupa (sobremanera a los hombres) es el decaimiento de  la actividad sexual.

Con la vejez, los hombres vemos disminuidas nuestras capacidades amatorias. Por un lado, al disminuir los niveles de testosterona en nuestro organismo, vamos perdiendo apetito sexual. Nuestra libido se ve comprometida.

También es frecuente que adultos mayores pierdan su funcionalidad eréctil. Y cada día le sea más difícil lograr una erección. Primero una erección de calidad, con el tiempo cualquier erección.

La propia visión de un cuerpo envejecido, lleno de arrugas, va minando la autoestima del ser humano. Y la pérdida de la autoestima es una amenaza enorme a la actividad sexual satisfactoria. Recordemos que el sexo es en una muy buena proporción, una actividad mental.

La edad va disminuyendo nuestra capacidad de producir hormonas. Y las hormonas vinculadas a la actividad sexual no son la excepción.

Hormonas como la testosterona, las feromonas, responsables tanto de la actividad sexual coital  como de la capacidad de atracción y cortejo se ven mermadas en su producción.

Y eso se siente. Y el hombre lo reciente. Incluso más que las mujeres pues su disminución es evidente.  

Pero, aunque esté proceso es indetenible, el envejecimiento y la disminución gradual de nuestras capacidades, la investigación científica nos ha arrojado algunos salvavidas.

Por un lado los descubrimientos de los efectos terapéuticos benéficos de la actividad física sobre nuestra sexualidad. Por el otro, la verificación de que nuestra alimentación también puede ayudarnos a mantener niveles más que aceptables de funcionamiento sexual.

Y más recientemente, la noticia más esperada por todos los adultos mayores masculinos del mundo: el descubrimiento de la “píldora milagrosa” que en cuestión de minutos te permite lograr una real erección.

Así que la ciencia nos ha brindado los elementos para mejorar nuestro funcionamiento metabólico y fisiológico y también nos permite el milagro de un encuentro coital cuando ya lo considerábamos todo perdido.

La ayuda farmacológica

Gran parte de la atención investigativa de la ciencia mundial se ha orientado, durante décadas, a atender el desarrollo de productos farmacéuticos que ayuden a los adultos mayores a mantener niveles aceptables de vigor vital.

En esa línea investigativa, la ciencia arribo a los medicamentos para controlar los problemas de hipertensión e hipotensión arterial así como de reguladores del ritmo y funcionamiento cardiovascular poniéndole ayuda a algunas de las patologías más frecuentes en personas de la tercera edad.

También se han desarrollado fármacos para minimizar las complicaciones de la diabetes, particularmente de la diabetes mellitus.

Es amplia la disponibilidad de medicinas para combatir la artritis, las inflamaciones intestinales, los dolores articulares y las disfunción renal.

La ciencia moderna ha desarrollado fármacos para controlar enfermedades crónicas y también para sanar enfermedades curables. Se ha avanzado en la cura o control de casi cualquier enfermedad que esté ligada a la edad y al envejecimiento.

Pero ningún fármaco ha causado tanto revuelo- en ningún momento de la historia- como el descubrimiento de la Viagra, la panacea milagrosa para recuperar la dignidad y la capacidad funcional viril. Viagra fue el primer medicamento para controlar la disfunción eréctil y regalarle al hombre erecciones casi que al gusto.

Accidentalmente, evaluando fármacos para controlar la hipertensión, se descubre la viagra, un fármaco cuyo principio activo es el sildenafil y que tiene la virtud de hacer que hombres con problemas de disfunción eréctil logren nuevas erecciones a tan solo minutos de ingerir la droga.

Y esté revuelo ocurrió porque pocos temas ligados al envejecimiento son tan sensibles como el tema de perder o mantener el vigor sexual y la capacidad amatoria. Este es un tema álgido para todos, pero particularmente para los hombres.

Hombres y mujeres muestran particular preocupación por mantener sus estándares de funcionamiento sexual a pesar del paso de los años.

Miles de dietas, ejercicios, pócimas, elixires y hasta conjuros se han formulado a lo largo de la historia en esa extensa y casi interminable búsqueda de la fuente de la eterna juventud, o por lo menos del inagotable funcionamiento y placer sexual. ¡Y Viagra lo logró!

¿Magia o constancia?

La aparición de la viagra en la vida cotidiana moderna trajo una solución circunstancial y eventual a un problema sempiterno para los hombres de la tercera edad, casi una cura milagrosa pero como la cenicienta. Después de cierto tiempo, el efecto eréctil se pierde y se vuelve a convivir con la disfunción.

Esto hace replantear el antiguo problema y la pregunta entonces es ¿cómo dependo menos de la viagra?

La respuesta es volver a las antiguas y tradicionales estrategias. Un programa combinado de ejercicios y actividad física acompañado de una nutrición adecuada, suficiente y oportuna.

También el desarrollo de una autoestima y una configuración anímica saludable seguirán siendo, como en el pasado, un arma poderosa para enfrentar -muchas veces con éxito- el fantasma de la pérdida de vigor, la  potencia y el desempeño sexual.

Como quiera que la vejez y sus síntomas son inevitables, la estrategia de siempre ha sido (y lo seguirá siendo) retardar al máximo la aparición de esos síntomas ligados a la vejez.

Mucho de los aspectos que evidencian la vejez tienen que ver con el efecto tóxico que algunos alimentos o sus desechos produce sobre nuestro organismo.

Entonces, en este aspecto una dieta bien pensada, que nos nutra de manera adecuada para nuestras necesidades, oportunamente suministrarnos los nutrientes en el momento en que los necesitemos y en la cantidad que necesitemos necesariamente deberá favorecernos.

Está demostrado que la actividad física aumenta nuestro energía y desempeño muscular. Además de ayudarnos a conformar un estado de ánimo agradable y bien dispuesto tan necesario para iniciar los procesos de excitación sexual.

Entonces, es indudable que una vida llena de actividad física nos acondicionará para mantenernos activos durante más años de nuestra vida. Incluyendo nuestra actividad sexual.

También debemos apostar y cultivar una buena salud mental (recuerda que parte importantísima del hecho sexual tiene que ver con la psiquis).

Desarrollar y aquilatar una buena autoestima es vital para mantenerte sexualmente activo a pesar del paso de los años. Evitar agresiones como el estrés, la ansiedad y la depresión es fundamental para llegar a la tercera edad y aún darse sus “gustitos”.

La actividad física

Es una ley reconocida que la actividad deportiva o física aumenta tus posibilidades de que tengas una vida madura también fecunda en actividad tanto física, como mental y hasta sexual.

Mujer y Hombre de edad mayor realizando estiramiento.

Quienes han mantenido a lo largo de los años, desde jóvenes, una vida físicamente activa, practicando algún tipo de deporte o actividad física frecuente, normalmente muestran un vigor superior al de sus pares en cualquier aspecto en que se les evalúe.

La actividad física tonifica los músculos, normaliza el ritmo cardíaco, nos ayuda a quemar grasas y bajar de peso combatiendo la obesidad, activa la circulación sanguínea, acelera la producción de endorfinas, te prepara para una vida de mejor y mayor calidad.

Cuando se llega a la edad madura, a la tercera edad, es de vital importancia arribar a los tiempos de la “juventud prolongada”, a tener una edad avanzada pero gozar de una vitalidad que nos permita conservar una excelente calidad de vida.

En materia sexual, la actividad física, particularmente en la tercera edad, es casi un afrodisíaco.

En primer lugar, el poder apreciarte físicamente bien te ayuda a lograr elevados, elevadísimos niveles de autoestima, a sentirte bien contigo mismo, con tu imagen. Y esto te ayuda a despertar (o a mantener despierta) tu sexualidad, tu libido, tu deseo sexual.

Por otro lado, un corazón que bombea bien y un sistema vascular que irriga adecuadamente es una enorme garantía de que podrás realizar una buena irrigación y llenado de los cuerpos cavernosos del tu pene y lograr fáciles y prontas erecciones. Casi que como cuando eras quinceañero. Y, sin viagra!

Si la actividad física te ayuda a consumir energía entonces eliminas grasas, perdiendo peso, limpiando tus venas y arterias, ayudando a irrigar mejor.

El deporte o actividad física te ayuda a despejar tu mente, a liberarte del estrés, la ansiedad y/o la depresión despejando tu camino hacia un estado anímico propicio para adelantar encuentros amorosos.

Y por último, el bienestar físico y tu buena apariencia corporal te harán más atractivo ante los ojos del sexo opuesto, lo que facilitará tus posibilidades de cortejo y acrecentará tu autoestima.

Una vida asertiva

Llevar una vida asertiva, desarrollar la asertividad en tu vida diaria y cotidiana puede ser la puerta de entrada a una mentalidad y un estado anímico propicio para llevar una sexualidad placentera a pesar del paso y el peso de los años.

Una persona asertiva no solo sabe lo que quiere, sino que lo manifiesta claramente, sin tapujos, sin abusos, sin ofensas. Y esto le va otorgando a lo largo de toda su vida mayores probabilidades de desarrollar una mentalidad, psiquis o ánimo sano, alegre, adecuado, lleno de vitalidad.

La vida sexual, sus éxitos, logros, realizaciones y satisfacciones, dependen grandemente de una mente sana y un estado de ánimo sosegado y calmo para poder disfrutar al máximo de nuestros encuentros amorosos.

La actividad sexual es enormemente mental, psicológica. La imaginación es vital para despertar nuestro deseo, así como también para mantenerlo despierto.

Nuestros recuerdos de eventos anteriores, aromas, tactos o tersuras, sabores, situaciones enriquecen nuestra sexualidad. Y saber colocarlos en el tapete amoroso en el momento conveniente es de una muy grande ayuda.

Por este predominio de la psiquis sobre la actividad sexual es que debemos alimentar y retroalimentar nuestros encuentros amorosos con muchísimas caricias. Caricias físicas, mentales, sensoriales. Estas incendiarán nuestro cuerpo en los momentos de amor y los volverán a incendiar en los momentos de recuerdo.

Los términos sexualidad e intimidad muchas veces son utilizados como sinónimos. Esto es porque a la hora del sexo debemos tocar nuestro cuerpo pero también (y es quizás más importante) debemos tocar nuestras almas.

Habla claro con tu pareja y exígele (o facilítale) que también hable claro. Pídanse las cosas por su nombre, no den espacios a malos entendidos. Los tabúes son una carga y a la cama no se va cargado.

Exploren cada rincón de sus cuerpos. Los límites deben respetarse pero solo dependen del deseo mutuo de  satisfacerse y no de tabúes preconcebidos. Lo bueno y lo malo a la hora del sexo solo es un convenio entre dos que se aman.

Dieta para la salud, la energía y el deseo

Como para cualquier otro aspecto de la vida, si en nuestros años dorados queremos mantener valores de vitalidad, salud y deseos apropiados debemos cuidar meticulosamente nuestra nutrición.

  • Si deseas llegar a la tercera edad conservando niveles elevados de salud física, mental y sexual entonces es necesario que desde siempre aprendas a llevar una dieta que te provea una alimentación, una nutrición adecuada, oportuna y suficiente.
  • Llevar una buena dieta, saludables implica la adopción de algunos hábitos alimenticios que has de conservar y desarrollar a lo largo de toda tu vida y mantenerlos en los años de la juventud prolongada.
  • La distribución de tus comidas deben ser lo las espaciadas a lo largo de todo el día.
  • Disfrutar de tu desayuno, almuerzo y cena en las horas de costumbre y complementarlos con una merienda mañanera y una vespertina te permitirá que tus comidas sean más frugales y que suministren los nutrientes en el momento apropiado.
  • Tu sistema digestivo no se sobreexige ni presenta largo periodos de ayuno y los nutrientes son suministrados en el momento justo.
  • Tus comidas deben balancear tus alimentos mezclando proporcionalmente nutrientes de los tres grandes grupos alimentarios. El aporte de carbohidratos, lípidos y proteínas debe ser balanceados y asegurando cubrir sus necesidades en atención al tipo de actividad prevaleciente en nuestra vida.
  • Tu dieta debe suministrar todos los nutrientes que necesitas. No olvides los aminoácidos, los minerales y las enzimas necesarias para tu funcionamiento metabólico y fisiológico.
  • Siempre es bueno suministrar afrodisíacos y energizantes para tu vida sexual.
  • La ingestión de tus nutrientes puedes hacerla consumiendo alimentos y bebidas naturales o de derivados de estos alimentos.
  • Frutas, hortalizas, legumbres, carnes, huevos y lácteos son algunos de los alimentos que nunca deben faltar y que debes aprender a combinar para llevar una excelente y apropiado plan nutricional.
  • Un buen plan nutricional se verá reflejado en una excelente calidad de vida cuando llegues a tus años dorados.
  • Tu plan dietético puede ser enriquecido con la ayuda de suplementos alimenticios de origen naturista.

El amor en la tercera edad

Si algún elemento puede hacer renacer tu vida, despertar tus sentidos, incendiar tu pasión y recuperar tu vigor en la tercera edad, ese elemento es el amor.

El amor, incluso en personas de la tercera edad le da un impulso nuevo a nuestras vidas, la acelera, la llena de alegría, energía y vigor.

Aunque podríamos pensar que en nuestros años dorados nuestro enamoramiento es menos pasional, más sosegado, no es menos cierto que también produce alteraciones fisiológicas y metabólicas que nos regalan calidad de vida.

En la primera etapa de enamoramiento, en la etapa irracional, pasional, líbica o lujuriosa, como prefieras llamarla, el amor es activado por las hormonas testosterona y estrógeno. La acción endocrina de estas hormonas es la pasión, el deseo de compañía sexual. Y esto es común para hombres y mujeres.

La segunda etapa del enamoramiento es lo que consideramos como amor propiamente dicho. Aquí producimos e inundamos nuestro cuerpo con dopamina, adrenalina y serotonina. ¿El resultado? Un cuerpo enloquecido, energizado y dispuesto para pelear la tercera guerra mundial si fuese necesario.

Luego viene la consumación o racionalización de la relación. Aquí empiezan a aparecer motivos más racionales para mantenerse juntos. La razón va privando sobre la pasión.

Y aquí aparece la gran ventaja comparativa de ser un individuo de la tercera edad: tenemos la experiencia suficiente como para ir llevando nuestra relación, hacerla cíclica, revitalizando casi que a nuestra conveniencia. Y así mantenemos cíclicamente los beneficios que el amor trae sobre nuestras vidas.

Aquí debemos aclarar que estamos recomendando que te enamores nuevamente. Y esto no implica necesariamente que sea de una nueva persona.

Aunque no tiene nada de malo encontrar una nueva pareja que nos llene y nos despierte el amor, también es perfectamente posible y deseable que logres resucitar tu relación de años, que despierten nuevamente el amor y la pasión que un día encontraron juntos y vuelvan a dedicarse a darse felicidad y amor mutuamente.

Estar enamorado de nuevo es gratificante y saludable. Sin importar la edad que tengamos.

Y recuerda, el amor es como un edificio que hay que construir ladrillo a ladrillo.

Suplementos alimenticios para mejorar tu sexualidad

Aunque las bondades sensoriales de una buena carne, una apetitosa fruta o una rica  hortaliza no pueden ser sustituidas por nada, enriquecer tu dieta con un buen suplemento alimenticio es una jugada estratégica inteligente y acertada.

Los suplementos alimenticios vienen en presentaciones que tienen cuidadosamente calculada sus dosis. Vienen en presentaciones dosificadas.

Así, cuándo consumes un suplemento alimenticio sabes a ciencia cierta que estás consumiendo, en cuál cantidad y con que lo estás mezclando o acompañando.

Esta es la base de la bondad de la utilización de los suplementos alimenticios.

Si quieres potenciar tu dieta para lograr vigor sexual, mejorando tu desempeño amatorio, entonces te recomendamos el consumo de Extralib Hombre.

Este suplemento alimenticio es ampliamente utilizado por sus probadas propiedades como afrodisíaco y como energizante de la función sexual.

La fórmula de Extralib Hombre es una excelente mezcla de estimulantes de la libido, energizantes, mejoradores de la función eréctil y potenciadores de la producción de testosterona y de espermatozoides.

Por lo tanto es de eficaz ayuda para una vida sexual plena, activa, satisfactoria y potencialmente reproductiva.

Elementos como la niacina (vitamina B3) te ayudan a potenciar la digestión y el metabolismo de carbohidratos, lípidos y proteínas.

El contenido de extracto de plantas como tongkat ali, ginseng, hierba de cabra en celo convierten a la fórmula de Extralib Hombre en una promesa de amor, pues las propiedades afrodisíacas de estas plantas se ven potenciadas por el efecto sinérgico que logra la mezcla.

Otros elementos como el guaraná o la avena straw son energizantes que te ayudarán a mantener el vigor en tus encuentros amorosos y en tu vida cotidiana.

La fórmula de Extralib Hombre es excelente apuesta por los mejores energizantes, afrodisíacos, vitaminas, minerales y hormonas, pensando en brindar a tu vida toda la energía y el vigor que necesitas para disfrutarla aún en tus años de la tercera edad.

La mezcla funciona con una noción de equipo que logra que sus elementos funcionen en sinergia logrando que los resultados sean mucho mejor que los logrados individualmente por cada elemento.

Y disfrutarás de una vida plena y satisfactoria, sin importar el paso de los años.

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