¿Adelgazaste y quedaste flácido? Tonifica piel y músculos

¿Adelgazaste y quedaste flácido? Tonifica piel y músculos

Última actualización: 14-01-2019 por Editor Roselis.

La obesidad y el sobrepeso son 2 enfermedades con una alta incidencia en todo el mundo.

brazo con flacidez, brazo de mujer piel clara, franela blanca, mano tocando la piel flacida por aumento y disminucion de peso brusca

El sedentarismo y la ingesta de comidas desnaturalizadas, altas en sodio y grasas trans, son dos de las causas más importantes de estos padecimientos, que en muchos casos comprometen la supervivencia de quienes los padecen.

Pero con este fenómeno también ha surgido otro: la moda o cultura fitness en la que se exponen en los medios de comunicación personas (deportistas o no), con figuras delgadas y músculos bien torneados. Ser bello y flaco se ha convertido en un valor.

Todos quieren adelgazar

Es muy grande la presión que esta realidad ejerce sobre las personas con exceso de peso.

Hoy en día todo el mundo quiere adelgazar, hasta los que ya están flacos se ven impelidos a pensar o sentir que todavía hay partes de su cuerpo que pueden tener una mejor forma.

Esa presión hace que los individuos se sometan a dietas estrictas, que se venden como milagrosas, o bien se saltan algunas comidas para acelerar el proceso de adelgazamiento.

No es malo querer adelgazar y verse bien. Al contrario. El problema está en los motivos que se tienen para hacerlo.

Si se hace por encajar, por no quedarse atrás en la cultura de la delgadez, pues lo más seguro es que se recurra a métodos poco seguros, que no solo pondrán en riesgo nuestra salud sino que también tendrán el efecto contrario.

Puede ser que se baje de peso, pero si esta pérdida de kilos no está acompañada de un plan de ejercicios y de una orientación nutricional profesional, pueden ocurrir varias cosas:

  1. Que se adelgace rápido pero perdiendo masa muscular.
  2. Que se recupere peso más rápido de lo que se perdió, y se gane más peso del que se tenía antes.
  3. Que nuestra piel se deshidrate y pierda tonicidad y lozanía, luciendo envejecida.
  4. Que nuestro rostro se vea demacrado y pálido.
  5. Que nuestros músculos adquieran una apariencia gelatinosa y fofa, que llamamos flacidez.

Posibles causas de la pérdida de peso acelerada

Nadie quiere que sus muslos se bamboleen cuando camina, que sus brazos parezcan sábanas cuando se levantan, que sus pómulos se vean escurridos sobre sus mandíbulas o que su vientre cuelgue por debajo de su estómago.

En esta parte es necesario hacer una salvedad: hay muchas causas por las que una persona puede perder peso de manera acelerada sin dar tiempo a que sus músculos y piel se adecuen a la nueva talla:

  1. Enfrentar una enfermedad grave que lo obligue a estar en cama.
  2. Los estados de astenia después de salir de algún proceso infeccioso.
  3. Alergias o intolerancias alimenticias de cualquier índole.
  4. La reducción de peso después del parto y por lactar al bebé.
  5. La inactividad en deportistas producto de una lesión.

En todos esos casos la flacidez es una desagradable consecuencia.

Puede ser que te estés preguntando ¿voy a quedar así? ¿Habrá alguna solución para mí?

¡Sí! Por su puesto que la hay, por ello hemos escrito para ti los mejores consejos que te ayudarán a tonificar luego de que has adelgazado.}

Tonificar y mantener un peso ideal

Tonificar significa devolverle a las fibras musculares su elasticidad y fuerza.

Para ello se requiere, además de rutinas de entrenamiento, llevar una dieta rica en proteínas magras que te permitan reponer tu masa muscular, así como mantenerse bien hidratado y descansar suficientemente.

No se debe confundir entre tonificar y aumentar el tamaño del músculo.

Como dijimos antes, tonificar consiste en fortalecer el músculo, sin necesidad de que este aumente de tamaño.

Los ejercicios para recuperar el tono permiten eliminar la grasa del músculo, por lo que mantendrás el peso que deseabas, sin verte fornido o grande.

Los ejercicios para tonificar se basan en más repeticiones con poco peso y los ejercicios para ganar musculatura trabajan con menos repeticiones e incrementando el peso en cada una de ellas.

Pero para entender todo este tema lo primero que debes saber es qué fue lo que sucedió y por qué ahora tu piel tiene esa apariencia.

¿Por qué la piel se ha puesto flácida luego de bajar de peso?

La apariencia de piel flácida luego de perder gran cantidad de peso es algo habitual, de hecho más de lo que imaginas.

Esto sucede porque la piel cuenta con una peculiar característica, la elasticidad; es decir, tiene la propiedad de estirarse y renovarse a lo largo del tiempo, esto con el fin de adaptarse a la forma de nuestro cuerpo.

Cuando adelgazamos (especialmente cuando perdemos peso de manera acelerada), no le proporcionamos el tiempo adecuado a nuestra piel para que pueda adaptarse a los cambios y a la nueva forma que ha adoptado nuestro cuerpo, teniendo como resultado esa apariencia de piel colgante.

Las zonas que suelen ser mayormente afectadas son:

  1. Los cuádriceps (músculos que se encuentran en la región trasera de la pierna y que permite que la rodilla sea alzada).
  2. Los tríceps (músculos que permiten extender tanto el brazo como el antebrazo).
  3. El abdomen.
  4. Los músculos del rostro, que al ser afectados por la flacidez reflejan una apariencia envejecida y cansada.

Otra posible causa para una piel flácida y colgante, son las comidas estrictas que favorecen la pérdida de grasa pero que no aportan los nutrientes necesarios para la buena salud de la piel.

Por lo que a la hora de querer tonificarla no solo se trata de una buena rutina física, sino también de una dieta balanceada y saludable.

Alimentos esenciales para reafirmar tu piel

Canasta de frutas frescas, ricas en hierro, como manzanas, plátanos, peras, uvas, kiwi.

Como lo dijimos en líneas anteriores una dieta rica en nutrientes es paso fundamental para fortalecer los tejidos de la epidermis, tensando y reafirmando su apariencia.

Estos nutrimentos los podemos conseguir en varios alimentos, tales como:

Frutas: el consumo de frutas no solo es delicioso, sino que además las frutas proveen de múltiples beneficios a la piel, ya que son ricas en vitaminas y minerales, y mucha agua.

Un ejemplo de esto, son las fresas y las patillas, que estimulan la producción de colágeno; para gustos más cítricos están las naranjas, fuente esencial de la vitamina C.

La vitamina C, por ser rica en antioxidante favorece la absorción de hierro y calcio, además crea una capa protectora contra los radicales libres, retardando el envejecimiento, por ello no restrinjas el consumo de frutas.

Come de 5 a 10 porciones por día y verás óptimos resultados.

Pescados: hay gran variedad, y cada uno de ellos le regala a nuestra salud y a nuestra piel óptimos resultados.

Por ejemplo, el salmón que es rico en Omega 3, un ácido graso que por su composición disminuye la ausencia de firmeza y flacidez en la superficie cutánea.

Otros pescados que no podemos dejar de consumir son la sardina y el atún, ambos son grandes fuentes de diversas vitaminas como la vitamina B3, vitamina A, D y E, que fortalecen los tejidos de la piel, dotándola de una apariencia tersa y lozana.

Pavo: al igual que el pollo es rico en proteínas, es bajo en grasa y mantiene bajos los niveles del colesterol.

Por su alto contenido en proteínas magras ayuda a endurecer la piel que se ha vuelto flácida.

Huevos: otra opción rica en proteínas son los huevos, tanto la yema como la clara contiene aminoácidos (compuestos que se combinan para formar las proteínas).

Agua: al beber la cantidad adecuada de agua, no solo nos mantendrá hidratados, sino que hará más fácil el proceso de tonificación.

Procura beber 2 litros de agua durante todo el día; si su sabor se te hace muy insípido puedes preparar infusiones, agregar zumo de limón o algunas frutas y variar su sabor.

Los mejores ejercicios para tonificar tu cuerpo

Recuerda siempre antes de empezar una rutina de ejercicios calentar tus músculos.

Puedes hacer una rutina de estiramiento o practicar un poco de cardio, si decides la última opción que no exceda los 30 minutos.

  1. Los cuádriceps son unos de los primeros músculos que debemos tonificar, pues cuando ganan esa apariencia flácida la pierna toma una forma nada estética.

Aquí tienes los mejores ejercicios para esta zona del cuerpo, que te permitirán no solo fortalecer sino darle un aspecto torneado a la pierna:

Las sentadillas: son nuestra primera propuesta ya que logra un fortalecimiento de la parte superior trasera de las piernas.

Para realizarlas asegúrate de estar de pie con la espalda recta (esto evitará lesiones y logrará que el ejercicio cumpla su función de fortalecer los glúteos y cuádriceps correctamente).

Puedes entrelazar tus manos y apoyarlas sobre tu nuca o estirar tus brazos hacia al frente para ganar mayor estabilidad.

Ahora baja hacia el suelo como si intentaras sentarte y antes de llegar al suelo, cuando tus piernas han formado un ángulo de 90 grados, frena y vuelve a subir a tu posición inicial.

Otra forma de realizar este ejercicio es apoyar nuestra espalda en la pared con una pelota de ejercicio y deslizarnos hacia abajo como explicamos anteriormente. Realiza este ejercicio en dos series de 15 repeticiones cada una.

El segundo ejercicio: consiste en acostarse sobre el suelo boca arriba (puedes utilizar alguna base o colchoneta), procurando que la espalda quede en una posición cómoda.

Luego debes elevar una de tus piernas, puedes empezar levantando tu pierna derecha hasta formar un ángulo de 45 grados con el suelo y posteriormente vuelve a tu posición inicial de forma calmada.

Este mismo procedimiento debes hacerlo con la pierna izquierda e ir alternando cada una; se recomienda realizar de 15 a 20 repeticiones en cada pierna.

Si esta actividad te parece muy sencilla puedes agregar un poco de peso en los tobillos, para darle cierta complejidad, y recuerda mantener tu espalda contra el suelo de forma natural para evitar lesiones.

La tercera opción: consiste en ponernos de pie, con los brazos estirados hacia arriba y las manos entrelazadas; a su vez una de nuestras piernas (puede ser la derecha) debe estar flexionada, apoyando el pie en la rodilla de la pierna contraria.

Esta será nuestra postura inicial y posteriormente la pierna que está flexionada (en este caso la derecha) la llevaremos hacia adelante hasta que nuestro pie toque el suelo y cree un ángulo de 90 grados de forma que ahora nuestra pierna izquierda quede ligeramente flexionada.

Vuelve a la posición inicial y repite este ejercicio con cada pierna, en dos series de 5 repeticiones cada una.

  1. Los brazos: la segunda zona a tonificar son los brazos ya que al aumentar de peso y luego perderlo de forma rápida, nuestros brazos también se ven afectados por la flacidez, sin embargo, esto tiene solución, y aquí te la explicamos:

Mujer modelo de fitness ejercicio con mancuernas Joven culturista trabajando con pesas y pantalones cortos con mancuernas sobre fondo negro Mujer con cuerpo musculoso, abs Trazado de recorte

Mancuernas: no te preocupes si no tienes mancuernas, pesas o cualquier otra herramienta práctica, lo importante es que tengas las ganas y no coloques excusas, pues hasta dos botellas de plástico llenas de arena te pueden servir para realizar los ejercicios.

Para comenzar sostén una botella en cada mano de forma horizontal en relación al piso, luego gira los brazos hacia adelante.

Alzaremos las botellas flexionando el codo hasta que las extremidades formen un ángulo recto, mantendremos esta posición unos segundos y volveremos a la posición inicial.

Flexiones: una segunda opción son las flexiones, ya que esta actividad ayuda a fortalecer más de un grupo muscular.

Su ventaja es que trabajamos con nuestro propio peso, y no solo fortalecemos los músculos sino que además mejoramos nuestro sentido del equilibrio y la resistencia.

Para realizar este ejercicio lo primordial es contar con una postura correcta que nos evitará posibles lesiones.

Aquellos que no tengan experiencia con este ejercicio pueden apoyar las rodillas en el suelo, para así bajar el nivel de esfuerzo.

Podemos comenzar haciendo unas 10 repeticiones, y luego cuando nuestro cuerpo obtenga resistencia, podemos realizar este ejercicio en 4 series de 15 repeticiones cada una.

Press: otra opción es realizar press, estos consisten en sostener en nuestras manos unas mancuernas o botellas con agua o arena.

Después llevar los brazos flexionados hacia arriba a la altura del pecho y subirlos por arriba de nuestra cabeza haciendo que las botellas o mancuernas se junten y luego volvemos a la posición inicial.

Es importante que el peso que utilicemos sea cómodo y cuando realicemos el ejercicio con mucha facilidad vayamos aumentando el peso.

  1. Músculos faciales: otra opción que no podemos descuidar es nuestro rostro; de hecho aunque este no este flácido es bueno hacer ciertas rutinas para prevenir o combatir las líneas de expresión y evitar un aspecto envejecido.

Lo primero a tener en cuenta es tomar suficiente agua y utilizar una crema hidratante para el rostro y el cuello, en cuanto a los ejercicios podemos realizar los siguientes:

Para evitar las líneas de expresión: que se forman alrededor de la cara, podemos decir las vocales de forma exagerada, esto nos permitirá abrir y estirar la piel alrededor de la boca dotándola de elasticidad, retrasando las líneas de expresión y combatiendo la flacidez.

Mejillas: nuestras mejillas tampoco se escapan de sufrir los efectos de la flacidez, pero para mejorar su aspecto podemos realizar un simple ejercicio que consiste en inflar nuestras mejillas con aire.

Mantener esa posición por 5 segundos y luego ir botando el aire lentamente, este ejercicio podemos realizarlo las veces que deseemos.

Pómulos: si quieres mejorar la apariencia de los pómulos y fortalecer esta área, realiza una ‘‘O’’ con tus labios, manteniendo los dientes ocultos y luego sonríe ampliamente, siempre manteniendo los dientes ocultos; repite este ejercicios 6 veces en tu rutina facial.

  1. Abdomen: una zona que a causa de diversas circunstancias se vuelve flácida y colgante, esto debido a que es un área donde suele almacenarse mucha grasa, por lo que debemos ponerle atención a la hora de querer tonificarla.

Acuéstate boca arriba sobre una funda o colchoneta para dar estabilidad al cuerpo y lleva tus brazos hacia arriba y apóyalos sobre la nuca entrelazando las manos.

El siguiente paso es levantar tu cabeza unos 20 grados y el tercio superior de la espalda, asegúrate de no subir demasiado el cuello y evita mover los pies del suelo.

Con este ejercicio, trabajarás los abdominales superiores, puedes realizar dos series de 30 repeticiones cada una.

Para trabajar los abdominales inferiores vuelve a acostarte sobre tu funda o colchoneta, pero esta vez estira los brazos a los lados y colócalos bajo tus glúteos.

Ahora, con tus piernas flexionadas crea un ángulo de 90 grados y eleva al mismo tiempo tus glúteos y caderas; este ejercicio puedes hacerlo en dos series de 30 repeticiones cada una.

Otra visión de tu cuerpo

Poco a poco irás recuperando el tono muscular y la firmeza de tu piel; tu autoestima seguirá incrementándose y con ella tus deseos de sentirte cada día mejor.

Aprenderás a comer sano para no volver a aumentar de peso; te darás cuenta de que mereces cuidarte y amarte; estarás de buen ánimo y el ejercicio se volverá una costumbre grata y motivadora.

Todo empezó con una piel colgando como un puente; ahora la historia sigue con un ser humano que se reconoce bello y sano.

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