Mujer mayor toca la oreja, mientras mira perdidamente

¿A qué edad comienza la menopausia, un miedo infundado?

¿A qué edad comienza la menopausia, un miedo infundado?

Última actualización: 17-12-2018. Equipo Nutricioni

Llena de mitos y de sinrazones la mujer se pregunta ¿A qué edad comienza la menopausia?, ¡como esperando cambios terminantes y negativos!.

Es una de las causas por las que los médicos, actualmente, tanto se empeñan en hablar con sus pacientes jóvenes, pero no en edad de la procreación.

Sí, pacientes jóvenes que ya están terminando la etapa de procrear y de llevar a un ser en su interior. Pero que la vida les comienza a dar oportunidades de libertad y disfrute infinitas, que por razones culturales, no son entendidas ni aprovechadas.

Mujer Mayor de 40 Años de Edad

La mujer, después de un período relativamente corto de bonanza genital, donde su aparato reproductor es capaz de engendrar y albergar a un ser cada año, inicia una etapa de libertad y tranquilidad sexual.

Esta etapa que corre desde los 12 años de edad hasta los 50 años aproximadamente, definen unos años de servicio a la vida, de intermediarias a la existencia; donde un ser puede tocar la tierra cada año, en caso de que ella, la mujer, quiera.

No define la feminidad. Solo eso no define la acción femenina ni define el aporte de la mujer en el mundo.

Es simplemente una etapa biológica, del hermoso y vasto organismo femenino que puede generar lo más impresionante que pueda gestar un ser humano: la vida.

Nos matamos como científicos y estudiosos de la botánica, y la anatomía, por definir esta etapa creativa de la mujer, una etapa donde la existencia humana se replica y se esparce por el mundo.

Pero nos enterramos en nuestras propias elucubraciones respecto a que ésta, tan importante etapa no es la única de las etapas que vive una mujer.

Esta zona-confort-servicio de la vida, tiene su principio y fin en el cuerpo de una mujer, pero no la define completamente ni la determina.

La mujer es un vehículo perfecto para crear la vida

Gracias a la mujer llegamos al planeta Tierra todos los seres vivos; y mediante la mujer, entendemos que todos, hombre y mujeres, venimos a cumplir etapas; mientras esta máquina, llamada cuerpo, ejerce sus funciones a través de los años.

La definición femenina del ser, incluye, además de celebrar su día festivo los 8 del mes de marzo; una serie de características biológicas que integran, de manera sine qua non, la posibilidad de dar a luz o parir a un ser vivo.

Pero, recalco; y estaremos recalcando mil veces a cada mujer que médicamente pida ayuda; que no es lo que define, propiamente dicho, a una mujer como ser humano o, lo que es igual;  al lado femenino de la raza humana.

La mujer es el ser humano con características anatómicas y funcionales típicas de los seres vivos capaces de procrear a otros seres; mantener la vida una vez procreada y tener la habilidad para conservar cohesionada la especie que nació de ella, mediante la unión afectiva.

La mujer es entonces, máquina procreadora de vida y, alma o espíritu integrador , de la unión de la familia o de sus seres procreados.

madre amamantando y abrazando a su bebé

Como máquina que permite la fecundación, el alimento y el hospedaje de un ser vivo en su interior, ella amerita de una maquinaria en óptimas condiciones, y con un funcionamiento excelente y a lo máximo de energía.

Por eso, la función de concebir y  de llevar nueve meses a un ser humano en crecimiento en su interior, se realiza en un central, pero climático punto de su existencia.

Cuando su cuerpo está en su funcionamiento mayúsculo o total. Esto es, en plena juventud.

Solo en esa etapa es posible que la mujer pueda concebir y llevar a un ser vivo creciendo dentro de sí misma.

Los seres vivos tienen etapa límite para procrear

Todos sabemos que los seres vivos pasamos por etapas de declinación de nuestras funciones después de la edad adulta.

Y me refiero a todas las funciones. Es decir, nuestro organismo alcanza el cénit en la juventud, cuando la maquinaria trabaja con gran energía y a toda potencia, pero luego, como toda maquinaria, materialmente comienza a declinar en sus funciones.

En esta etapa  es normal que vayamos teniendo un rendimiento menor a lo logrado entre los 25 y los 40 años.

Sin pretender aquí, hacer un tratado filosófico de lo que debemos o no aceptar como funcionante en la vida; si es necesario que entendamos que somos seres vivos, instalados energéticamente en maquinarias materiales que se agotan.

Máquinas muy sutiles e inteligentes que tiene una duración que, maquinarias hechas por el hombre no tienen. Máquinas que duran hasta 80 o 90 años y algunas más.

Mujer mayor instruyendo a hombre mayor

Pero organismos materiales al fin y al cabo.

De nosotros depende entender la vida como tal y darle el cuidado que podamos para mantenerlas funcionando en óptimas condiciones la mayor cantidad de tiempo. Pero entendiendo que tienen ciclos y que hay que respetarlos.

Un ser humano en la niñez no puede hacerse cargo del cuidado de otro ser humano; por eso, en esa etapa es in-funcionante para la procreación.

Es una etapa para el desarrollo del organismo y del capital ideativo a través del cual dejamos el legado de nuestros valores y nuestras enseñanzas.

Igualmente ocurre en etapas más tardías; y no decimos viejas; de nuestro organismo.

El cuerpo ya no dispone de un aparato cardiovascular ni de órganos hormonales que produzcan o tengan la misma capacidad de laborar.

Allí declinan las potencialidades para procrear. Los óvulos acaban, los espermatozoides no son funcionantes, los órganos ya no reciben.

Todo un proceso hermoso y lleno de perfección que debemos entender.

La menopausia indica una etapa final, no el final

Según un estudio realizado en la Universidad de Stanford, en California, Estados Unidos; en 781 mujeres, de entre 40 a 60 años; 9 de cada 10 de ellas manifestaron haber tenido al menos un síntoma relacionado con la menopausia.

Es así de frecuente el experimentar esta sintomatología que consiste en irregularidades relacionadas con el ciclo menstrual, entre otras.

Así comienzan a haber ausencias de la menstruación, o períodos de sangramiento prolongado o acortados.

En cualquier caso, deben ser estudiados a nivel médico y se recomienda que la mujer vaya a la consulta ginecológica para descartar otras patologías y, en caso de menopausia, poder recibir el tratamiento adecuado.

Entre los síntomas están los comunes calores muy molestos, que pueden tenerse a cualquier hora del día y duran varios minutos.

Durante la noche se pueden presentar con sudoración intensa que llamamos sudoraciones nocturnas.

Igualmente pueden haber cambios a nivel vaginal como resequedad, y tendencia a las infecciones tanto vaginales como urinarias.

Existen trastornos del estado de ánimo, como tristeza y melancolía que pueden llegar a convertirse en depresiones sintomáticas con falta de apetito e insomnio. Aunque el insomnio puede presentarse en forma aislada.

Mujer joven con cara de tristeza

Algo que hay que vigilar es la densidad de los huesos pues puede presentarse una falta de absorción de calcio.

La disminución de la líbido o del deseo sexual, no está contemplado en forma directa, éste deseo no disminuye en esta etapa. Es la molestia de la sintomatología la que hace que exista menos deseo sexual.

El acto sexual es normal y pleno siempre y cuando se tomen precauciones en relación a los cambios vaginales; la resequedad puede hacer el acto molesto e incluso doloroso.

Los síntomas psicológicos pueden hacer que el deseo disminuya, por eso, ante la tristeza, el llanto fácil o insomnio, es bueno consultar al médico.

Ayuda naturista para esa época menopáusica

En los últimos años la terapia hormonal sustitutiva, que era la opción médica para tratar estos síntomas tan molestos, se ha visto menos utilizada.

El descubrimiento de efectos colaterales con la administración de hormonas a la mujer en esta etapa, y el repunte del cáncer con este tratamiento, ha hecho que las opciones para tratar esta época sean diferentes en la actualidad.

La fitoterapia, o el uso de plantas medicinales con fitoestrógenos, ha ganado terreno en el área médica para contrarrestar estos síntomas.

Hoy en día se cree que 45% de las mujeres que están en etapa menopáusica toman productos naturales para aliviar esta sintomatología.

Existen productos bastantes completos que traen en sus fórmulas plantas con fitoestrógenos que son considerados precursores hormonales femeninos.

El Apoyo de las Mujeres, es un buen ejemplo de ellos, su fórmula contiene plantas como el Ñame Salvaje, los derivados de la soja, y otros productos que ya están estudiados como precursores de hormonas femeninas.

Los más importantes compuestos que actualmente se utilizan provienen de plantas como el Ñame Salvaje, que además que proporciona fitoestrógenos, es un excelente antiinflamatorio y antiespasmódico.

El cohosh negro, también antiespasmódico y antiinflamatorio. Calma notablemente los síntomas menopáusicos.

La soja, con alto contenido en vitamina E, favorece la secreción hormonal femenina y es utilizado en muchos preparados farmacológicos para este fin desde hace bastante tiempo.

Otra planta importante es el Dong Quai, que también contiene altas proporciones de fitoestrógenos que regulan los síntomas de la menopausia.

El trébol rojo y el cardo bendito, son plantas con contenido en flavonoides que hacen la función de los estrógenos.

Hierba ayurvédica Raíz de regaliz, raíz de regaliz, raíz de Mulethi o Glycyrrhiza glabra y su polvo con su té para desintoxicar el cuerpo,

Otras plantas como la raíz de Regaliz, la salvia, manzanilla, pasiflora, la valeriana y la lechuga, contribuyen a mejorar notablemente los síntomas depresivos y el insomnio.

Todos están el compuesto Apoyo de las Mujeres, un preparado completo para aliviar esta sintomatología.

Alimentación durante la menopausia

Después de los cuarenta años, y en esta etapa que tiene requerimientos especiales para la mujer; además de una dieta sana y equilibrada, hay factores que se deben tomar en cuenta.

Aquí hay una necesidad menor de aportes calóricos, y es importante saber esto para mantener un peso alejado de la obesidad, ya que es importante mantener contenidas las patologías cardiovasculares.

Un aparato circulatorio en buen estado, ayuda a que disminuyan notablemente los síntomas que anteriormente vimos.

Hay que bajar lo máximo posible el consumo de grasa animal; la prevención de trastornos circulatorios y del sobrepeso es importante.

Esto, además, debe ir unido al bajo consumo de productos procesados que, igualmente aumentan el sobrepeso y los niveles de azúcar en la sangre.

Hay que ir adicionando en forma rutinaria, fuentes de vitaminas liposolubles, es decir, la A,la D, la E y la K. Estos alimentos como las nueces, son ricos en ella.

Igualmente el consumo de frutas y verduras debe ser diario, y muy cuidado para el aporte de fitoquímicos y antioxidantes para la producción hormonal.

Arco iris de frutas y verduras de verano

Es muy necesario conjuntamente con las fuentes de vitaminas liposolubles, introducir suplementos de calcio a la dieta y aumentar el consumo de lácteos descremados y sus derivados.

Duplicar el consumo de pescados ricos en omegas, como sardina, atún, y otros pescados azules.

Los cereales, ricos en fibra, deben ser elegidos preferiblemente integrales; son buenas fuentes de minerales.

Dado el aporte de la soja, a nivel de vitaminas y fitoestrógenos, es necesario hacerla parte de la dieta en esta etapa.

Mantener hidratado el cuerpo es vital. Hemos visto como una crisis de sudoración nocturna o un calor puede llevar a la deshidratación.

Repartir la ingesta en 5 comidas al día disminuyendo las cantidades de las principales, ha ayudado a disminuir los sofocos en pacientes menopáusicas.

Otras recomendaciones pertinentes

Conjuntamente a una alimentación balanceada, al aporte extra de calcio y otros preparados con fitoestrógenos del mercado, como el Apoyo de las Mujeres; es necesario vigilar cualquier factor de daño cardiovascular.

En esta etapa, la tendencia es al sobrepeso y debe ser evitado con una dieta equilibrada y con el ejercicio aeróbico diario, de ser posible.

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, hace unas recomendaciones muy acertadas para elegir una dieta equilibrada y saludable.

  • La elección del tipo de dieta debe ser personalizada, por lo que buscar la orientación del nutricionista es importante.
  • Dividir la alimentación en 5 tomas al día, de esta forma: 20% al desayuno;  5 al 10% a media mañana. 40% en el almuerzo, 5 a 10% merienda en la tarde y 30% en la cena.
  • La dieta debe ser rica en alimentos vegetales y los productos lácteos descremados o semidescremados son los que deben aportar el calcio necesario.
  • La grasas deben ser solo el 30% de las calorías totales y de preferente fuente vegetal con omegas.
  • Las fibras son de consumo diario, dado el aporte de oligoelementos y para mantener saludable el aparato intestinal.
  • Con este fin debemos elegir proteínas vegetales y si pueden suplir las animales, mejor.
  • Las carnes animales blancas ante las rojas y con cortes bajos en grasas.
  • Si es variada la dieta puede que no necesites del aporte vitamínico, pero no hay problemas en agregar a la dieta un producto con vitaminas y minerales como el calcio.
  • Un producto que disminuya los síntomas y que sea rico en fitoestrógenos, puede ser incorporado durante un tiempo, el Apoyo de las Mujeres, es excelente para ello.
  • El horario de las comidas debe ser respetado en lo posible, y la hidratación corporal al pie de la letra. El aporte de 8 vasos de agua al día debe respetarse.

Otros cambios frecuentes a enfrentar en esta etapa

Muchas veces esta etapa de la mujer coincide con ciclos y circunstancias que, gracias a la edad, pueden afectar considerablemente la calidad de vida.

Nos referimos a cambios que pueden hacer de esta etapa algo más difícil de lo que debería ser.

La ansiedad que se presenta ante el futuro, en esta época, puede conllevar a padecer diferentes trastornos de ansiedad y depresión.

El miedo a las enfermedades, al envejecimiento, al cáncer, a la muerte. La angustia de perder la independencia con los trastornos y el envejecimiento mismo. La jubilación, como parte importante de estos momentos.

Mujer mayor toca la oreja, mientras mira perdidamente

Es aquí cuando se presentan la separación de los hijos, los divorcios y las enfermedades crónicas de la pareja.

Y aunque se supone sea, a nivel financiero un momento de tranquilidad, es evidente que los planes y metas se ven mermados en buen porcentaje.

Como vemos, esta etapa que es tan normal en la vida de una mujer, puede llegar a complicarse con estos eventos de la vida.

Hay que tener presente que la menopausia es una época de la existencia donde se dan cambios importantes a niveles físicos, pero que la vida impone otros tantos cambios a nivel social o de entorno.

Hacerle frente a todos estos aspectos muchas veces puede resultar abrumador, por lo que es inteligente saber en qué momento buscar ayuda.

Por lógica, la orientación médica, nos permitirá solapar muchos de estos síntomas físicos que se experimentan, pero también, podría ser de mucho beneficio para entender lo que estamos viviendo y cómo hacerle frente con sabiduría y tolerancia.

Mantener la calidad de vida de la mujer es la meta que persigue el área ginecológica en esta etapa de la vida. Para ello hay que participar activamente de los procedimientos médicos con el fin de enfrentar tranquilamente las etapas que siguen.

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