A proteger las partes del aparato digestivo

A proteger las partes del aparato digestivo

Última actualización: 12-12-2018. Equipo Nutricioni

Conocer las partes del aparato digestivo nos ayudará a comprender cómo se realiza la digestión de los alimentos  y cómo podemos contribuir para que se realice con normalidad.

El sistema digestivo está formado por un conjunto de órganos encargados de llevar a cabo el proceso de la digestión

Está formado por el tracto digestivo, un tubo largo y tortuoso formado por los órganos que lo componen y se extiende  desde la boca hasta el ano.

Al tratarse de un sistema bastante complejo, realiza muchas funciones diferentes que se van desarrollando en cada parte del aparato digestivo a través de los distintos  órganos.

Es así, como el sistema digestivo posee dos tipos de órganos, unos son huecos,  que permiten el paso del alimento a través de ellos y otros sólidos que secretan sustancias que permiten transformar y absorber los alimentos.

Los órganos huecos, boca,estómago e intestinos están recubiertos de una membrana llamada mucosa que posee pequeñas glándulas que producen sustancias  que contribuyen a la digestión de los alimentos.

Por otra parte, el tracto digestivo tiene una capa muscular que ayuda a transportar los alimentos en todo su recorrido.

Otros órganos, que no son huecos, como el hígado y el páncreas, se encargan de producir jugos digestivos que son vaciados al intestino delgado.

Entonces, el proceso de la digestión es aquel donde los alimentos son descompuestos a medida que recorren el aparato digestivo, en partículas más pequeñas, son las que  permiten el paso de los nutrientes al torrente sanguíneo.

Para esto se requiere la actividad de diversas sustancias sobre el alimento como ácidos, hormonas y  enzimas.

Sistema digestivo vista anterior ilustración 3d, en fondo negro.

Una vez en la sangre, estos nutrientes son distribuidos a todas las células del organismo para proporcionar la energía necesaria que permita su cabal funcionamiento.

Partes del aparato digestivo y su función

Cómo ya hemos visto el aparato digestivo se extiende desde la boca al ano. Los órganos que lo conforman son:

La cavidad bucal: aquí comienza el proceso de digestión con la masticación de los alimentos y la acción de la saliva.

La saliva permite ablandar los alimentos y neutralizar el ácido producido en la masticación.

Faringe: tubo cilíndrico que comunica la boca con el esófago.

Esófago:  tubo muscular por donde pasa el alimento  de la faringe al estómago.

Estómago: órgano en forma de saco, que almacena la comida y bebida ingerida.

Aquí los alimentos son atacados por ácidos que comienzan a digerirlos y matan las bacterias que ellos pueden contener.

Intestino delgado: tubo largo formado por varias porciones donde se lleva a cabo la  mayor parte de la digestión y absorción de nutrientes.

Intestino Grueso: tubo más ancho y corto que el intestino delgado, cuya función principal es la absorción de agua y electrolitos.

A medida que el material va pasando por él, se vuelve de líquido a sólido y contiene los productos de desecho  formando las heces.

Posee gran número de bacterias que ayudan a procesar los productos de desecho y protegen contra microorganismos  dañinos

Estas bacterias son conocidas como probióticos y pueden ser suministradas en suplementos como BioBacflor

Hígado: órgano de gran tamaño, secreta enzimas que participan en la digestión de proteínas y elimina el exceso de aminoácidos.

Además, actúa como almacén de glucógeno, que luego será transformado en glucosa para proporcionar energía.

Vesícula Biliar: produce las sales biliares, sustancias que permiten digerir las grasas para su posterior absorción en el duodeno.

Páncreas: órgano encargado de producir las enzimas que actúan a nivel de duodeno y yeyuno, como lipasa, amilasa y tripsina.

Además regula el metabolismo de la glucosa por la producción de insulina.

Ilustración del funcionamiento de los organos

¿Qué ocurre con los alimentos en el trayecto por el aparato digestivo?

A medida que los alimentos pasan por las  partes del aparato digestivo van sufriendo una serie de transformaciones que los convierte en partículas más pequeñas para ser absorbidas

La digestión comienza por la ingestión del alimento en la boca.  Aquí la masticación y las enzimas de la saliva empiezan a digerir los almidones.

Los alimentos triturados pasan a través del esófago por deglución y  llegan al estómago.

En el estómago, los jugos gástricos comienzan la digestión química y  descomponen las proteínas y los carbohidratos.

Además, se produce la digestión mecánica, por movimientos de los músculos del estómago, que va mezclando los alimentos con los ácidos y las enzimas.

En este punto se forma el quimo, masa semi sólida formada por los alimentos y   ácido clorhídrico.

El quimo pasa al intestino delgado, donde es neutralizado por el  bicarbonato que secreta el páncreas.

Ya en el intestino, a nivel del duodeno, enzimas del hígado, vesícula , páncreas y glándulas del intestino, continúan ejerciendo su acción sobre el quimo.

El intestino delgado, realiza al mismo tiempo movimientos  peristálticos para ir desplazando los alimentos a través de él.

Es entonces cuando se forma el  quilo, sustancia blanquecina formada por bilis, jugo pancreático, aminoácidos,azúcares y  grasas emulsionadas,

En el yeyuno, se absorben las vitaminas, minerales y nutrientes.  Los azúcares y los aminoácidos pasan a circulación sanguínea para ser llevados a los tejidos y los lípidos son llevados por  el sistema linfático a los depósitos de grasa.

Los productos de desecho van al intestino grueso al igual que restos de proteínas en el quimo, que van a ser degradados por la bacterias que allí se encuentran.

Intestino Grueso

En su paso por el intestino grueso, se  absorbe agua y electrolitos y unos pocos nutrientes y se van formando las heces de consistencia sólida, que posteriormente serán eliminadas.

Alteraciones del proceso digestivo

Son varias las causas que pueden alterar la digestión: el tipo de alimentos, la cantidad ingerida, los movimientos del estómago e intestinos y el tiempo que tarda cada tipo de alimento en digerirse.

Los carbohidratos son los que pasan menor tiempo en el estómago, luego siguen las proteínas y por último las grasas que son las que tardan más  tiempo para descomponerse.

Pueden pasar hasta 36 horas desde que un alimento es ingerido hasta que es excretado en forma de heces.

Así mismo, el sistema digestivo  está formado por un grupo de órganos que trabajan en conjunto, las alteraciones en cada uno de ellos influyen en todo el proceso.

Enfermedades autoinmunes, como la enfermedad celíaca, alteran los procesos de absorción por acción del sistema inmune sobre el cuerpo.

Esta enfermedad es causada  por sensibilidad al gluten que se encuentra en alimentos como el trigo, la cebada y el centeno.

Imagen superior de avena en trigo y hojuelas

Cambios en la microbiota   intestinal también causan problemas digestivos, ya que ellas intervienen en la absorción de nutrientes y protegen de otras bacterias.

Los trastornos digestivos más frecuentes son:

Reflujo gástrico, cuando el ácido estomacal sube al esófago produciendo ardor y dolor.

Gastritis, inflamación del estómago que puede hacerse crónica.

Úlcera péptica, relacionada con el estrés, alto nivel de ácido en el estómago y la presencia de la bacteria Helicobacter pylori.

Colitis, inflamación del intestino por infecciones o estrés que producen diarrea.

Eructos y flatulencias, por acumulación de gases que no pueden ser expulsados.

Síndrome de colon irritable, patología asociada al estrés.

Estreñimiento, relacionado a malos hábitos alimenticios y al estilo de vida.

Cálculos biliares; estos se forman generalmente por exceso de colesterol.

Diverticulitis, formación de bolsas en cualquier parte del sistema digestivo, mayormente  en el colon.

Enfermedad de crohn, proceso inflamatorio que afecta principalmente al intestino delgado.

Representación de un hombre sosteniendo su abdomen producto de dolor estomacal

Función de las bacterias presentes en el aparato digestivo

En el intestino conviven  una gran cantidad de bacterias de especies diferentes; este conjunto de bacterias se conoce como microbiota intestinal, llamada antiguamente flora intestinal.

La mayoría de estas bacterias no son perjudiciales para la salud, ellas forman un ambiente equilibrado que protege el intestino de la acción de bacterias y otros microorganismos.

Además ayudan en la absorción de nutrientes y en la síntesis de productos como las vitaminas.

Los cambios en la microbiota producen grandes alteraciones en la salud y pueden provocar enfermedades autoinmunes, de tipo  inflamatorio y alérgico.

El uso indiscriminado de antibióticos es una de las causas principales por las que las bacterias pueden disminuir.

Factores internos como las secreciones intestinales o externos  como el envejecimiento, la alimentación, el estrés y el uso de medicamentos puede alterar el equilibrio de la microbiota intestinal.

Los  principales tipos de bacterias que conforman la microbiota intestinal normal son:

Bacteroidetes, incluyen los bacteroides.

Firmicutes, que incluyen los clostridium y lactobacillus  presentes en muchos suplementos como BioBacflor.

Actinobacterias, que incluyen al género Bifidobacterium.

La microbiota intestinal cumple muchas funciones, como:

Ayuda el desarrollo del sistema intestinal en los recién nacidos.

Mejora la absorción de agua a nivel del colon.

Participa en la digestión y absorción de carbohidratos.

Mantiene el pH  de la piel y el colon.

Incrementa la velocidad del tránsito intestinal.

Favorecen la absorción de hierro y calcio en el intestino.

Influyen en el sistema inmune ayudándolo a reconocer agentes extraños presentes en el intestino.

Protegen contra la infección de otros microorganismos.

Controlan el crecimiento de células del endotelio del colon.

Microbioma intestinal, bacterias que colonizan diferentes partes del sistema digestivo, Bifidobacterium, Lactobacillus, Enterococcus y Escherichia coli, ilustración 3D

¿Cómo proteger la microbiota intestinal para mantener nuestro aparato digestivo sano?

Ya hemos visto las funciones que cumple la microbiota  intestinal y la variedad de trastornos que puede ocasionar su desequilibrio o disminución.

Muchas enfermedades están relacionadas a estas alteraciones de la microbiota, como cáncer, autismo, inflamación crónica, enfermedad celíaca, obesidad por lo que debemos promover su mantenimiento.

La dieta es fundamental para el mantenimiento de la microbiota, un dieta equilibrada rica en alimentos de origen vegetal aporta numerosos beneficios para tal fin.

El café, té, chocolate negro y el vino tinto pueden ayudar a mejorar la microbiota.

La fibra es de suma importancia, a mayor cantidad de fibra que ingerimos en la dieta, mayor es la diversidad de bacterias que forman la microbiota.

Por otra parte, una dieta rica en azúcares y grasas saturadas es perjudicial para las bacterias.

Además de la alimentación, se debe vigilar el uso de medicamentos, en especial de los antibióticos, ya que después de su uso, disminuyen la cantidad de bacterias presentes en la  microbiota.

El estrés es otro factor que altera la microbiota e impacta negativamente en otras funciones del aparato digestivo.

Una manera efectiva de mejorar la microbiota intestinal es a través de los probióticos, microorganismos vivos que se administran con los alimentos o en forma de suplementos y ayudan a restablecerla y mantenerla equilibrada.

Existen alimentos prebióticos, como avena, ajo, cebolla y plátano, que sirven de alimento o sustrato  para los probióticos.

Existen dos formas de proporcionar probióticos al organismo, una a través del consumo de  alimentos con probióticos naturales y la otra mediante el uso de suplementos con probióticos  tal como BioBacflor

ortiga en pastillas, capsulas medicinales, natural, Medicina herbaria. Hierbas secas, remedios naturales, herbolario, prepara una mezcla de composición de salud.

Incluir los probióticos en nuestra alimentación ¿Cómo hacerlo?

Para procurar un nivel óptimo en nuestra microbiota intestinal, debemos incluir los probióticos en nuestra alimentación.

Existen alimentos que contienen probióticos naturales, estos alimentos han pasado por un proceso de fermentación con bacterias  para que sean más fáciles de digerir y tengan más nutrientes.

Este es el caso de alimentos como:

Yogur: principal fuente de probióticos y de alto valor nutritivo por su nivel de proteínas y calcio.

Preferiblemente consumir  yogur natural o con frutas, para evitar los efectos nocivos del azúcar o los edulcorantes.

Encurtidos en vinagre : las aceitunas, pepinillos y otros vegetales, al ser puestos en vinagre forman levaduras y lactobacillus que mejoran sus propiedades.

Kéfir,   producto que es fermentado con levadura y bacterias, parecido al yogur, pero que continente mayor cantidad y variedad de bacterias.

Puede hacerse con leche o agua, por lo que puede ser consumido por vegetarianos o personas con intolerancia a lactosa.

Col fermentada: se realiza con repollo o col, colocando sal y dejando que fermente, por lo que se come crudo y mantiene todas las bacterias.

Productos a base de soya: como el miso hecho de pasta de habas de soya y arroz fermentado y el tempeh otra forma de soya fermentada parecida a un queso fresco.

Batidos de kéfir, eneldo y pepinos en mesa de madera vieja

Además de los alimentos podemos ingerir un suplemento que contenga probióticos.

Los  suplementos de probióticos vienen en diversas presentaciones como cápsulas, líquidos o polvos que pueden mezclarse con jugos o agua para ser consumidos. [P61a] es un suplemento ideal por su alto contenido de probióticos.

Estos suplementos de probióticos contienen una gran cantidad de bacterias, siendo las más comunes: lactobacillus y bifidobacterias.

Lactobacilos

El lactobacillus acidophilus es uno de los probióticos más importantes ya que facilita la digestión, ayuda en la absorción de nutrientes y a combatir infecciones; BioBacflor lo incluye en su fórmula.

Beneficios de los probióticos para el sistema digestivo y la salud en general

Si la microbiota intestinal normal no está en condiciones óptimas  se producen numerosos trastornos en el organismo y corremos el riesgo de sufrir enfermedades como cáncer.

Ésta  microbiota  comienza a formarse desde el nacimiento  y posee características propias en cada individuo; su equilibrio permite un buen funcionamiento de las partes del aparato digestivo.

Los probióticos van a ayudar al mantenimiento de la microbiota intestinal y además aportan otros beneficios para la salud como:

Refuerzan el sistema inmune.

Mejoran el funcionamiento del aparato digestivo.

Alivian los síntomas en caso de diarrea, gases, estreñimiento y mal aliento.

Ayudan en la producción de vitaminas como la vitamina K.

Previenen la aparición de alergias alimentarias.

Combaten enfermedades como la colitis y el síndrome de colon irritable.

Aumentan la absorción de nutrientes como el calcio.

Disminuyen la incidencia de obesidad y problemas de colesterol.

Es importante destacar que además del uso de probióticos, debemos mantener un estilo de vida saludable, con una alimentación balanceada  rica en fibras y buen manejo del estrés, para garantizar la buena salud de nuestro aparato digestivo y de todo nuestro cuerpo.

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