Estructuras nodulares en el sistema nervioso central, Estructuras nodales en el sistema nervioso central. Redes cerebrales. Anatomía de una neurona multipolar.

A cuidar tu torre de control: el sistema nervioso central

A cuidar tu torre de control: el sistema nervioso central

Última actualización: 01-03-2019. Equipo Nutricioni

Ilustración de neurona, célula nerviosa que es la parte principal del sistema nervioso. Fondo blanco.

Las enfermedades del sistema nervioso central a nivel mundial tienen un gran impacto y dejan muchas secuelas.

Su aparición abrupta, los síntomas que se presentan, el fallecimiento en poco tiempo, son algunas de sus características.

Las particulares características morfológicas de nuestro cerebro y cráneo hacen que, al aparecer esta dolencia, sus efectos no queden circunscritos solo a esta área.

Estas patologías, conocidas como meningoencefalitis son provocadas por un hongo, un virus, un parásito o una bacteria. La más recurrente es la meningoencefalitis bacteriana, y es causada en su mayoría por Haemophilus influenzae.

La Neisseria meningitidis y la Streptococus pneumoniae se localizan más en niños, mientras que la primera lo es más en los adultos. Las tres son responsables del 80% de los casos.

En los países desarrollados, la incidencia de estas enfermedades es de menos de 4 por cada 100.000 habitantes, siendo mayor la tasa en los países en vías de desarrollo.

Como en toda enfermedad, el diagnóstico temprano es clave en todos los casos, principalmente para evitar hidrocefalia, convulsiones, edemas que son de tipo neurológico. Las no neurológicas también se podrían evitar, como el shock séptico, por ejemplo.

Al hacerse el diagnóstico se debe tener presente la condición del paciente, pero con más atención a los que muestran condiciones de riesgo. Estas condiciones son la diabetes, cáncer, alcoholismo, y otras, siendo necesario tomar una muestra de líquido cefalorraquídeo.

Cuando el origen es viral se considera benigno y la mortalidad en estos casos es baja. Los virus causantes pueden ser el virus de Epstein Bar, el virus de la papera o los enterovirus.

¿Cómo se diagnostican?

Actualmente hay factores que tienen una cuota importante en la incidencia de las infecciones del sistema nervioso central. Son el gran número de personas infectadas por VIH y los grandes movimientos migratorios que se han producido últimamente.

Por otra parte destaca la resistencia que han mostrado las infecciones a las terapias que normalmente se aplican. La ventaja de identificar al agente infeccioso es la aplicación a tiempo de las medidas necesarias.

Para esto, los especialistas cuentan con recursos como la resonancia magnética, que ha sido un gran salto adelante en el combate de estas infecciones. Aún así hay algunos límites al ahora de identificar al agente infeccioso.

Nuestro sistema nervioso puede verse atacado en cualquier momento por agentes infecciosos clínicamente diferentes. Estos varían dependiendo de la edad del paciente, su ubicación geográfica y su estado inmune.

Sin embargo, a pesar del avance en los diagnósticos, no se puede establecer en verdad el agente que desencadena el proceso infeccioso. A veces es común el herpes simple, pero cuando hay absceso cerebral, son más comunes el Staphilococus y el Streptococus.

En estos casos de absceso cerebral ha habido una disminución en los casos mortales de 30%, siendo la recuperación total del orden de un 70%.

Es de hacer notar que en los pacientes con VIH el agente más común es el parásito, y la infección más recurrente es la toxoplasmosis.

Los agentes infecciosos se dividen en patógenos, como los virus y bacterias, y los oportunistas, como los hongos. Estos oportunistas se valen de un sistema inmune deprimido para poder hacer daño.

Para esto cuentas con SupraEnergía compuesto de hierbas, vitaminas y aminoácidos que fortalecen tu sistema inmune.

Las vías por las que penetran estos agentes son varias, pero generalmente se produce por vía sanguínea.

¿Qué es la meningitis?

El sistema nervioso central está formado por el cerebro y la médula espinal, siendo el centro de control de muchas de nuestras funciones orgánicas.

Al igual que el resto del cuerpo puede ser víctima de virus, hongos y bacterias, siendo estas infecciones mortales cuando se trata de niños con inmunidad disminuida.

En otros casos, los efectos aparecen con el paso de los años; he ahí la importancia del diagnóstico a tiempo para el oportuno tratamiento. La enfermedad más conocida en estos casos es la meningitis.

Esta infección produce inflamación de las membranas que recubren el sistema nervioso. Puesto que el cerebro y la médula se inflaman, esto tiene repercusiones negativas en el resto del cuerpo.

Se manifiesta con fiebre siendo su progresión muy rápida y dañina. Cuando es producida por un virus sus efectos no son tan graves; contrariamente a cuando es producida por una bacteria.

Es más veloz, el daño es más duradero y es potencialmente fatal. Sus daños secundarios se pueden revertir con el diagnóstico temprano.

Esta infección es común a todo ser humano, pero son los bebés, los niños y los adolescentes los más vulnerables.

Uno de ellos es el dolor de cabeza, y la inflamación del cerebro puede ser causa de convulsiones. Puede haber problemas de memoria y concentración, y en los niños, dificultades de aprendizaje muy fuertes.

Esta inflamación en el cerebro también puede causar zumbidos en los oídos, sordera parcial, dificultades para hablar y hasta pérdida del sentido de la vista. Es común perder el apetito y tener problemas estomacales, vómitos y náuseas.

Los niños son víctimas de somnolencia fuerte. Las consecuencias, una vez pasada la enfermedad, son falta de coordinación y movimientos torpes. El niño puede quedar sufriendo, además, de ansiedad y carácter irritable.

Otras infecciones

Quistes aracnoideos: Es cuando células aracnoideas cubren el líquido cefalorraquídeo en la zona del cerebro o la médula espinal. Es de tipo congénito y a veces no presenta síntomas. Pero, si el quiste es grande, produce cefalea, convulsiones y se pierde el control de los músculos.

Huntington recklinghausen: Es una enfermedad de tipo neurológico hereditario y es degenerativa. El cerebro sufre una degeneración de las células de las neuronas. El daño progresivo produce movimientos fuera de control.

La pérdida de la memoria del Alzheimer debido a la demencia y la enfermedad cerebral, fondo cuadriculado

Mal de Alzheimer: Es una infección neurodegenerativa con mucha incidencia en adultos mayores de 65 años. De todos los casos de demencia a nivel mundial, el 60% pertenecen a la enfermedad de Alzheimer.

Se desconoce realmente qué es lo que causa este trastorno. Muchas personas con este síndrome y otras demencias han encontrado mejora en la memoria con SupraEnergía, ¡pruébalo!

Síndrome de enclaustramiento: Es un daño en el tronco cerebral que afecta el puente troncoencefálico; se le llama también síndrome de cautiverio.

Se produce cuando el paciente, estando despierto y alerta tienes casi todos sus músculos voluntarios, o todos, paralizados, y le es imposible moverse o comunicarse.

Síndrome de Tourette: Es una lesión neurológica de tipo hereditaria que se caracteriza por tics a lo largo del cuerpo y tics de tipo verbal. Puede comenzar en la infancia y sus causas son aún desconocidas.

Esclerosis múltiple: Es el resultado del deterioro en la mielina que recubre las neuronas, es crónica y produce inflamación.

Sus síntomas son debilidad en los músculos, deficiencias sensoriales, visuales y depresión. SupraEnergía ha demostrado ser eficaz en la depresión, por su contenido de vitamina C, que previene la oxidación que el estrés le causa a las células.

Epilepsia: Se produce cuando se desequilibra la actividad eléctrica de las neuronas en alguna parte del cerebro.

Esto produce convulsiones constantes a las cuales el cerebro está predispuesto. Sus secuelas son cognitivas y psicológicas. Para estos casos puedes contar con SupraEnergía; su compuesto de L-tirosina regula sensaciones como el humor, la seguridad o la función mental.

Parálisis que se producen

Paraplejia. Es una parálisis que se produce en la parte inferior de nuestro cuerpo restándole funcionalidad por completo.

Se produce generalmente por una lesión en la médula espinal o por espina bífida, que es el cierre incompleto de las últimas vértebras en estado embrionario.

Si además de esto los brazos pierden movilidad,estamos en presencia de una tetraplejia. Las causas pueden ser por traumas, como cuando un trozo de hueso secciona la médula espinal o un impacto de bala o por tumores.

Hay un tipo de tuberculosis llamada Mal de Pott que también causa paraplejia. En general, toda enfermedad que afecte la comunicación del cerebro con la médula, de la vértebra dorsal hacia abajo, degenera en una paraplejia.

Esto porque es aquí desde donde se transmiten las instrucciones que da el cerebro al cuerpo para que efectúe sus movimientos. Son pocos los casos de paraplejia que afectan a las piernas.

Tetraplejia. También llamada cuadriplejia es una parálisis total, o en parte, de brazos y piernas cuando se dañan algunas vértebras cervicales. Hay casos de rehabilitaciones exitosas donde se puede recuperar un poco de movilidad.

Todo daño ocasionado a la médula espinal tiene características muy difíciles, porque ninguna lesión es igual a otra y el cuerpo se ve afectado de muchas formas. Cuando la lesión es a nivel de la cervical, la rehabilitación es bastante penosa.

Las cervicales son las siete primeras vértebras del cuello, siendo identificada la primera como C1, luego le sigue la C2, y así.

  • Si la lesión es antes de la C4 el paciente puede requerir ventilador mecánico par respirar.
  • La lesión de la C5 hace perder el control del puño y de la mano.
  • Cuando la lesión es en C6 se puede controlar el puño, pero no la mano completa.
  • Cuando se lesiona la C7 se pueden flexionar los brazos pero no hay control de los dedos no de la mano.

Infecciones del SNC en niños

Las infecciones a este nivel que son causadas por virus ocasionan meningitis y encefalitis. El primer aviso de los síntomas es la fiebre, luego viene el dolor de cabeza, el rechazo a los alimentos, convulsiones y dolor en el cuello.

Para poder realizar el diagnóstico se debe recurrir a una punción lumbar; algunas infecciones son leves pero otras son muy graves. Los antivíricos no son efectivos por lo que hay que complementar con otros medicamentos e ingerir mucha agua.

Hay dos maneras en las que los virus atacan al sistema nervioso central:

  • Destruyen sus células en la fase más aguda de la infección
  • Cuando el niño se recupera, su respuesta inmune puede deteriorar las células que envuelven a los nervios.

La infección que ataca a los niños puede provenir de diversas caminos; en el caso de los recién nacidos lo pueden adquirir al pasar por el canal de parto. Esto se produce por el contacto con secreciones que ya están infectadas.

Otras, cuando personas infectadas exhalan diminutas gotas e infectan el ambiente y el niño respira aire del mismo. Debido a que el bebé no puede comunicarse se hace cuesta arriba saber que los síntomas son por este tipo de infecciones.

Los bebés lactantes cuando están infectados empiezan a presentar fiebre, se muestran inquietos, irritables, no quieren comer y vomitan mucho. La fontanela se hincha y esto es sinónimo de que el cerebro está sometido a presión.

Esta enfermedad se agrava cuando al niño lo mueven, por lo que muestra más irritabilidad si lo cargan. Sufren de convulsiones y caen en un letargo; antes de morir caen en estado de coma.

Diagnóstico, pronóstico y tratamiento

capas de cerebro, Las meninges del cerebro.

Para diagnosticar una encefalitis o una meningitis, el médico ordena una punción lumbar, ante la presencia de fiebre en un recién nacido, lactante, niño o adolescente. Con esta punción se busca extraer líquido cefalorraquídeo para analizar la presencia de bacterias y el número de glóbulos blancos.

Hay técnicas para detectar virus como el herpes simple y enterovirus en este líquido, de allí su importancia. Para apoyar este diagnóstico se utiliza también un electroencefalograma, además de resonancia magnética y tomografía axial computarizada (TAC).

El pronóstico siempre va a variar dependiendo de la clase de infección. Algunas meningitis y encefalitis producidas por virus son leves, en cambio otras son más peligrosas.

Alrededor de la mitad de los recién nacidos infectados con el virus del herpes simple fallecen si no son tratados a tiempo. El 66% presentan daño grave si sobreviven. Aún con tratamiento, una cuarta parte de los bebés fallecen y casi la mitad queda con deterioro cerebral.

Si aparte del encéfalo, otras áreas del cuerpo son afectadas, el índice de mortalidad sube hasta el 85%.

En cuanto al tratamiento se aconseja lo siguiente:

  • Mantener al bebé lo más cómodo posible
  • Administrar analgésicos para la fiebre y otros fármacos si hay convulsiones

El resto del tratamiento consiste en cuidados que complementen el tratamiento; mantener al bebé bien hidratado y proveerle calor. Aplicar el tratamiento prescrito para la fiebre y las convulsiones.

Los antivirales han demostrado no ser efectivos en gran parte de las infecciones del sistema nervioso central. Aún así, las infecciones por virus del herpes simple se pueden tratar prescribiendo aciclovir intravenoso.

En casos muy puntuales, y dependiendo del diagnóstico médico, se usan esteroides para el tratamiento y otros medicamentos. Con esto controlan la respuesta inmune que ocasiona el deterioro a nivel neurológico.

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