15 hierbas contra el cáncer: el poder de la medicina natural

15 hierbas contra el cáncer: el poder de la medicina natural

Última actualización: 31-08-2018. Equipo Nutricioni

La naturaleza siempre ha sabido responder cuando el hombre ha acudido a ella en la búsqueda de soluciones a los problemas de salud que pudiera enfrentar.

Plantas, animales, sustancias minerales, conforman parte de la botica o farmacia a la que se puede recurrir en situaciones adversas de salud.

Aún de manera empírica, el hombre pudo ordenar cada uno de los elementos que su hábitat le ofrece y aprovecharlos en la sanación o alivio de diversos padecimientos, dejando documentación para el uso de todas las generaciones por venir.

El cáncer, ese misterio que aún no ha sido desvelado por la ciencia para desarrollar vacunas y curas, es uno de esos padecimientos que ha encontrado respuestas muy concretas en la medicina natural. De eso hablaremos en detalle a continuación.

De la magia a la ciencia

En la Edad Antigua, ciencia, magia y religión iban de la mano; por lo que las enfermedades generalmente eran asociadas con castigos divinos y estaba en manos de los dioses el poder devolver la salud al enfermo.

No obstante el instinto, y sentido común aplicado en ocasiones, inducía a aquellos primeros seres humanos a buscar medicinas en el medio ambiente: raíces, hojas, frutos, entre otros.

El oscurantismo en el que se sumió Europa en la Edad Media no dejó lugar para que la medicina evolucionara a favor del ser humano.

Como dato curioso, las cirugías estaban reservadas a los barberos, quienes desempeñaban la función de cirujanos.

Los conceptos en cuanto a las enfermedades no variaron mucho en el mundo medieval respecto a las creencias de los pueblos antiguos.

En un universo netamente cristianizado, se pensaba que la enfermedad era el resultado del castigo de Dios por algún pecado cometido.

Para el hombre del medioevo, la única forma de curarse era a través de la oración, con la que se solicitaba también el perdón para el pecador, de tal forma que pudiera aliviar sus males.

Las sanaciones en las cuales se hacía uso de pociones y plantas con propiedades curativas eran consideradas obras del demonio o brujería; por lo tanto, la Iglesia solía condenarlas.

A partir del Renacimiento comienzan a cambiar los conceptos y la medicina occidental surge de escuelas y universidades creadas para tal efecto.

Ya para el siglo XIX se inicia un proceso de crecimiento y evolución en el campo médico; se vitaliza con conocimientos adquiridos y técnicas ejecutadas que hacen de la medicina una práctica algo más científica.

La medicina o terapia natural: el tiempo le da la razón

Un deseo por demás justificado en todo ser humano es el de gozar de buena salud.

Para ello, generalmente se ha acudido a la llamada medicina convencional, la cual basa sus diagnósticos en una serie de exámenes y procedimientos que distan mucho de lo natural.

Las fórmulas médicas aplicadas en centros hospitalarios, que buscan aliviar los padecimientos de las personas, son hoy por hoy el resultado de la química aplicada al cuerpo.

Laboratorios especializados elaboran productos nacidos de la combinación de sustancias artificiales en pos de poner remedio al gran cúmulo de dolencias de salud que sufre la humanidad.

Sin embargo, desde hace algún tiempo, en Europa y América, el hombre ha volcado de nuevo su interés a la naturaleza, por considerarla un recurso capaz de proporcionar cura a muchas de las enfermedades.

Se retoman terapias naturales y métodos considerados alternativos, los cuales consisten en una serie de procedimientos y técnicas que persiguen el mejoramiento de la salud.

El tiempo ha ido validando el uso de ciertas experiencias ligadas a la medicina natural, llegando a ser aplicadas en muchos centros médicos convencionales.

Su puesta en práctica e incremento ha permitido demostrar su eficiencia, por lo que se han clasificado y adoptado como tratamientos y métodos complementarios.

Acerca del cáncer y la medicina natural

Hablar de cáncer es referirse a células anormales que invaden el organismo iniciando un proceso de división imparable y descontrolado.

Ocurre que las células consideradas cancerosas tienen como particular característica atacar los tejidos que se hallan a su alrededor para luego extenderse a otras partes del cuerpo.

Este proceso es posible porque estas células malignas usan como vehículos para propagarse la sangre y el sistema linfático.

En el mundo entero, el cáncer es una de las mayores causas de muerte.

Sin embargo, en los últimos años se ha elevado la tasa de supervivencia debido a los avances en la ciencia médica en la detección y el diagnóstico tempranos, y en el tratamiento de la enfermedad.

Hay estudios que han arrojado resultados optimistas en los que se prevé que la tasa de supervivencia al cáncer seguirá aumentando en los años por venir.

Además, se han puesto en práctica métodos complementarios relacionados con la medicina natural basados.

Estos métodos son un conjunto amplio de sistemas, técnicas, productos medicinales y de atención a la salud del paciente, que actúan en forma paralela a la medicina convencional.

Suplementos de hierbas, productos como Cetolep, la acupuntura, la meditación y la manipulación de la columna vertebral están envueltos en los métodos complementarios.

En el tratamiento del cáncer se han puesto en práctica algunos de estos métodos complementarios que atañen a la medicina alternativa.

Si no se han curado con estos métodos, los pacientes han recibido al menos el beneficio de poder soportar los síntomas que ocasiona el cáncer, además de hacer más llevaderos los efectos secundarios que provoca el tratamiento de la enfermedad.

Un punto más a favor de esta medicina alternativa, y que permite considerarla como componente adicional, es que se incrementa la calidad de vida del paciente.

No es raro, entonces, que muchas personas a quienes se les ha diagnosticado algún tipo de cáncer, recurran a la medicina natural en busca de cura o, cuando menos, de aliciente a su mal.

Tal vez cobren más credibilidad y mayor valor si estos métodos fuesen sometidos al análisis y al criterio científico con los cuales se realiza la evaluación de los tratamientos convencionales.

El cáncer y las terapias alternativas

No importa qué nombre se le dé: medicina alternativa para el cáncer, terapia complementaria para el cáncer o medicina complementaria para el cáncer, el objetivo es el mismo: el alivio y la cura de tan terrible enfermedad.

Siempre se han criticado los métodos convencionales para tratar el cáncer argumentando, quienes lo hacen, que es peor el remedio que la enfermedad.

Para estas personas, los daños que la radioterapia y la quimioterapia ocasionan al organismo, suelen ser mayores que los estragos que puede causar el propio cáncer.

Sin embargo, hoy día las opciones para el tratamiento del cáncer se han multiplicado.

Una de esas opciones está representada por la medicina natural, complementaria o alternativa, la cual puede funcionar junto a los métodos que adopta la medicina convencional.

Esta medicina natural trata al paciente con productos y rutinas médicas que se apartan de los cuidados que hasta ahora se le han dado al enfermo.

Los medicamentos con fundamento en hierbas y plantas de distinto género, la quiropráctica y la acupuntura, son modelos de terapias aplicados por la medicina alternativa.

La aplicación de técnicas y métodos de la medicina natural y complementaria en los pacientes de cáncer sirve de aliciente y de alivio, puesto que cuando son empleados:

  1. Los efectos secundarios de la radioterapia, la quimioterapia y otros, afectan al paciente en menor grado.
  2. Las preocupaciones y el estrés que nacen del tratamiento del cáncer y de la enfermedad misma se reducen de manera notable.
  3. El paciente siente la satisfacción de saber que está haciendo un poco más para el provecho y beneficio de su condición física.

Sin embargo, es necesario tomar en cuenta ciertas variables que pueden incidir en los resultados de la medicina natural y que de alguna manera pueden desalentar al paciente.

Médico y paciente deben estar seguros de que los elementos conjuntos del tratamiento funcionan de forma satisfactoria, puesto que las diferencias individuales marcan discrepancias entre la forma de reaccionar de un paciente y la de otro.

La medicina natural funciona de forma diferente en cada persona; aunque algunos métodos, como la acupuntura posiblemente mejoran las náuseas, disminuyen el dolor y suprimen algunos efectos secundarios del tratamiento en cualquier enfermo.

Algunas consideraciones a tomar en cuenta

Hasta ahora ha sido imposible demostrar que algún producto o cierta práctica de tipo complementario hayan podido curar el cáncer en una persona.

Es posible, sí, que la medicina natural y productos como Cetolep interfieren en los síntomas de la enfermedad o en las consecuencias de su tratamiento y permiten controlarlos o, en el mejor de los casos, superarlos.

También es posible que la calidad de vida del paciente, y de quienes están a su cuidado, experimente una notoria mejoría con la aplicación de medicina alternativa.

Sin embargo, siempre hay que ser cuidadosos. El uso inadecuado de algunos métodos complementarios de la medicina natural puede resultar perjudicial.

Un ejemplo de ello es la terapia de masaje. Su aplicación puede resultar negativa si se lleva a cabo en aquellas partes del cuerpo del paciente que han sido afectadas por la radioterapia o por la misma enfermedad.

Lógicamente que no se puede hacer masaje en las zonas de la piel que se mantienen sensibles tras la radioterapia o en zonas del cuerpo que presenten inflamación y/o dolor.

Hay que tener presente, también, que los componentes de la medicina natural pueden obstaculizar el efecto de algunos tratamientos convencionales o ser perjudiciales al interactuar con medicamentos de esos tratamientos.

Lo que puede resultar más grave aún, muchas personas demoran el tratamiento convencional convencidos de que la medicina natural lo hará todo y la enfermedad desaparecerá.

En estos casos, se minimizan las posibilidades de remisión o la cura misma del cáncer. Será el médico tratante quien instruirá acerca de la conveniencia o no de la aplicación de terapias alternativas.

Las hierbas expresan el poder de la medicina natural

Cada día son más los casos de cáncer que son diagnosticados en todos los países. Esta enfermedad no discrimina entre países ricos y países pobres; a todos los ataca por igual.

La prevalencia del cáncer ha motivado que muchos investigadores dediquen sus mejores esfuerzos a buscar opciones que sean realmente eficaces en la lucha contra la enfermedad.

La medicina convencional no ha podido en su lucha contra el cáncer; hasta ahora, puede estimarse que ha fallado en la tarea que se le ha impuesto.

Ante esas perspectivas, son muchos los pacientes dispuestos a buscar alternativas para enfrentar su delicado diagnóstico. En su búsqueda han encontrado una ventana que les brinda  esperanzas y posibilidades de lograr finales felices.

Para ello, han recurrido a la medicina natural, con base en hierbas y plantas de diversa índole, en la seguridad y con la esperanza de que pondrá fin a sus males.

Es de hacer notar que muchos de los medicamentos usados en la quimioterapia han derivado de las plantas, sólo que han sido alterados y han adquirido características a veces nocivas.

Antes de hacer uso de cualquier planta o hierba es recomendable consultar tanto a un naturópata como a un médico convencional; el primero podrá orientar en cuanto a la función de cada planta, así como la dosis más recomendable.

El médico podrá indicar si es o no contraproducente el consumo de la planta o hierba en las condiciones de salud del paciente y la interacción con los medicamentos convencionales.

Alternativas naturales en el tratamiento del cáncer

A continuación, una lista y especificaciones de algunas hierbas reconocidas por sus propiedades en el tratamiento del cáncer.

  1. Alazán de la oveja: ampliamente usado en distintos remedios con base en hierbas medicinales, esta planta se comporta como un limpiador, colaborando en la reproducción de tejido saludable.

Las investigaciones dan cuenta de ciertos indicios que indican que el alazán de oveja coadyuva a normalizar los tejidos y las células que han sufrido daños.

Hay algunos indicios en las investigaciones que sugieren que esta hierba ayuda a reparar las células y tejidos dañados.

Otro de los beneficios que ofrece el alazán al organismo es servir como vermífugo, ya que combate en forma efectiva los gusanos y otros parásitos que suelen habitar en los intestinos.

  1. Astrágalo: es una hierba de origen chino, conocida también como Huang Qi, la cual mejora sustancialmente las funciones del sistema inmunológico al estimular la producción de interferón en el organismo.

El sistema inmunológico produce de forma natural el interferón, proteínas que actúan contra agentes patógenos, entre los que cuentan virus y células cancerígenas.

Otro rol que cumple el astrágalo es ayudar al sistema inmune en el reconocimiento de células malignas, dando resultados alentadores en el tratamiento de cáncer y de sida.

Investigaciones han demostrado que al consumir astrágalo a la vez que se recibe radioterapia, se duplica el tiempo de sobrevivencia de los pacientes.

  1. Cardo mariano: desde muchos siglos atrás se sabe que esta prodigiosa hierba ha resultado de mucha utilidad en la salud del hígado; durante la quimioterapia, el cardo mariano ha actuado como protector hepático.

Diversas investigaciones llevadas a cabo en Estados Unidos han demostrado que en pacientes de leucemia que tomaron el cardo mariano se redujo la toxicidad en el hígado, así como los efectos secundarios de la quimioterapia.

Las evidencias indican también que el cardo mariano funciona por sí solo contra el cáncer, aunque también se puede combinar su consumo con el de Cetolep.

  1. Carniceros escoba: sus ingredientes activos son las ruscogeninas, las cuales poseen propiedades que les permiten reducir tumores.

Además, su capacidad antiestrogénica la hace ideal en la lucha y tratamiento contra el cáncer de mama.

Otros elementos naturales anticancerígenos

  1. Chaparral: esta hierba posee cualidades que la hacen insustituible en el papel de antioxidante, mismo papel que puede asumir Cetolep.

Pero sus cualidades no se detienen allí. Chaparral aparentemente estimula el sistema inmunológico, detiene la metástasis y reduce el tamaño de los tumores.

Otra de sus características es que puede actuar contra el cáncer de las glándulas mamarias.

  1. Cúrcuma: además de su uso en la cocina, esta especia posee cualidades como medicamento antimicrobiano y antiinflamatorio.

La cúrcuma ha sido usada también en el tratamiento de pólipos y cáncer de colon. Se ha demostrado, además, que puede reducir tumores cancerígenos e impedir el flujo de sangre hacia estos.

La cúrcuma actúa como antioxidante y sus beneficios alcanzan hasta el hígado, acción en la que es capaz de actuar mejor que muchos fármacos y sin provocar los efectos secundarios que aquellos producen.

  1. Raíz de codonopsis: incrementa el número de glóbulos blancos y de glóbulos rojos, lo que la hace indicada para pacientes sometidos a tratamientos con quimioterapia y radioterapia o para pacientes cuyo cáncer disminuye el número de glóbulos en la sangre.
  2. Echinacea: es una hierba usada para mejorar la función del sistema inmunológico y de la cual se dice también que tiene capacidad para combatir los tumores cerebrales.

Utilizada también contra la chikungunya, frecuentemente es usada para tratar resfriados. Posee propiedades que incrementan el nivel de algunas células inmunológicas.

  1. El podofilo: se trata de un purgante activo. De acuerdo con las investigaciones realizadas, esta planta posee propiedades de acción fuerte contra el cáncer; siendo usado en muchos casos, especialmente en el cáncer de ovario.

Ha superado ampliamente a fármacos convencionales usados contra el cáncer cerebral.

Más hierbas contra el cáncer

  1. Goldenseal: un factor de riesgo en los casos de cáncer de estómago es la bacteria conocida como Helicobacter pylori.

Esta bacteria excava en las paredes del estómago, dentro de las cuales se protege de los ácidos gástricos.

El H. pylori causa reflujo ácido, irritación, úlceras gástricas y da oportunidad al cáncer para que se apropie del estómago.

La raíz de la hierba goldenseal es de color amarillo brillante y tiene propiedades antimicrobianas, por lo que es usada en el Caribe y en el sudeste de Asia para matar los parásitos intestinales.

Esta raíz, en conjunción con el bismuto, mineral de uso farmacéutico, tiene propiedades que le permiten erradicar el H. pylori, algo que los médicos parecen desconocer.

  1. Matricaria: cierta universidad neoyorkina demostró la eficacia de esta hierba en la erradicación de las células de leucemia, estando por encima de un fármaco convencional, considerado en ese momento como el mejor en este aspecto.

Combinada con la vitamina B2 o riboflavina y magnesio, la matricaria ayuda a tratar y combatir las migrañas.

  1. Palo de arco: la corteza de este árbol ostenta propiedades fuertes de agente antibacteriano, antilevaduras y antimicrobiano. Por ello, es considerado un poderoso aliado contra el cáncer.

También se considera que el palo de arco es útil para fortalecer el sistema inmune, ayudando también en el tratamiento de cánceres de sangre y linfáticos.

  1. Sanguinaria: la actividad antineoplásica permanente de esta planta ha sido ampliamente demostrada en diversas investigaciones.

También se ha comprobado que la planta sanguinaria es eficaz en el tratamiento de tumores de cáncer, llegando a reducir su tamaño. Su utilidad contra sarcomas también ha quedado demostrada.

  1. Trébol rojo: las cualidades de esta hierba han sido demostradas en investigaciones realizadas en diversos centros que tratan el cáncer.

Su poder se basa en la genisteína, sustancia con poder antiestrógenos y capacidad de combatir el cáncer. Cánceres de mama y de próstata han sido tratados con esta sustancia, presente en la llamada hierba de Hipócrates.

  1. Uña de gato: se trata de un adaptógeno y potente estimulador del sistema inmunológico, que tiene la cualidad de mejorar el proceso de limpieza de los glóbulos blancos, mediante la fagocitosis.

En los cánceres de piel, la uña de gato puede llegar a reducir el tamaño de los tumores.

Además, puede ser usada para paliar los efectos de la quimioterapia y la radioterapia.

Consideraciones finales

No puede pretenderse que la medicina natural haga milagros que hasta ahora la medicina convencional no ha podido hacer.

La cura del cáncer es posible con el enlace de diversos elementos:

  • Diagnóstico temprano.
  • Actitud positiva del paciente ante la enfermedad.
  • Aplicación correcta de la medicina convencional.
  • Apoyo certero de la medicina natural o alternativa.
  • El buen manejo de todos estos factores hará realidad la curación y la erradicación del cáncer.

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